<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097</id><updated>2012-01-14T11:31:32.426+01:00</updated><category term='München'/><category term='Opinión'/><category term='Relatos'/><category term='Econopolis 2.0'/><category term='Lugares'/><category term='Mitomanía'/><category term='Reminiscencias'/><category term='París'/><category term='Londres'/><category term='Eternidad'/><category term='Amigología'/><category term='Cinefilia'/><title type='text'>El Renacer de Icaro</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>88</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-6321193525258550412</id><published>2011-11-27T20:46:00.002+01:00</published><updated>2011-11-27T21:26:55.162+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Un Dios Salvaje</title><content type='html'>Al repasar la filmografía de &lt;i&gt;Roman Polänski&lt;/i&gt;, es fácil deducir que el entretenimiento favorito del controvertido director polaco es encerrar a sus personajes en claustrofóbicas situaciones. Ya sea un proceso de esquizofrenia -&lt;i&gt;Repulsion&lt;/i&gt;-, una conspiración satánica -&lt;i&gt;La Semilla del Diablo&lt;/i&gt;-, una intriga política -&lt;i&gt;El Escritor&lt;/i&gt;- o, como el caso que nos ocupa, el banal intento de unos padres por resolver "civilizadamente" un conflicto causado por sus propios hijos, el personaje tipo de las películas de &lt;i&gt;Polänski&lt;/i&gt; se ve condenado a un encierro del que es casi imposible escapar, por mucho que la salida se ubique extrañamente cerca. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Partiendo del magistral manejo de la claustrofobia como principal seña de identidad del director&lt;i&gt; &lt;/i&gt;de &lt;i&gt;El Pianista&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Un Dios Salvaje&lt;/i&gt; somete a sus personajes a un doble encierro -físico y moral- que, de manera inescrutable, permanece unido hasta que unos vasos de whisky acaban por desmontar uno de los imposibles de nuestra sociedad: la supervivencia de las relaciones humanas basadas en la falsedad, y la subordinación al prefabricado y encorsetado producto -es imposible llamarlo de otro modo- en el que se ha convertido cualquier &lt;i&gt;tête à tête. &lt;/i&gt;Así, el intento por vestir de seda una áspera reunión destinada a resolver las diferencias de dos niños, acaba por sacar lo peor de los adultos: el abogado de formas impecables se convierte en estúpido &lt;i&gt;snob&lt;/i&gt;; la activista de valores inquebrantables, en pedante inaguantable; el aparente bonachón, en rudo cavernícola; la encantadora ejecutiva, en pija vergonzante. Todos son víctimas de la mentira que rodea sus relaciones interpersonales, y fracasan queriendo acabar con un conflicto que sus hijos resolverían en segundos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Al estilo de &lt;i&gt;La Soga&lt;/i&gt;, de &lt;i&gt;Hitchcock&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Un Dios Salvaje&lt;/i&gt; transcurre en formato teatral, destinando todo su metraje a una extensa y milimétrica escena que, merced a un calculadísimo guión, y al derroche de cuatro animales interpretativos -con mención especial para la incontenible fuerza de &lt;i&gt;Kate Winslet&lt;/i&gt;-, rellena todos y cada uno de sus recodos de la imprescindible intensidad que necesita este formato para subsistir. &lt;i&gt;Polänski&lt;/i&gt;, en la madurez de su carrera, dirige con mano maestra, permitiendo que la satírica y mordaz estructura del guión se expanda a través de unos personajes a los que imanta a un hogareño salón, cárcel y testimonio del infinito bucle en que navegan sin descanso hasta naufragar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Un Dios Salvaje, &lt;/i&gt;como hemos comentado, conecta con el resto de la obra de &lt;i&gt;Polänski&lt;/i&gt; de manera casi invisible, presentando un encierro físico que sólo se rasga de una forma posible: desde la explosión emocional que nos libera del traje de perfectos ciudadanos para acabar siendo, ni que sea por una tarde, seres de carne, hueso y verdad. Aunque se nos vean las vergüenzas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-6321193525258550412?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/6321193525258550412/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=6321193525258550412' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6321193525258550412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6321193525258550412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/11/un-dios-salvaje.html' title='Un Dios Salvaje'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-1122354122124642754</id><published>2011-11-21T20:26:00.002+01:00</published><updated>2011-11-21T21:17:09.296+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>Balance Electoral</title><content type='html'>España siempre fue un país singular. Entre otras cosas, porque su propia definición está siempre sobre el tapete. Tal vez sea porque la definición, en realidad, es la suma de muchas definiciones. España es un país difícil de interpretar, ya sea en su esencia, su geografía o sus indiscutibles diferencias. Tal dificultad adquiere todo su sentido al intentar extraer conclusiones de un resultado electoral.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Los españoles suelen ser alérgicos al riesgo. Se ve en sus inversiones, su aprecio por la estabilidad, su alejamiento -decreciente, eso sí- de todo lo que implique romper con el orden establecido. Al votar, el español mide dos puntos por encima del resto: votar -vestidos de domingo, en familia, con una paella esperando en casa-, y no votar nada "raro". Y si alguien se pasa de valiente, se activa el freno de mano gracias a la discutible ley electoral. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Estas elecciones dejan, por encima de todo, tres lecturas:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;1 - La Ley Electoral está obsoleta. Sea lo que fuere aquello para lo que fue diseñada, ya no sirve. Su propia esencia fomenta el bipartidismo -si un territorio aporta 3 escaños, ¿para qué votar a un partido que no tiene opciones?-. Su puesta en escena lo enfatiza. La mayoría absoluta del PP bebe de ella. Ahí están los casos de las dos principales alternativas a la bicefalia: UPyD e IU, que, pasando holgadamente del millón de votos, deben conformarse con cinco y once escaños, respectivamente. Por no mencionar el caso de Equo que, con más de 300.000 votos, no tiene representación en el Congreso. Otros partidos, con muchos menos votos, han obtenido su(s) escaño(s).&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La conclusión es dramática: El pueblo español ha hecho, en las urnas, una apuesta mucho mayor por la fragmentación que lo que va a mostrar la constitución final del Congreso. Ésta es la discutible salud de nuestra democracia.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2 - La derrota del PSOE pesa más que la victoria del PP. Si lo prefieren, la hecatombe de la socialdemocracia española -pérdida de más de 4 millones de votos, respecto a 2008- ha sido más intensa que el crecimiento del partido conservador -que suma poco más de medio millón de votos a su último resultado-.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Podríamos sacar una moraleja: Dando por hecho que el votante del PP sigue dando muestras de fidelidad inquebrantable, la pelota estaba en el tejado del votante socialista. Éste ha castigado a su partido, pero sólo una minoría ha elegido al PP como alternativa. El resultado, de todos modos, es una mayoría aplastante del Partido Popular. Esto muestra lo que ya es una verdad indiscutible: en épocas de desencanto de la izquierda, la rocosa constancia de la derecha es casi imposible de vencer. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3 - Sería difícil sacar un retrato robot del votante medio, pero da la sensación que el centrismo -volvemos a la aversión al riesgo- es un horizonte muy a tener en cuenta para ganar votos. Los cada vez más centristas PP y PSOE, por historia y conocimiento, siguen aglutinando la mayoría de votos. Como cuarto partido aparece UPyD, que parece el adalid de este segmento. Poco queda para una izquierda que sigue condenada tan sólo al ruido, y a un nacionalismo que se debate entre radicalizarse o medir hasta cuánto puede sacarse asintiendo de vez en cuando.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-1122354122124642754?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/1122354122124642754/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=1122354122124642754' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1122354122124642754'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1122354122124642754'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/11/balance-electoral.html' title='Balance Electoral'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-4471267808515847939</id><published>2011-11-16T20:06:00.004+01:00</published><updated>2011-11-16T22:26:18.233+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Melancholia</title><content type='html'>Tras ver &lt;i&gt;Melancholia&lt;/i&gt;, la tentación de calificar a &lt;i&gt;Lars Von Trier&lt;/i&gt; de "cabrón con talento" es aplastante. La última obra del irreverente director danés funde en sí misma casi todas las cualidades que -algunas a su pesar- le visten e identifican en el caleidoscópico panorama del cine actual: la poesía como parte de un todo macabro, los cimientos del dogma a su servicio -y no al contrario-, la estética como elemento diferencial y, por encima de todo, una gélida y desesperanzada visión de nuestra especie.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Si &lt;i&gt;Dogville y Manderlay&lt;/i&gt; parecían evocar al teatro minimalista, los inicios de &lt;i&gt;Melancholia&lt;/i&gt; parecen más bien sacados de una ópera apasionada. Un deslumbrante primer plano de &lt;i&gt;Kirsten Dunst&lt;/i&gt; precede a una secuencia de escenas encadenadas, evocadoras de un apocalipsis más propio del cuadro de un renacentista italiano que del cine más recurrente. Tras ello, dos actos separados pero hilados entre sí. Parte I: una boda siniestra en su propia concepción y desarrollo, en la que la lectura podría ser: ¿Merece la salvación esta raza a la que representamos?; Parte II: la inevitable cercanía del fin de todas las cosas, visto desde la perspectiva de dos hermanas (&lt;i&gt;Dunst&lt;/i&gt;, la gélida melancolía; &lt;i&gt;Gainsbourg&lt;/i&gt;, la desesperada resistencia). Tras el objetivo, un director tan sólo fiel a sí mismo: amargo, aséptico, irreverente, pretencioso, y dotado de un talento indiscutible. &lt;i&gt;Lars Von Trier&lt;/i&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Von Trier&lt;/i&gt; ha tejido su carrera con la indisimulada intención de sentar cátedra. Primero, sentando las bases de un movimiento (el Dogma) que no duda en utilizar a su antojo. Segundo, dejando constancia del poco valor que otorga a la especie a la que pertenece. Tercero, ejerciendo de macabro poeta, forjando en imágenes versos propios del sombrío averno. Tal vez sea esa mezcla entre poesía y maldad lo que produce en el espectador una sensación que es al mismo tiempo magnética e incómoda. Es la personal manera de entender el Mundo de quién es capaz de destruir creando, o de pintar obras de arte con el pincel bañado en sangre y cenizas.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Melancholia &lt;/i&gt;adquiere -estéticamente- un tono amateur (&lt;i&gt;Dogma&lt;/i&gt; mediante) en gran parte del metraje-, pero no duda en emerger como obra -estéticamente- mayor en el caos en el que &lt;i&gt;Von Trier&lt;/i&gt; sumerge a sus personajes. Tal vez la destrucción sea lo único que merezca la pena filmar con relevancia. Y en medio, personas a las que, como tantas otras veces, parece dejar abandonadas a su suerte, sin calor ni compasión, hasta que tres manos se entrecruzan en medio del Fin del Mundo. Y otra vez la pregunta: ¿Merecía la pena llorar por lo que se va? &lt;i&gt;Von Trier&lt;/i&gt;, seguramente, habría opinado que no.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-4471267808515847939?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/4471267808515847939/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=4471267808515847939' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4471267808515847939'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4471267808515847939'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/11/melancholia.html' title='Melancholia'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-1203496357363613886</id><published>2011-11-06T09:40:00.004+01:00</published><updated>2011-11-06T10:36:58.888+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Las Aventuras de Tintin: El Secreto del Unicornio</title><content type='html'>Tintin, icono indiscutible del mundo del cómic, representa uno de esos casos en los que el cine ha parecido renunciar durante años a su adaptación. El tremendo respeto proyectado por las aventuras del personaje de Hergé podría encorsetar cualquier voluntad de plantarle cara al reto. Pensemos por un momento: Hacer justicia a un mito que apenas tiene rivales en su entorno, encajar en el séptimo arte uno de los referentes de millones de personas, convertir en cine lo que siempre ha nadado en el añejo perfume del papel. Y, sobretodo, impedir que alguien se pregunte: ¿Hacía falta resucitar a Tintin en el cine, en lugar de dejarlo descansar en sus páginas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entrando en materia, podríamos decir que la adaptación planteada por Spielberg es enormemente valiente por dos motivos: afrontar con gallardía el reto antes planteado, y añadirle una nota de descaro en forma de 3D. Ya no sólo se trata de dar vida a Tintin en el celuloide, sino de convertir las austeras viñetas de Hergé en abrumadoras escenas tridimensionales. Ya desde los títulos de crédito, Spìelberg parece cómodo y convencido de la intensidad de su apuesta formal. Más cerca de la incontenible vida de Gollum, que de la pétrea frialdad de Beowulf, la tecnología Motion Capture usada en la película lleva a la animación a terrenos hasta ahora inconcebibles -basta ver la inmensidad de matices del rostro de Tintin-. Así, los Haddock, Tintin y Milu forman más parte del espectáculo de un ilusionista que de la rigidez emocional de las animaciones artificiales, y cobran vida ante nuestros ojos en un glorioso espectáculo visual. Y eso -luego me extiendo- a pesar del 3D.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tintinófilos más avispados pudieron, como Hergé, encontrar en Indiana Jones al equivalente cinéfilo del reverenciado reportero. Es por ello que nadie parecía más indicado que Spielberg para llevar al cine a Tintin. A medio camino entre el religioso respeto -la maravillosa presentación de Tintin es el más perfecto homenaje que podamos concebir- y la libertad de un creador que, hasta en la adaptación más difícil, debe continuar siendo él -el tupé de Tintin como Tiburón- lleva a la película al choque/fusión de sensibilidades que tan bien maneja el director de ET -hoy es Hergé; en su día, Kubrick-. Spielberg se concede licencias tan básicas como hilar su historia a través de viñetas de cómics distintos, pero es cuando lleva el riesgo al límite -la fabulosa escena del "robo de llaves" en el barco, el plano secuencia de la persecución final- donde su particular homenaje alcanza cotas más altas: pues su adaptación no es sino la excusa para darle a Tintin lo único que puede dar Spielberg: el cine como universo en que crecer y cobrar vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así, con una exhibición formal a la que sólo la cuestionable moda del 3D lastra en alguna ocasión -el debate que puede provocar la película no es si hacía falta adaptar Tintin -Spielberg resuelve la disyuntiva con contundencia- sino si hacía falta recurrir al 3D para ello-, el mito dibujado por Hergé hace del cine lo que ya hizo del cómic: su medio natural para seducir, enamorar y hasta abrumar a una legión de seguidores que puede sumar a muchos para la causa tras la proyección de la película. Spielberg presenta, con honores, a Tintin a quienes no le conocían. A los que le guardábamos como una reliquia intocable, nos lo devuelve en su esencia natural: disfrutándolo sentados, en una butaca, pero no pasando páginas, sino secuencias de un cine de una intensidad apabullante.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-1203496357363613886?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/1203496357363613886/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=1203496357363613886' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1203496357363613886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1203496357363613886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/11/las-aventuras-de-tintin-el-secreto-del.html' title='Las Aventuras de Tintin: El Secreto del Unicornio'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-2282717241313117944</id><published>2011-09-08T17:51:00.003+02:00</published><updated>2011-09-08T18:54:30.795+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>La Piel que Habito</title><content type='html'>En una escena de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Piel que Habito&lt;/span&gt;, Marisa Paredes relata, ante las llamas, una historia de horror. Una escenario que, años más tarde, bien podría merecer el macabro y desconcertante relato que cobra vida en la última obra de Pedro Almodóvar. En medio de la narración, la fiel ama de llaves cuenta a Elena Anaya que, en un momento del pasado, se vieron obligados a "vivir como vampiros", una sutil referencia que encierra la que podría ser la esencia de la historia que cuenta &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Piel que Habito:&lt;/span&gt; El retrato de un Drácula contemporáneo que, al igual que el legendario Conde, lucha por redimirse de un modo vampírico, tras haber abrazado el mal al verse despojado de sus más arraigados amores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro Almodóvar, en sus obras, genera una extraña provocación en lo que no es más que un ejercicio de contorsionismo ético. Ello le mueve a fundir, con una precisión tan quirúrgica como desasosegante, iconos morales que, en manos de otro creador, darían al traste con cualquier obra. Almodóvar es capaz de extraer poesía de una violación, ternura de un asesinato o, en el caso que nos ocupa, amor puro y duro de una tortura inaguantable. Para ello, vuelve a apoyarse en el tono frío de muchas de sus últimas obras -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;hay algo de La Naranja Mecánica de Kubrick en la folclórica agresión sexual de Zeca a la martirizada Vera&lt;/span&gt;- , un entorno casi neutro, que forja un escenario sin vida en el que estalla el torrente de matices que nutre la relación entre el doctor Ledgard y su bello &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Frankenstein&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Elena Anaya, antológica en el papel de Vera, parece haber sido elegida por evocar de un modo perfecto el deseo, la penitencia, la resistencia y la aflicción. Sus planos cortos podrían ser el homenaje perfecto a la definición de musa: la realidad inalcanzable, la falsa pureza, la creación, a fin de cuentas, de un artista que sólo vé lo que quiere ver. Duro ejercicio para el espectador percibirla, casi tanto como para Almodóvar presentarla. Otra vez el contorsionismo del que antes hablábamos. Banderas mira a una pantalla y se la encuentra, mas para nosotros no es más que el penúltimo desafío ético del creador. ¿Qué vemos, nos preguntamos ante la Gioconda? ¿Qué veríamos, en un segundo visionado, si miramos a los ojos a Elena Anaya?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cuento de horror, decíamos al principio, y durante la crítica mencionamos a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Drácula&lt;/span&gt; y a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Frankenstein&lt;/span&gt;. En todos los cuentos de horror hubo sitio para un relato ante las llamas, pero también para aquellas experiencias que, como el amor, el deseo, el castigo y la redención, emanan tantas capas y sensaciones como la última obra de Almodóvar. Una obra que fue presentada como de género, y acaba desbordada por la personalidad del director manchego. Una obra moral y artísticamente indefinible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-2282717241313117944?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/2282717241313117944/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=2282717241313117944' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/2282717241313117944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/2282717241313117944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/09/la-piel-que-habito.html' title='La Piel que Habito'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3485086299158937291</id><published>2011-08-20T10:22:00.003+02:00</published><updated>2011-08-20T11:10:30.990+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Súper 8</title><content type='html'>Aquellos que crecimos en los 80, aprendimos a amar al cine ejerciendo de artesanos, soñando con formar parte de aventuras imposibles, rebobinando una y otra vez nuestras gastadas cintas de VHS, ejecutando grabaciones de la televisión con precisión milimétrica, y elaborando carátulas para dar lustre a nuestros primeros tesoros cinematográficos. Así, obras como &lt;i&gt;Los Goonies, ET, Dentro del Laberinto&lt;/i&gt; o las inolvidables andanzas de &lt;i&gt;Indiana Jones o Marty McFly&lt;/i&gt; llenaban nuestras estanterías, esperando a ser devoradas por enésima vez en una lluviosa tarde de otoño. Era una época distinta a la actual, en la que el deslumbrante blanco impoluto de la tecnología aún no existía, pero en la que los niños vestían sus infancias de cómics, mecanos, chándals parcheados, rasguños labrados en los parques, y chucherías de duro y peseta. ¿No es cierto que, cerca de los 30, uno espera, con impaciencia mal disimulada, que llegue algo o alguien capaz de evocar, aunque sea en un breve espacio de tiempo, aquellos años, aquellas tardes, aquellos momentos? Rara vez ocurre, pero ese es el principal reto de la obra que nos ocupa.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Súper 8&lt;/i&gt;, de &lt;i&gt;JJAbrams&lt;/i&gt;, ejerce indisimuladamente de máquina del tiempo, tratando de recuperar una esencia perdida, una forma de hacer cine -incluso de vivir, si me apuran-, recuperando aquella mezcla de ingenuidad y espectáculo que hizo de &lt;i&gt;Spìelberg&lt;/i&gt; el padre adoptivo de muchos cinéfilos. &lt;i&gt;Abrams&lt;/i&gt;, al que la serie &lt;i&gt;Lost&lt;/i&gt; concedió un aura casi inalcanzable para un director de series, se había "conformado" hasta el momento con hacerse cargo de una entrega de &lt;i&gt;Misión Imposible&lt;/i&gt;, y de recuperar -con brillantez- la saga &lt;i&gt;Star Trek&lt;/i&gt; para la causa. Suficiente para despertar interés, pero insuficiente para medirle. &lt;i&gt;Súper 8&lt;/i&gt; es su primera obra enteramente personal. Uno lee, y lo prioritario parece ser examinar su condición de heredero de &lt;i&gt;Spielberg&lt;/i&gt;. Escaso reconocimiento para un talento que, premeditación aparte, ha demostrado sobradamente que tiene cabida en la primera línea del cine contemporáneo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A medio camino entre el calculadísimo homenaje a &lt;i&gt;Spielberg&lt;/i&gt; -la relación paterno-filial, las huídas en bicicleta, el contacto visual entre el niño y el monstruo-, y su concepción de cine espectáculo de envergadura -la explosión del tren arranca la respiración de cualquiera-, &lt;i&gt;Súper 8&lt;/i&gt; debería reclamar para sí un mérito casi inalcanzable: la conquista de una parcela del cerebro dormida, el regreso del sabor del regaliz y la nocilla, la evocación de una nostalgia tan real como mágica. Cierto es que ayuda una producción firme e inapelable, una estética pluscuamperfecta, un &lt;i&gt;MacGuffin&lt;/i&gt; de manual, y la maravillosa interpretación de los seis niños protagonistas. Pero no es menos cierto que &lt;i&gt;Súper 8&lt;/i&gt; no sería especial si no dejara esa dulzura en el paladar, esa nostalgia mal tapada en nuestros días por el vacío dominio de la tecnología, y ese sueño dormido -o despierto-, que habita en muchos de nosotros, y que nos hace pensar en aquellos días en los que la vida era una enorme carretera de la que sólo conocíamos el principio, y cualquier día una oportunidad para vivir una maravillosa aventura. Eso es &lt;i&gt;Súper 8, &lt;/i&gt;a fin de cuentas: Nostalgia grabada en 8 milímetros.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3485086299158937291?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3485086299158937291/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3485086299158937291' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3485086299158937291'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3485086299158937291'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/08/super-8.html' title='Súper 8'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-1708672332042510137</id><published>2011-06-02T20:06:00.004+02:00</published><updated>2011-06-02T20:48:48.893+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Midnight in Paris</title><content type='html'>Imaginen una &lt;i&gt;Cenicienta&lt;/i&gt; invertida, en la que la medianoche marca el inicio del hechizo, y no el final. Imagínensela en un París atemporal, en que un antiguo coche media entre el apático presente y los mágicos años 20. Imagínense hablando con &lt;i&gt;Hemingway&lt;/i&gt;, mientras &lt;i&gt;Picasso&lt;/i&gt; retrata a una de sus amantes a escasos metros. Imaginen a &lt;i&gt;Woody Allen&lt;/i&gt; dirigiendo tal delirio, mientras &lt;i&gt;Owen Wilson&lt;/i&gt; presta su rostro para servir al enésimo discurso del director de &lt;i&gt;Manhattan&lt;/i&gt;. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Midnight in Paris&lt;/i&gt; arranca mecida por suave música de viento, mostrando una secuencia de tomas encadenadas que rinden tributo a la Ciudad de la Luz. Pronto llegaron los decepcionantes recuerdos de &lt;i&gt;Vicky Cristina Barcelona&lt;/i&gt;, y el pánico ante la posibilidad de enfrentar un nuevo fiasco en el noble arte del homenaje. Pero no, porque &lt;i&gt;Allen&lt;/i&gt; se disfraza esta vez de juglar y utiliza a París como lo que es para todos los que la hemos recorrido para escribir sobre ella: el ideal de la raza bohemia, una excusa para soñar tiempos pasados, departir con genios, y responder a la pregunta de por qué esos cuadros y esos textos sólo pudieron ser escritos en aquellos tiempos lejanos. ¿Existe algo mejor que el pasado, se pregunta &lt;i&gt;Allen&lt;/i&gt;, mientras enfoca la pedante mediocridad que percibimos? Tal vez haya que recorrerlo, bañarse en sus aguas, para que la hermosa &lt;i&gt;Marillon Cotillard&lt;/i&gt; nos haga ver que incluso en el pasado pensaban que cualquier tiempo fue mejor. Que el presente también puede ser algo más que una frustración constante. Que el brillo de los ojos de esa vendedora que nos habla de &lt;i&gt;Cole Porter&lt;/i&gt; con una tímida sonrisa también merece un primer plano arrebatador. Y que París bien vale un sueño, y hasta un inesperado paso adelante, ¿por qué no?&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Hacía tiempo que &lt;i&gt;Allen&lt;/i&gt; no armonizaba con tanto acierto la melancolía con el ingenio como en &lt;i&gt;Midnight in Paris&lt;/i&gt;. Los diálogos fluyen con la brillantez de siempre, pero esta vez hay algo más. Tras muchos años combinando excelentes obras con títulos que, pese a superar la media de la cartelera, parecían más bien destinados a coger fuerza y cumplir el expediente, el prolífico y genial director se viste de cuentacuentos y hace lo que mejor sabe: hablar. Dialogar con la cámara, hacia nosotros, pero también iniciar una excéntrica sesión de espiritismo, y reunirse con &lt;i&gt;Buñuel y Dalí&lt;/i&gt;; con &lt;i&gt;Gauguin y Degas&lt;/i&gt;. Todo, para seguir haciéndose preguntas. Porque &lt;i&gt;Allen&lt;/i&gt; siempre se hace preguntas, y nos hace partícipes del proceso. Y aprovecha la ocasión para despistarnos y darnos una falsa pista, reivindicando la magia del pasado durante todo el metraje, y acabar defendiendo nuestro odiado presente. Y todo para confesarnos al oído que es complicado encontrar el camino a la felicidad, pero también que está dispuesto a ayudarnos a ser un poco más felices con sus películas. Ahora, si me disculpan, les dejo para departir unos minutos con &lt;i&gt;Van Gogh&lt;/i&gt;. Hasta el año que viene, maestro.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-1708672332042510137?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/1708672332042510137/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=1708672332042510137' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1708672332042510137'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1708672332042510137'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/06/midnight-in-paris.html' title='Midnight in Paris'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3750840695652987886</id><published>2011-05-17T20:47:00.003+02:00</published><updated>2011-05-18T17:06:40.777+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='París'/><title type='text'>Penitencia hacia Montmartre</title><content type='html'>&lt;span &gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;El Sena, a su paso por París, va teñido del tono turbio y oscuro  que identifica el transitar de los ríos por las grandes ciudades. Al igual que el Támesis en Londres o el Guadalquivir en Sevilla, el Sena olvida en la capital de Francia las aguas cristalinas que lo amamantan en su nacimiento, aunque humedece sus calles con la delicadeza con la que las lágrimas limpian unos ojos entristecidos. En sus orillas, los puentes trazan arcos. En las barandillas de estos puentes, muchos dejaron candados para sellar historias de amor que deberían haber sido eternas. Existe una perspectiva del Sena desconocida, y es la de admirarlo a través de los candados que lo pretenden adornar. En primer plano, los nombres grabados. La sospecha de que ella volvió a París años después, con otro, y no pudo evitar la melancolía al toparse por sorpresa con aquel cerrojo supuestamente olvidado. A lo lejos, uno divisa las torres de &lt;i&gt;Notre Dame&lt;/i&gt; y la cúpula de la &lt;i&gt;Saint Chapelle&lt;/i&gt;. En medio, el Sena, llevándose los recuerdos y cambiándolos por etapas que recorrer, ofreciendo pasajes para un crucero, un tranquilo paseo por la orilla, o el descanso reparador de un viejo banco de piedra. Nosotros elegimos lo segundo y lo tercero, y aún nos dio tiempo a contemplar a un viejo parisino tomando el Sol sin rubor alguno mientras degustábamos el dulce sabor de una ciudad que apenas empezaba a asomarse por el paladar. &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La tarde avanzaba, y en el camino de vuelta debíamos encontrar un punto de partida. Debíamos iniciar una penitencia cuyo destino era la Basílica del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Sacré Coeur&lt;/i&gt;. Inicialmente, el único plan previsto para la tarde de la llegada a París era recorrer el barrio de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Montmartre&lt;/i&gt;, y terminar el día contemplando una panorámica de París desde el &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Sacré Coeur&lt;/i&gt;. Dado que nuestros pies nos habían llevado bastante más lejos, nos detuvimos, cogimos aire, y comenzamos, plano en mano, el camino que debía llevarnos de vuelta, y más allá.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Si he usado el término penitencia, es para definir lo que, algún día, debió ser un&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; Via Crucis &lt;/i&gt;en busca de la redención del pecado. Calles, hoy asfaltadas, que avanzan en pendiente hacia una cima sobre la que se eleva, en blanco marfil, la Basílica del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Sacré Coeur&lt;/i&gt;. Volvimos a recorrer los &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Grands Boulevards, &lt;/i&gt;fotografiamos la Ópera de París, y pronto nos deslizamos por las estrechas y tumultuosas calles del corazón de &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Montmartre&lt;/i&gt;. Recuerdo con especial intensidad la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Rue des Martyrs&lt;/i&gt;, una burbujeante vía en la que&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt; fromageries&lt;/i&gt; y otros comercios se dan cita para dotar al aire parisino de aroma a comida tradicional&lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;. &lt;/i&gt;El &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Sacré Coeur&lt;/i&gt; ya se divisaba a lo lejos. Paramos a tomar un dulce típico llamado &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;eclier&lt;/i&gt;, que compramos en un mercadillo al aire libre. &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Montmartre&lt;/i&gt; merecía más que nunca el calificativo de barrio: Vida, gente, charlas, niños correteando, comerciantes ofreciendo sus productos: -&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;“Bonjour, madame, fromage? Poulet?” -“No, merci!”. &lt;/i&gt;Hasta que apareció.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La Basílica del &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Sacré Coeur&lt;/i&gt; se eleva altiva y dominante, engalanada por una gran cúpula blanca. Contaban que guarda una de las mejores vistas de París. Un turista lo tiene complicado para llegar hasta ella. Muchos pillos a la caza, buscando hacerse con la muñeca de alguien para tejer una pulsera a su alrededor y pedir un alto precio por ella. Las vistas son privilegiadas, especialmente si se descubre que se puede subir a la &lt;i style="mso-bidi-font-style:normal"&gt;Dome&lt;/i&gt; –cúpula- y, tras el peso de más de trescientas escaleras ascendidas, ver todo París desde las alturas. Había cientos de personas ante la basílica, pero sólo tres arriba. Solemne y silencioso, qué duda cabe que era un momento para celebrar, obsequiados por un horizonte que recortaba para nosotros las siluetas de la &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;Defense, la Torre Eiffel o Notre Dame&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Con el atardecer a escasa distancia, bajamos sin comprender por qué tanta gente renunciaba a encontrarse con la mejor panorámica posible. El personal seguía sentado en las escaleras, a los pies de la basílica, haciendo fotos a diestro y siniestro. Tras unas pocas calles giradas, emergió la &lt;i&gt;Place du Tertre&lt;/i&gt;, antaño guarida de pintores, y hoy convertida en un bullicioso cuadrado que mezcla lo bohemio con lo paródico, y rinde tributo al retrato &lt;i&gt;express&lt;/i&gt;. Y tras varias calles más, en las que míticos cafés, idealistas inquebrantables, un frustrante culto al turismo, y la tan ansiada tranquilidad que, puedo jurar, esconde la parte alta de &lt;i&gt;Montmartre&lt;/i&gt;, pudimos aspirar las cenizas de una revolución bohemia que destrozó hace más de un siglo los cánones establecidos. Ya sólo quedan los recuerdos, y placas que dicen que “&lt;i&gt;aquí vivió Picasso&lt;/i&gt;”. Una foto, o mejor un cuadro, ante el colorista &lt;i&gt;Moulin Rouge,&lt;/i&gt; cerró la velada. París se preparaba para la fiesta. Las discotecas pulsaban el &lt;i&gt;Play&lt;/i&gt; de las luces de neón. Los jóvenes invadían terrazas, bares y &lt;i&gt;bistros&lt;/i&gt;. Volvíamos a estar en &lt;i&gt;Pigalle&lt;/i&gt;. Eso también era &lt;i&gt;Montmartre&lt;/i&gt;.&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3750840695652987886?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3750840695652987886/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3750840695652987886' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3750840695652987886'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3750840695652987886'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/05/penitencia-hacia-montmartre.html' title='Penitencia hacia Montmartre'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3577596456858772628</id><published>2011-05-14T17:35:00.006+02:00</published><updated>2011-05-14T18:48:34.140+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='París'/><title type='text'>Imaginando París. Descubriendo París.</title><content type='html'>A París, uno se la imagina pintada en un óleo en tonos pastel, resguardada bajo la sombra de la &lt;i&gt;Torre Eiffel&lt;/i&gt;, y perfumada por el Sena. Antes de abrir los ojos, y encontrársela de frente, llegan a la imaginación los sabores del queso y el champagne; la música de un violín que entona &lt;i&gt;La Vie en Rose&lt;/i&gt;; los entremezclados discursos -en perfecto francés- del bohemio y el revolucionario y, por supuesto, el sutil blanco y negro que nos ha invadido en algunas de las postales más hermosas que han sido dibujadas en Europa. Fue parte de un trayecto corto, Barcelona-París, de apenas hora y media, con Marisol a un lado, y el infinito al otro; una espera paciente, guía en mano, planificando seis días en los que, sin saber que el precio sería mi propia alma, París debía dejarme ver parte de la suya. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El aeropuerto, &lt;i&gt;Orly&lt;/i&gt; de nombre y apellido, nos recibió con esa sencillez y eficiencia tan europea. Poco esperamos por las maletas; aún menos por el autobús que nos debía acercar a la ciudad. Valga decir que fuimos los únicos que nos atrevimos -con éxito- con la máquina expendedora de billetes. Al poco, otros turistas -viajeros, si me lo permitís- nos rogaban que les ayudásemos a utilizarla. Buena señal, pensé. París ya me trata como a uno de los suyos. Llegó el autobús a los pocos minutos. Tras media hora escasa de recorrido, enlazamos con un tren de cercanías, y París nos dio la bienvenida desprendiendo el bullicio propio de una gran ciudad en viernes a mediodía. ¿Temperatura? Calor, mucho calor. Más de junio que de mayo. Pasamos de chaqueta y jersey a camiseta de manga corta. ¿Distancia? Autobús y tren al hombro, pero aún quedaban un pasillo enorme que atravesaba la &lt;i&gt;Gare du Nord&lt;/i&gt; y, por fin, el metro que nos dejó en &lt;i&gt;Pigalle&lt;/i&gt;. Sí, dije &lt;i&gt;Pigalle&lt;/i&gt;. Si eres parisino, pensarás: "condenado turista, ¿quién te mandó a escoger hotel en una zona de cabarets?". Qué más da. &lt;i&gt;Pigalle&lt;/i&gt; forma parte de un valle que duerme a la ladera de la cima del &lt;i&gt;Sacré Coeur&lt;/i&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Comimos en la habitación. No fue &lt;i&gt;Confit de Pato&lt;/i&gt;, sino un bocadillo que viajó con nosotros desde Barcelona; un bocado suficiente para reponer fuerzas e iniciar un largo paseo que nos llevaría toda la tarde. La idea inicial era recorrer el barrio de &lt;i&gt;Montmatre&lt;/i&gt;. Tomarle el pulso a la ciudad, que diríamos aquí. Pero, ¿saben qué? Que empezamos a caminar, dirección abajo, sin rumbo, con el mero propósito de callejear y ser descubiertos por París. Y nos fuimos alejando de &lt;i&gt;Montmatre&lt;/i&gt;. Calles pequeñas que dieron paso a grandes Avenidas, etiquetadas con los nombres de &lt;i&gt;Dior, Channel o Cartier&lt;/i&gt;. Apareció la iglesia de la &lt;i&gt;Madeleine&lt;/i&gt;, un templo sujeto por columnas corintias, que parece nacer de suelo ateniense, pero que duerme bajo la luna de París. A babor, un &lt;i&gt;boulevard&lt;/i&gt;. A estribor, la inmensa &lt;i&gt;Place de la Concorde; &lt;/i&gt;una rotonda enorme, coronada en el centro por un obelisco cortesía de Egipto, y que ofrece la primera -o la última- vista al Arco del Triunfo, la &lt;i&gt;Torre Eiffel&lt;/i&gt; y el Jardín de las &lt;i&gt;Tulleries&lt;/i&gt;. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Me detendré aquí, en las &lt;i&gt;Tulleries&lt;/i&gt;. Antes de seguir con el siguiente capítulo, emularé a los habitantes parisinos, cogeré una silla verde, releeré lo ya escrito, y pensaré en qué contaros más tarde. Sólo deciros que este hermoso parque nos mostró el gusto parisino por el reposo, por sentarse en una vieja butaca de hierro, y degustar la tranquilidad de un espacio verde, con un libro en la mano y el cuerpo totalmente relajado. Un pequeño placer al que fue imposible renunciar, más allá de la inmejorable vista, colmada de jardines, setos impecables y el perfil del &lt;i&gt;Louvre&lt;/i&gt; en lejanía. El instante duró hasta que el calor nos llevó a la cola de un puesto de helados -italianos, no franceses-, tras un grupo de once compatriotas que quisieron dejar claro de dónde venían. Pobres vendedores, pensé. No me equivoqué.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3577596456858772628?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3577596456858772628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3577596456858772628' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3577596456858772628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3577596456858772628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/05/imaginando-paris-descubriendo-paris.html' title='Imaginando París. Descubriendo París.'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-2690385157977482355</id><published>2011-02-27T22:22:00.003+01:00</published><updated>2011-02-27T23:12:20.829+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Pa Negre</title><content type='html'>Podría parecer injusto, por simple, decir que el cine español se encuentra cómodo fijando su objetivo en los fantasmas de la Guerra Civil, pero no podemos ignorar que una notable parte de los títulos más trascendentes de los últimos años están ubicados en dicha época. No sería mal ejercicio preguntarse el por qué. Es obvio que todo país retroalimenta su esencia a través de sus propias obsesiones. Igual que un gran número de obras nacidas en Estados Unidos desmontan una y otra vez las fisuras del "sueño americano", buscando respuestas a la doble moral que representa la bandera de las cincuenta estrellas, los directores españoles parecen incapaces de dejar de explorar, una y otra vez, las historias que, como &lt;i&gt;Pa Negre&lt;/i&gt;, pudieron haber existido en los crudos años que trajo la postguerra. El cine, a fin de cuentas, no puede desconectarse del todo de la realidad. Si hay espacio para la contienda en un informativo contemporáneo, o en la tertulia de un bar, ¿cómo evitar que se inyecte en el séptimo arte?&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;De cara a tratar el marco que nos ocupa, hay que reconocer que lo que vino después del 36 es una época fascinante para ser narrada en una película. La obra de varios directores -desde &lt;i&gt;Guillermo del Toro&lt;/i&gt; hasta &lt;i&gt;Agustí Villaronga&lt;/i&gt;- ha dibujado, con brillantez, una España rural, fantasmagórica, clandestina, embrujada y oscura, en la que los ideales luchaban en silencio por subsistir, mientras los matices (&lt;i&gt;Pa Negre&lt;/i&gt; está llena, desde la lenta fagocitación del catalán a manos del castellano, hasta la silenciosa resignación de la viuda/mujer) y la contundencia del régimen iban convirtiendo España en la siniestra sepultura de la libertad. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Pa Negre&lt;/i&gt; desprende, como &lt;i&gt;El Mar&lt;/i&gt;, una extraña mezcla de horror y poesía. Narrada en tono clásico, la película de &lt;i&gt;Villaronga&lt;/i&gt; se convierte en un &lt;i&gt;collage &lt;/i&gt;de todo aquello que nos han contado, lo que imaginamos, y lo que preferiríamos no saber. Evitando, con gran mérito, enfatizar el tono político de su obra -esto la aleja de propuestas como &lt;i&gt;La Lengua de las Mariposas&lt;/i&gt; o la más reciente &lt;i&gt;El Laberinto del Fauno&lt;/i&gt;, con las que sí comparte la mirada infantil de la postguerra-, &lt;i&gt;Pa Negre&lt;/i&gt; más bien parece la versión española de &lt;i&gt;La Cinta Blanca&lt;/i&gt;: un retrato de la infancia enmarcada en el reino de la maldad. ¿O no recuerda la demoledora frase final de &lt;i&gt;Andreu&lt;/i&gt; a la gélida mirada de los niños de la película de &lt;i&gt;Haneke&lt;/i&gt;? Podemos concluir que algo compartían los albores del nazismo y la herencia de nuestra propia Guerra: la creciente incapacidad de perdonar a nuestros semejantes.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;A pesar de los comentados esfuerzos de &lt;i&gt;Villaronga, &lt;/i&gt;hay algo en &lt;i&gt;Pa Negre &lt;/i&gt;que nos remite al argumento con el que hemos comenzado esta crítica: esa sensación de que el cine español saca parte de lo mejor de sí mismo en el trillado terreno de la postguerra. Tal vez sea la sensación de &lt;i&gt;deja vu&lt;/i&gt; que transmite el &lt;i&gt;hijoputismo &lt;/i&gt;del personaje de &lt;i&gt;Sergi López&lt;/i&gt;. O tal vez que la esencia de la película nos lleve a analizar el abandono de la niñez en medio de tan cruento escenario.&lt;i&gt; &lt;/i&gt;El caso es que hay algo en &lt;i&gt;Pa Negre &lt;/i&gt;que emana de páginas ya leídas en otras ocasiones. Ello no es óbice para que &lt;i&gt;Villaronga &lt;/i&gt;despliegue -como en la inquietante escena inicial- esa extraña cualidad que le lleva a combinar la belleza con la contundencia. Esa especie de magia negra, como el pan del título, es lo que da brillo a una película que, a pesar de las críticas de parte de la prensa más reaccionaria, se ha alzado con un Goya tan inesperado como merecido. Al menos merecido para un cine español que merodea con seguridad en las páginas de la historia mientras decide si apuesta definitivamente por salir de ellas hacia otros caminos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-2690385157977482355?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/2690385157977482355/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=2690385157977482355' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/2690385157977482355'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/2690385157977482355'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/02/pa-negre.html' title='Pa Negre'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-1890929984374442006</id><published>2011-02-23T23:51:00.003+01:00</published><updated>2011-02-24T00:34:46.242+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Cisne Negro</title><content type='html'>La expresión&lt;i&gt; Cisne Negro&lt;/i&gt; engloba, en sí misma, la unión de dos palabras aparentemente antagónicas. El cine nunca huyó de imposibles, pero no deja de parecer quimérica la representación del diabólico proceso en que la inocencia se tiñe de negro -o, lo que aquí ocupa, el descenso al infierno de un ángel celestial-. Tal vez sea por ello que &lt;i&gt;Darren Aronofsky&lt;/i&gt; haya decidido recurrir a sí mismo, y volver a rodar de nuevo con la vehemencia, el nervio y la intensidad que hizo de &lt;i&gt;Requiem por un Sueño&lt;/i&gt; una obra de culto. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Cisne Negro&lt;/i&gt; es como un cuadro barroco de &lt;i&gt;Caravaggio:&lt;/i&gt; un fruto de la locura que, a base de planos cortos y endemoniados, encuadres claustrofóbicos (no hay una sola escena en la que la luz natural o el espacio libre hagan acto de presencia) y un estricto proceso de representación del dolor y la demencia, somete al personaje de &lt;i&gt;Natalie Portman&lt;/i&gt; a la autodestrucción -tanto física como mental- y la obsesión más enfermiza. Un bailarín de danza entrega su vida a la búsqueda de la perfección de sus movimientos. &lt;i&gt;Aronofsky&lt;/i&gt; pone su obra al servicio de tan inconcebible desafío. ¿Se debe concluir que la perfección no puede ser alcanzada sin pagar el precio de la propia vida que la persigue? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;i&gt;Natalie Portman&lt;/i&gt; siempre personificó -como &lt;i&gt;Nina&lt;/i&gt;, el personaje al que interpreta- la fragilidad en estado puro. Ello le concedió personajes al mismo ritmo que parecía privarle de otros. En &lt;i&gt;Cisne Negro, &lt;/i&gt;la actriz de &lt;i&gt;V de Vendetta &lt;/i&gt;aparca su condición de eterna promesa, y ofrece la mejor interpretación de su carrera, afrontando cada plano con tal compromiso que uno termina la función preguntándose si no habrá secuelas en su menudo cuerpo. &lt;i&gt;Nina &lt;/i&gt;avanza por la obra engañada por su mente, atraída por una mujer que parece ser la antítesis que persigue, y atrapada entre la rígida educación de su madre y la exigencia de su carrera como bailarina. El mérito de &lt;i&gt;Portman&lt;/i&gt; es proyectar, como los infinitos reflejos que inundan la obra, todas y cada una de las variantes de un personaje que llega a doler como la más profunda de las heridas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cuando hablamos de &lt;i&gt;El Luchador&lt;/i&gt; en este mismo &lt;i&gt;blog&lt;/i&gt;, nos preguntábamos si &lt;i&gt;Darren Aronofsky&lt;/i&gt; no habría renunciado a ser el director que prometía ser al principio de su carrera: un visitante de los territorios más recónditos de la mente humana, un creador sin miedo, un perturbador pura sangre. &lt;i&gt;Cisne Negro&lt;/i&gt; responde a esta cuestión con la misma contundencia de sus imágenes, y recupera a un cineasta que, entre sus muchas virtudes, destaca como retratista de la vida convertida en el peor de los infiernos.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-1890929984374442006?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/1890929984374442006/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=1890929984374442006' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1890929984374442006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1890929984374442006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/02/cisne-negro.html' title='Cisne Negro'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3996621396120689323</id><published>2011-02-13T21:34:00.005+01:00</published><updated>2011-02-14T10:20:05.307+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Valor de Ley</title><content type='html'>No cabe duda que una de las miradas más interesantes que ha abarcado las entrañas de América es la de los hermanos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Coen&lt;/span&gt;. Su filmografía, ejemplar retrato de los claroscuros del continente anglosajón, ha sido testigo en varias ocasiones de la lucha entre el bien y el mal, personificados en papeles clásicos como el del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;sheriff &lt;/span&gt;justiciero y el del asesino. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fargo o No es País para Viejos&lt;/span&gt; podrían ser claros exponentes de esta variante. En&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;Valor de Ley, &lt;/span&gt;último largometraje de los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Coen, &lt;/span&gt;el dúo de directores se adentra de nuevo en terrenos ya explorados, eligiendo para esta ocasión la reescritura de una película ya estrenada con el mismo nombre en 1969, y aprovechando para reinventar sus propios códigos narrativos. Lejos del duelo continuado contra el bien que pudimos ver en las películas antes señaladas, el mal es ahora contemplado a distancia, presentado primero como un rumor, después como un fantasma, más tarde como una difusa presencia (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;en un excelente plano lejano&lt;/span&gt;), y finalmente en todo su esplendor. El motivo es evidente: lo que interesa en esta ocasión es la evolución del grupo de justicieros, formado por seres tan distintos como una adolescente con ansias de venganza, un alguacil con ansias de dinero, y un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ranger&lt;/span&gt; con ansias de reconocimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Valor de Ley&lt;/span&gt; se erige como una fábula oscura, con frecuentes visitas a la noche, impregnada de humor negro, y un ejemplar sentido del equilibrio entre aspereza y emoción. Si bien es cierto que la contención preside la mayor parte de la película, no lo es menos que el último tramo es testigo de un intenso &lt;span style="font-style: italic;"&gt;crescendo&lt;/span&gt; dramático, en el que la cinta estalla hasta llegar a doler. El mal llega, a través de una mirada lasciva, un disparo perdido o una mordedura venenosa. Pero también emerge el bien, protegido por el sagrado código de valores que hizo del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;western&lt;/span&gt; un género de hombres &lt;span style="font-style: italic;"&gt;de ley&lt;/span&gt;. ¿O no haría palidecer la pequeña heroína que protagoniza la película a gran parte de los protagonistas masculinos con los que nos topamos habitualmente?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos evitado personalizar, pero sería injusto no detenerse en&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Jeff Bridges&lt;/span&gt;, que recoge las riendas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;John Wayne&lt;/span&gt; y recupera -de nuevo con los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Coen-&lt;/span&gt; el nivel que ya le hizo inolvidable con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Gran Lebowski&lt;/span&gt;. Suya es la profunda creación del alguacil, a medio camino entre el paternalismo de un protector y la dureza de un hombre justo de escrúpulos. Tiene mérito la madura réplica de la joven y desconocida &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hailee Steinfeld&lt;/span&gt;. Ellos son la cara más visible del penúltimo clásico de los hermanos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Coen&lt;/span&gt;, una pareja de directores que (casi) siempre logra lo que otros anhelan conseguir tan sólo una vez: que cada fotograma destile toneladas de cine en estado puro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3996621396120689323?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3996621396120689323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3996621396120689323' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3996621396120689323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3996621396120689323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/02/valor-de-ley.html' title='Valor de Ley'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3931310639047903585</id><published>2011-02-07T22:06:00.005+01:00</published><updated>2011-02-07T22:51:17.806+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>Twitter: Libertad expresiva. Riesgo creativo.</title><content type='html'>&lt;p style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; "&gt;Podríamos enunciar que la sociedad contemporánea evoluciona hacia la conformación de un tejido lleno de conexiones e interacciones entre todos aquellos que la formamos. En dicho entramado, la comunicación juega un papel relevante, minimizando distancias físicas -e incluso de clase-, dando voz a todo el que quiera hablar -¿o era &lt;i&gt;twittear&lt;/i&gt;?, y cambiando radicalmente lo que hasta ahora entendíamos como lenguaje. Las nuevas tecnologías han proporcionado un espacio idóneo para la interconexión, eliminando las fronteras y limitaciones que, hasta ahora, imponían las que podríamos denominar como "oligarquías de la opinión". Allá donde los &lt;i&gt;blogs&lt;/i&gt; -tal vez por falta de dinamismo; tal vez por las limitaciones del propio formato, falto de prestigio, todavía- han sido cuestionados como potenciales sustitutivos del artículo tradicional, ha emergido una alternativa inesperada hasta hace poco, pero cuyas posibilidades parecen estar abriendo un nuevo modo de entender la comunicación: &lt;i&gt;Twitter&lt;/i&gt;. Este formato reúne opiniones, crea espacios de debate improvisados, integra en un muro al anónimo y al popular y, por encima de todo, revienta cualquier censura o sesgo que pueda nacer del interés editorial. &lt;i&gt;Twitter&lt;/i&gt; es libre, incisivo y salvaje. Es el mensaje como obra, para lo bueno y para lo malo.&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; "&gt;Cualquier flujo de información puede recorrer las tuberías de &lt;i&gt;twitter&lt;/i&gt; en cuestión de segundos. Dicha agilidad expone, sin embargo, un riesgo serio para el escrito sosegado, reflexivo y argumentado. Pensemos en una comparación absurda: La carta de amor perfumada contra el SMS. ¿No es lo mismo? A fin de cuentas, beber leche recién ordenada es, en esencia, igual que beber un vaso recién servido de un tetrabrick. Es leche. Con el escrito ocurre lo mismo: son palabras. Incluso hay similitud en las sensaciones. Puede haber emoción en un móvil que suena inesperadamente a la 1 de la mañana. Pero algo se perdió en el camino, al menos para un nostálgico. ¿Puede la creciente proyección de &lt;i&gt;twitter&lt;/i&gt; hacer del texto largo y pausado una moda lejana o, por el contrario, puede haber espacio para la convivencia? Parece obvio preguntarse si aquel que podría regalar un comentario argumentado, no preferirá jugársela a un mensaje directo de cuatro líneas, capaz de desencadenar el mismo efecto que un alud de nieve en cuestión de minutos. Vayamos más lejos. Creo en la falta de tiempo como uno de los grandes lastres de nuestros días: ¿podrá gestionarse una cuenta de &lt;i&gt;twitter&lt;/i&gt; medianamente popular, mientras se trabaja una propuesta de ensayo extensa y argumentada? ¿Corre peligro la reflexión, en aras de impulsar la agilidad que propone &lt;i&gt;twitter&lt;/i&gt;? Habrá que seguir la proporción: ¿subirán los &lt;i&gt;tweets&lt;/i&gt; en la misma proporción que bajen los artículos de opinión? &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; "&gt;&lt;i&gt;Twitter&lt;/i&gt; ha podido llegar para cambiar el Mundo -basta un vistazo a Túnez o Egipto-, pero ha tenido la desgracia de caer en manos humanas. Sirve como caldo de cultivo para la rebelión contra el poder -ello lo hace ciertamente estimulante-, pero no es menos cierto que gran parte de sus usuarios lo utilizan como &lt;i&gt;Facebook&lt;/i&gt;: esencialmente, para el lucimiento personal. Hay un &lt;i&gt;twitter&lt;/i&gt; inquieto y estimulante, pero también un desasosegante ejercicio de banalidad. Esperemos que gane el primero, y no se convierta en aquello que ha convertido a &lt;i&gt;Facebook&lt;/i&gt; -otro prometedor servidor, mal utilizado- en un brebaje difícil de digerir. No dejan de verse casos continuados de escribir algo brillante para ser destacados por un tercero, y un contraste curioso: el anónimo que busca el estrellato, enfrentado al famoso que busca ser terrenal. De hecho, es tan frecuente verse sorprendido por un desconocido sagaz, como por una "eminencia" decepcionante en las distancias "cortas". &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; "&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; "&gt;Sirva este artículo como un &lt;i&gt;collage&lt;/i&gt; de pensamientos inconexos, algo así como un par de minutos en &lt;i&gt;Twitter&lt;/i&gt;, para destacar la esencia de lo que el emergente portal comunicativo promete y pone en peligro: un cambio radical en la comunicación, hasta el punto de llevar la libertad de expresión hacia terrenos inexplorados, pero también un riesgo enorme para la reflexión escrita. &lt;/p&gt;&lt;p style="font-family: 'Times New Roman'; font-size: medium; "&gt;@arquero.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3931310639047903585?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3931310639047903585/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3931310639047903585' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3931310639047903585'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3931310639047903585'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/02/twitter-libertad-expresiva-riesgo.html' title='Twitter: Libertad expresiva. Riesgo creativo.'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-5328686734079647931</id><published>2011-01-23T02:07:00.001+01:00</published><updated>2011-01-23T02:07:52.466+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>De Dioses y Hombres</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:trackmoves/&gt;   &lt;w:trackformatting/&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt; 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  &lt;w:lsdexception locked="false" priority="72" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful List Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="73" semihidden="false" unhidewhenused="false" name="Colorful Grid Accent 6"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="19" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="21" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Emphasis"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="31" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Subtle Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="32" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Intense Reference"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="33" semihidden="false" unhidewhenused="false" qformat="true" name="Book Title"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="37" name="Bibliography"&gt;   &lt;w:lsdexception locked="false" priority="39" qformat="true" name="TOC Heading"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-priority:99;  mso-style-qformat:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:11.0pt;  font-family:"Calibri","sans-serif";  mso-ascii-font-family:Calibri;  mso-ascii-theme-font:minor-latin;  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-theme-font:minor-fareast;  mso-hansi-font-family:Calibri;  mso-hansi-theme-font:minor-latin;  mso-bidi-font-family:"Times New Roman";  mso-bidi-theme-font:minor-bidi;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;i style=""&gt;“Las flores no se mueven en busca del calor del Sol”&lt;/i&gt;. Esta preciosa analogía, citada en la película &lt;i style=""&gt;De Dioses y Hombres&lt;/i&gt;, podría servir como punto de partida para hablar de los monjes franceses a los que dan vida sus protagonistas&lt;i style=""&gt;. &lt;/i&gt;El calor del Sol bien podría ser esa paz –o mejor dicho, la libertad- que, aunque anhelada, parece evitar al poblado argelino en que se desarrolla el film de &lt;i style=""&gt;Xavier&lt;/i&gt; &lt;i style=""&gt;Beauvois&lt;/i&gt;. Las flores –los frailes-, reciben el don de convertirse en humanos, huir del terrorismo y salvar sus vidas. Eligen morir, sujetos a las mismas raíces que ellos eligieron. &lt;i style=""&gt;Beauvois&lt;/i&gt; les graba, en planos cortos, en la oración y el canto, en el cuidado del huerto, en la mesa y en la lectura, mientras –a veces de viva voz, a veces en secreto- las dudas aparecen en sus semblantes. ¿Ser héroe y seguir a Cristo en el sacrificio, o escapar a tierras seguras?&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;La aproximación a la religión es siempre terreno peligroso para un cineasta. El equilibrio siempre es complicado. Tal vez sea por ello que &lt;i style=""&gt;Beauvois&lt;/i&gt; parece tener más interés por los hombres –con sus eternas preguntas- que por los monjes. De todos modos, la férrea moral de la que hacen gala los frailes conduce al anhelo de un cristianismo basado en los valores, y no la intolerancia. Un monje que lee el Corán en busca de respuestas. Aunque también un integrista que extiende su mano y se disculpa por olvidar la Navidad. La moral por encima del hábito. Ataca el integrismo, pero no una religión que, bien canalizada, podría ser un barbecho para cultivar una cierta moralidad en la humanidad. &lt;i style=""&gt;Beauvois&lt;/i&gt; orquesta una película llena de silencios y reflexiones, igual que la visita a una iglesia en busca de paz, y reivindicando, por encima de todo, el heroísmo no buscado de unos hombres de bien.&lt;/p&gt;    &lt;p class="MsoNormal"&gt;Cuentan las Sagradas Escrituras que Jesucristo se sacrificó en nombre de la humanidad. En los años noventa, unos monjes eligieron el mismo final, aunque sean otras las razones que les llevaron a su cruz. &lt;i style=""&gt;Beauvois&lt;/i&gt; nos narra sus últimos días, sus dudas, e incluso la última cena que tal vez compartieron en medio de una tierra moribunda. Brindaron con vino, y escucharon a &lt;i style=""&gt;Tchaikovsky&lt;/i&gt;. No eran monjes. Eran un médico, un agricultor, un apicultor, un líder inquebrantable. Les perdió la pista en medio de un bosque, en una nevada. Jamás volvieron, pero su ética no debería ser olvidada. A pesar de que su sacrificio pudo ser en vano. Creáis en quién creáis. Incluso si no creéis en nada.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-5328686734079647931?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/5328686734079647931/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=5328686734079647931' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/5328686734079647931'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/5328686734079647931'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/01/de-dioses-y-hombres.html' title='De Dioses y Hombres'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3304511724973001359</id><published>2011-01-06T20:05:00.003+01:00</published><updated>2011-01-06T20:58:30.791+01:00</updated><title type='text'>El Mejor Cine de 2010</title><content type='html'>Antes de iniciar este arbitrario listado, quería hacer una reflexión sobre la naturaleza de este tipo de clasificaciones: A menudo, el intento que hacemos de puntuar/ordenar las películas estrenadas en un año determinado -tal vez por rendir homenaje a nuestros gustos; tal vez por hacer perdurar en el tiempo ciertos títulos, anticipando el riesgo de que nuestra memoria olvide que fueron especiales-  , provoca que el paso gradual del tiempo penalice a aquellas que vieron la luz con anterioridad. Ello hace que muchas de estas listas estén masificadas por los estrenos más recientes, quedando los títulos presentados en enero o febrero en el olvido. Este blog intentará no caer en tal injusticia, pero ¿cómo estar seguro? Me aferro a un argumento, al menos como declaración de intenciones: tal vez el valor más fácil de puntuar sea el recuerdo: aquellos títulos que perduran en la memoria, son los que seguramente merezcan ser recordados. Ello debe ser independiente del tiempo transcurrido.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2010 fue un año en el que pasaron cosas. No fue un año de apariciones estelares, pero sí he comprobado que la crítica ha presentado especial respeto a aquellas obras que surgieron para replantar las semillas de las que el cine nutre sus ciclos en el presente. Así, los autores más inquietos, aquellos para los que los límites que marca el cine parecen no ser suficientes, han sido destacados con especial acento en este año. Sorprendió que una obra tan inclasificable como &lt;i&gt;Uncle Boonmee Recuerda sus Vidas Pasadas&lt;/i&gt; fuera premiada en Cannes, hecho que ha posibilitado que haya tenido una trayectoria comercial que de otra forma no habría podido tener. ¿Es éste el comienzo para que ese cine al que muchos hemos querido acceder, y que basa su esencia en la diferencia y la exploración, tenga por fin cabida en las salas comerciales? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;En 2010 también asistimos a la resaca del boom de Avatar, y el consiguiente frenazo en seco de una tecnología -el 3D- que no se consolidará como "necesaria" si no hay autores dispuestos a convertirla en un desafío creativo, y no una simple excusa para incrementar el negocio en las salas comerciales. Finalmente, en contra de lo esperado, son los clásicos (&lt;i&gt;Scorsese, Polänski, Haneke&lt;/i&gt;) quienes han acabado monopolizando nuestros recuerdos, al repasar el año cinéfilo. Y sí, fue difícil elegir si la película más brillante del año fue &lt;i&gt;Toy Story 3 o La Red Social&lt;/i&gt;. ¿La emotividad o la reflexión? ¿La magia o la solidez del mejor retrato generacional del siglo XXI? Lo que quedó claro es que, como tantas veces hemos comprobado en nuestras vidas, 2010 también nos dejó claro que el cine merece formar parte de nuestras vidas. Por sorprendernos, por robarnos sonrisas, por dejar una lágrima al borde del párpado, por abrir nuevos caminos, por reafirmarse en lo tradicional, por estimularnos, por descolocarnos y, sobretodo, por crear un micromundo en el que perderse dos horas para adentrarse en caminos desconocidos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Por último, un deseo: que todos valoren que el cine es especial, que no todo vale, que merece esforzarse en buscar calidad, que no es lo mismo una copia barata o descargada que la sensación de ocupar una butaca en el cine, que se acabe el mito de "si leo los subtítulos, no me da tiempo a seguir la película". Id al cine. Disfrutadlo. Valoradlo.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;b&gt;Las Mejores Películas de 2010, según El Renacer de Ícaro.&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;1 -&lt;i&gt;ex aequo&lt;/i&gt;: La Red Social (David Fincher)/ Toy Story 3 (Lee Unkrich)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;2 - Un Profeta (Jacques Audiard)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;3 - Fantástico Sr. Fox (Wes Anderson)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;4 - La Cinta Blanca (Michael Haneke)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;5 - El Escritor (Roman Polänski)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;6 - Two Lovers (James Gray)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;7 - Lourdes (Jessica Hausner)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;8 - Shutter Island (Michael Scorsese)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;9 - Un Tipo Serio (Ethan &amp;amp; Joel Coen)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;10 - En Tierra Hostil (Kathryn Bigelow)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Mención especial: Uncle Boonmee Recuerda sus Vidas Pasadas (Apichatpong Weerasethakul)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3304511724973001359?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3304511724973001359/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3304511724973001359' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3304511724973001359'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3304511724973001359'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2011/01/el-mejor-cine-de-2010.html' title='El Mejor Cine de 2010'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-6877221721773070573</id><published>2010-10-17T19:45:00.005+02:00</published><updated>2010-10-18T20:40:35.017+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>La Red Social</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt;. La Red Social. La concepción del ser humano como producto. El muro como gaceta de nuestras vidas. El perfil como retrato calculado. El hombre de los mil y ningún amigo. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mark Zuckerberg&lt;/span&gt;. El creador. El Dios de un mundo sin valores, en el que todos competimos por la portada. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt; es esa portada, una oportunidad de abandonar la soledad, y cambiarla por el epicentro de un universo en el que todos somos protagonistas. ¿Pero quién es Dios, se preguntan &lt;span style="font-style: italic;"&gt;David Fincher y Aaron Sorkin&lt;/span&gt; en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Red Social&lt;/span&gt;?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Dios de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt; es brillante y complejo. Irritante, pero apasionante. Inteligente, pero maquiavélico. Rencoroso, aunque siempre desde el ingenio. Traidor y engreído, pero también genial. Ahondar en una mente así, imaginarla, concebirla, es algo por lo que ya había pasado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;David Fincher&lt;/span&gt;. Nadie sabía nada de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tyler Durden&lt;/span&gt; en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Club de la Lucha&lt;/span&gt;, de lo que pensaba &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Benjamin Button&lt;/span&gt;, de los motivos del asesino de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Zodiac&lt;/span&gt;, o del desconcertante código de valores del fanático psicópata de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Seven&lt;/span&gt;. Del mismo modo, poco conocemos -antes y después del visionado de la Red Social- del timón que mueve los pasos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mark Zuckerberg&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fincher y Sorkin&lt;/span&gt; nos ofrecen sus versiones más inspiradas, y dibujan un retrato oscuro, opaco y complejo de una mente tan genial como alejada del patrón humano. Un tipo que parece capaz de medirse a cualquiera. Un semidiós, que ni entiende ni parece querer entender lo que pasa a su alrededor. Tal vez no lo necesite. Nos ha dado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt; -cierto es que lo hace aprovechando una idea ajena, o traicionando a su mejor amigo-, para que nos entretengamos. Mientras, es posible que ya trabaje en un nuevo motivo para alcanzar la eternidad. Todos formamos parte de su telaraña. Sí, es cierto. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Zuckerberg; &lt;/span&gt;el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Zuckerberg &lt;/span&gt;de&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Fincher y Sorkin&lt;/span&gt;, es aterrador. Y eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos han comparado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Red Social&lt;/span&gt; con un mito del tamaño de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ciudadano Kane&lt;/span&gt;. Detengámonos en ello. Ambas tienen dos cosas en común: su condición de obra maestra, y el eco humano -descubierto al final- que mueve la aparente megalomanía de sus personajes. Podemos pensar que, más allá de los magistrales diálogos escritos por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sorkin&lt;/span&gt;, o del implacable pulso narrativo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fincher&lt;/span&gt;, respira el alma de un niño malvado y desencantado llamado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mark Zuckerberg &lt;/span&gt;(&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jesse Eisenberg&lt;/span&gt;, en un estimulante cambio de registro), incapaz de controlar la onda expansiva de su mente cuando ésta entra en efervescencia, pero también marcado por la humana necesidad de sentirse especial. ¿Se ha reencarnado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rosebud&lt;/span&gt; en un gesto tan mecánico y anhelante como la pulsión constante de la tecla &lt;span style="font-style: italic;"&gt;F5&lt;/span&gt;?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué hay de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt;, preguntarán? ¿No iba de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt; la película? Rotundamente, no. Cierto es que toca su creación y expansión, pero &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook &lt;/span&gt;no es más que la excus&lt;span style="font-style: italic;"&gt;a que &lt;/span&gt;utiliza Fincher para volver a hablar, como tantas veces en su trayectoria, de los fantasmas que mortifican a esta generación. Con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fincher&lt;/span&gt;, habíamos sido víctimas de un juego organizado (The Game), una generación de treintañeros criados por sus madres (El Club de la Lucha), espectros invisibles (Zodiac), y hasta niños que nacen viejos (El Curioso Caso de Benjamin Button). Hoy, nos redescubrimos en forma de pozos vacíos de valores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Red Social&lt;/span&gt; encumbra a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;David Fincher&lt;/span&gt; como lo que es: el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Zuckerberg&lt;/span&gt; (entendido como líder y primero de su especie) de la generación que ahora mismo manda en Hollywood. La de los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aleksander Payne, Quentin Tarantino &lt;/span&gt;o&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Wes Anderson&lt;/span&gt;. Una generación que, como hicieron &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Coppola, Scorsese o Spielberg&lt;/span&gt; en su día, hace tiempo que encontró la forma de escribir un testamento: el de su propia época. Si algún día quieren saber cómo eramos en el año 2010, vean &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Red Social&lt;/span&gt;. Es el mejor retrato que se me ocurre sobre la generación que tomó las riendas de la humanidad en los inicios del siglo XXI. No me pregunten si hay esperanza para nosotros. Supongo que los próximos capítulos los escribiremos en el muro de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-6877221721773070573?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/6877221721773070573/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=6877221721773070573' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6877221721773070573'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6877221721773070573'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/10/la-red-social.html' title='La Red Social'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3201669641797115584</id><published>2010-08-25T20:51:00.004+02:00</published><updated>2010-08-25T21:09:07.407+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eternidad'/><title type='text'>La Última Semana de Agosto</title><content type='html'>Siempre ocurre la última semana de agosto. El calor se intensifica, exhalando el último aliento que anticipa el fin. Uno mira hacia atrás, y se da cuenta que el verano volvió a ser corto, desaprovechado, decepcionante. El calor es pegajoso, reposa en la piel, mina la energía, y hace más difícil el optimismo. Tal vez el truco consista en convertir el año entero en verano. Llenar las playas en pleno invierno, desafiar al frío, creer que a las ocho de la tarde el cielo sigue siendo azul. Pero con frío. Sin calor. Eternizar el verano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;O eternizar el invierno, aunque sea imposible. Será mejor recordarlo, anticiparlo. Las lluvias, la nieve para el que la vé, las tardes en casa, el calor de la estufa, el chocolate caliente, la manta salvadora. Pero también esas manos frías, el maldito dolor de piel, el agua que cae de la nariz. ¿Qué elijo? El dilema entre eternizar o aceptar. Pasar más tiempo en la calle o menos. La piel pegajosa o dolorida. Lo bueno o lo bueno. Lo malo o lo malo. Verano o invierno. Tú o yo. Nosotros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3201669641797115584?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3201669641797115584/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3201669641797115584' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3201669641797115584'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3201669641797115584'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/08/la-ultima-semana-de-agosto.html' title='La Última Semana de Agosto'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-2395525490017757646</id><published>2010-08-08T16:58:00.004+02:00</published><updated>2010-08-08T18:06:57.082+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Origen</title><content type='html'>Una de las características más relevantes de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Christopher Nolan&lt;/span&gt; es el tremendo ejercicio de responsabilidad hacia su trabajo con el que deleita en cada película. Ello le ha convertido, por derecho propio, en uno de los directores más respetados del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hollywood&lt;/span&gt; actual. Podrá acusarse de muchas cosas a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nolan -&lt;/span&gt;hay algo de aparatoso en sus últimas obras, aunque ya hablaremos de ello más adelante-&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;, pero nadie podrá echarle en cara que no trabaje cada plano de sus películas con la disciplina de un religioso enfervorecido por lo que hace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Origen&lt;/span&gt; es, además de un exigente recorrido por un laberinto conceptual construido en el territorio de lo onírico, un compendio de lo mejor y lo peor del cine de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Christopher Nolan&lt;/span&gt;. Obra compleja, adulta, intensa y desasosegante hasta decir basta, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Origen&lt;/span&gt; adolece del mismo defecto que impidió a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Caballero Oscuro &lt;/span&gt;convertirse en una obra mayor, y es la extrema rigidez con la que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nolan&lt;/span&gt; trata los 148 minutos del metraje. Allá donde sobra el espacio para la perfección -parece paradójico hablar de perfección cuando se define un defecto-, no lo hay para el delirio, el descontrol y el genio que suele separar las grandes películas -ésta lo es, qué duda cabe- de las obras que se nunca se separan del recuerdo. Más virtuoso que genial, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nolan&lt;/span&gt; subraya en exceso -para quien aquí escribe- la trascendencia, la coherencia y la seriedad de una obra que defiende con fuerza y convicción hasta el último segundo, aunque hay que decir, en su defensa, que salir vivo de semejante ejercicio de pedagogía psicoanalítica, y de un clímax de ¡45 minutos! de duración, es un ejercicio de mérito indiscutible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es complicado discutirle a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nolan&lt;/span&gt; una sola decisión, un sólo plano, un sólo segundo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Origen&lt;/span&gt;. La sensación de asfixia y esfuerzo mental con la que uno sale de la sala -sin sentirse mínimamente engañado, como suele ocurrir en cualquier película que se adentre en los terrenos de la no linealidad- son los principales testigos del trabajo de un autor que sigue sin atreverse a formar parte del Olimpo, por el miedo que parece tener a arriesgar el respeto con el que se le trata actualmente. Tampoco es fácil discutir el reparto, encabezado por un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Leonardo DiCaprio&lt;/span&gt; que sigue sumando directores de prestigio en su eterna carrera por escapar del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jack&lt;/span&gt; que lo elevó a la categoría de estrella. Su personaje&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt; -una reencarnación casi perfecta de su homónimo en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;S&lt;/span&gt;&lt;a style="font-style: italic;" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=1716350970071623097#" onclick="togglePostOptions(); return false"&gt;&lt;/a&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;hutter Island&lt;/span&gt;- se mueve constantemente entre múltiples realidades, bien acompañado por un equipo de secundarios tan solventes como faltos de profundidad, empujado y condicionado por el fantasma que mueve a muchos a preferir la vigilia a la realidad; y el sueño a una existencia en la que olvidar, perdonar y ser perdonado puede ser a veces imposible. Un fantasma que adopta diferentes nombres, y al que a veces llamamos amor, desamor, culpa, o simple necesidad de redención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puede que alguien se lleve una impresión equivocada de esta crítica, y crea que hablamos de una película intrascendente. Falso. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Origen&lt;/span&gt; es una película más que notable, indiscutiblemente superior a la media, pero uno sigue esperando que el magistral creador de la inolvidable &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Memento&lt;/span&gt; se imponga al impoluto director de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Caballero Oscuro&lt;/span&gt;. Ambos conviven dentro de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Christopher Nolan&lt;/span&gt;, aunque uno ya no sabe, como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Marillon Cotillard &lt;/span&gt;en&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Origen&lt;/span&gt;, cuál es el real, y cuál el soñado. Tal vez necesite un salto al vacío -artístico- para salir de dudas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-2395525490017757646?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/2395525490017757646/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=2395525490017757646' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/2395525490017757646'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/2395525490017757646'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/08/origen.html' title='Origen'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-220691429920786360</id><published>2010-07-24T23:35:00.004+02:00</published><updated>2010-07-25T10:20:04.713+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Toy Story 3</title><content type='html'>Es difícil, por no decir imposible, pensar en el caso de una saga en la que cada entrega haya ampliado y mejorado el universo de partida. Ni siquiera en un precedente tan sagrado como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Padrino&lt;/span&gt;, la tercera parte pudo llegar a la altura de sus dos precuelas. Es por ello que, en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Toy Story 3&lt;/span&gt;, la enésima exhibición de poderío llevada a cabo por la factoría &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pixar&lt;/span&gt; alcanza cotas de mérito incalculables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Buzz y Woody&lt;/span&gt; han juguetizado -permítanme un sinónimo improvisado para el término personificar- en su piel de plástico, todas las etapas que atravesaría el alma de un juguete si esta existiera. Si la primera parte hablaba del relevo que acompañaba la llegada de una tecnología superior -metáfora indiscutible de la coexistencia de animación tradicional y digital-, y la segunda se convertía en un manifiesto contra la resistencia a hacerse mayor, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Toy Story 3&lt;/span&gt; abarca un territorio tan imposible (o no) para una película de animación como el destierro y el olvido. Allá donde &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Up&lt;/span&gt; hablaba de la cercanía (y presencia) de la muerte, los juguetes de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Andy&lt;/span&gt; se enfrentan a un destino igual de siniestro. Un desván, una donación o un vertedero aparecen en el horizonte como consecuencias del fin de una infancia que ellos creían eterna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Toy Story 3&lt;/span&gt; recorre su metraje a medio camino entre la luz y la oscuridad que anuncia el brillante cortometraje que la precede. En ella se citan los minutos más divertidos, emotivos y emocionantes de la saga, pero también los más inquietantes. Parte de culpa la tiene una estética intencionadamente sólida y realista -valga como ejemplo el magistral uso del siempre discutido 3D en la guardería-, pero es innegable que el virtuosismo gráfico sería inocuo de no ser por la apabullante madurez y profundidad de su historia. Como ya se demostró en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rataouille, Wall-e o Up&lt;/span&gt;, el ingenio de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pixar&lt;/span&gt; sigue en estado de gracia, y ello repercute en la que, tal vez, sea su mejor película hasta la fecha. Y hago bien en decir hasta la fecha, porque si algo sabemos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pixar&lt;/span&gt; es que, a pesar de la presencia de la "nueva" &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Disney&lt;/span&gt;, seguirá sorprendiendo a propios y extraños en el futuro.&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Toy Story 3&lt;/span&gt; cierra, por lo tanto, una de las mejores sagas de la historia del cine, ampliando el marco en el que crecieron sus dos precuelas. Lo hace desde el homenaje a su esencia, que no es otra que la importada magia de la animación convencional -guiño innegable, a través del peluche del entrañable &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Totoro&lt;/span&gt;-, los códigos inquebrantables -casi adultos- que unen a sus personajes -esos juguetes cogidos de la mano, esperando juntos un final aparentemente inevitable-, su ingenioso sentido del humor, y un clímax capaz de dejarnos siempre con la boca abierta. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Woody y Buzz&lt;/span&gt; nos dicen hasta siempre, pero todos sabemos que serán, por derecho propio, el juguete preferido de muchos niños. Y de muchos otros que lo fueron algún día.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-220691429920786360?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/220691429920786360/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=220691429920786360' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/220691429920786360'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/220691429920786360'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/07/toy-story-3.html' title='Toy Story 3'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-1580173843033705332</id><published>2010-07-12T19:31:00.003+02:00</published><updated>2010-07-12T20:28:24.645+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>Estatut y Selección</title><content type='html'>Aquellos que creemos en una España concebida como estado federal, asistimos impotentes al creciente desencuentro entre los que no admiten la multiplicidad de sensibilidades dentro del Estado, y los que asumen que ya no tienen cabida en el mismo. España se polariza y divide, entre otras cosas, porque quienes deben guiar sus designios, son incapaces de comprender la naturaleza del país en el que viven. La manifestación que recorrió las calles de Barcelona el diez de julio pone sobre el tapete dos realidades a tratar: (1) La sacralizada Constitución de 1978 ya no sirve para responder a la realidad de la España de 2010; (2) El pueblo ansía el timón, harto de la mediocridad de sus políticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Constitución como dogma y excusa&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un texto, por muy simbólico e integrador que fuera en su día, no puede ser una rémora para el avance de un país que sigue buscando su realidad. Es inconcebible que un País formado por 17 Autonomías sea incapaz de dotar a estas del necesario autogobierno que las llene de sentido, por el mero hecho de apelar a la constitucionalidad o inconstitucionalidad de la propuesta presentada. Si somos incapaces de avanzar hacia un estado federal, en que las partes que lo compongan sean lo suficientemente fuertes como para engrandecer al todo del que dependen, el problema no serán los Estatutos, sino la propia Constitución. El &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Estatut de Catalunya&lt;/span&gt; de 2005, aprobado por el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Parlament&lt;/span&gt;, las Cortes Generales y refrendado por el pueblo catalán, no puede ser frenado por no caber en una Constitución de 1978. Si un texto de los años setenta está por encima de un proceso democrático vivido 30 años después, y la propia realidad de esta década, lo que hay que cambiar, urgentemente, es el texto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella Constitución que, para la derecha más radical, constituía el primer paso para romper España, es ahora apelada por la misma facción para evitar el avance en aquello que inició el sacralizado texto: el estatuto de autonomías. Tal vez sea el momento de decir que lo que rompe España es, precisamente, la negación de la misma como lo que es: un grupo de identidades distintas, cuyos factores diferenciales deben ser reforzados con todas las consecuencias. España no se rompe por el avance en el autogobierno, sino por la política del látigo. O cómo querer en España a los vascos y los catalanes, siempre y cuando sean lo menos vascos y catalanes que sea posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Urge afrontar la reforma de la Constitución, para convertirla en un texto a la altura de la realidad actual de España, y para posibilitar el avance de los distintos Estatutos de Autonomía. Es tanta la urgencia como miedo a dar el paso. ¿Cómo cambiar la Biblia sin acabar con la religión?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Fin de la Política&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La manifestación del pasado diez de julio fue cualquier cosa menos un acontecimiento político. El pueblo tomó el protagonismo, incomodando a los portadores de la&lt;span style="font-style: italic;"&gt; senyera&lt;/span&gt;, acusándoles de cobardía y vulgaridad. Vivimos en una era en la que se desconfía del político, donde arrecian los casos de corrupción en plena crisis económica; donde, quienes dicen luchar por una causa, miran de reojo la posibilidad de un pacto con la causa contraria; donde la mentira monopoliza cualquier trayectoria que se precie. El pueblo, harto, siente el olor de la protesta. El sábado, todo político era enemigo del pueblo, independientemente de su origen. A todos, tan aparentemente distintos, les une algo: la concepción de la política como una lucha de egos e intereses, y no como un servicio al pueblo en la búsqueda del bien común. Hay quien se define como Hombre de Estado, cuando sólo es sicario de un grupo de interés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sólo la madurez de una Sociedad formada, preparada, ilustrada y valiente exigirá la abdicación de la actual clase política y el cambio por una más responsable, desinteresada y entregada a su verdadera función social. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El Auge del Independentismo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo muchos que celebraron la sentencia del Tribunal Constitucional por posibilitarles una excusa perfecta para la reivindicación de la soberanía. Aquellos que no quieren formar parte de España, independientemente de la estructura de esta, vivieron el diez de julio como un baño de segregación, reivindicación de la separación de España y paso inapelable hacia la independencia. Este auge debería ser motivo para la reflexión de la clase política española, pero la falta de autocrítica y el exceso de cálculo impedirán la misma. Hay una pregunta, que no podrá ser respondida hasta los próximos meses: ¿Cuál es el verdadero alcance del movimiento independentista? ¿Es mero ruido o posibilidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Selección como Metáfora&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se juntan unos catalanes, unos madrileños, unos asturianos, unos andaluces, etc, etc, se ponen a jugar al fútbol, y ganan una Copa del Mundo. Al político de turno le falta tiempo para convertir a la Selección como metáfora de convivencia, cuando es él el primero que radicaliza el discurso e impide la concordia. Naturalmente que podemos convivir, forjar proyectos comunes y construir un país en el que todos tengamos cabida. Siempre y cuando no haya políticos de por medio. Siempre y cuando se avance sin rémoras hacia esa España que podría haber sido y, si no cambian las cosas, no será jamás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-1580173843033705332?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/1580173843033705332/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=1580173843033705332' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1580173843033705332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1580173843033705332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/07/estatut-y-seleccion.html' title='Estatut y Selección'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3919696221205141508</id><published>2010-05-24T08:38:00.004+02:00</published><updated>2010-05-24T09:28:00.877+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mitomanía'/><title type='text'>La Era Post Lost - Día I</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lost&lt;/span&gt; -Perdidos- ha simbolizado, mejor que ninguna otra obra, el poder de proyección que dos medios tan interconectados como la televisión e Internet puede alcanzar. Lo importante de Lost no era la serie, sino lo que la rodeaba. Si la televisión la puso a caminar; Internet la hizo volar. Tertulias, interpretaciones, misticismo, rupturas de cualquier limitación física -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;o cómo era innecesario esperar al estreno de la serie en tu país, si alguien como tú se tomaba la molestia de grabar, colgar el capítulo en Internet, y hasta subtitularlo&lt;/span&gt;- y la confirmación que el ser humano sigue necesitando creer en algo. ¿Quién dio por muerta a la religión? En Perdidos, el camino que cruza los destinos del bien y del mal -tantas veces recorrido en el pasado- se pegó a nosotros con férrea fortaleza, tal vez porque era fácil identificarse con los componentes del grupo de héroes más imperfecto y complejo posible. Puedo darles un resumen válido de la trascendencia de la serie creada por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;J.J.Abrams&lt;/span&gt;. Hoy, a las 6 de la mañana, muchos estábamos ante el televisor para ver su desenlace.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medio camino entre la emoción, el desconcierto, y una ligera decepción -era imposible no decepcionar, pues la decepción era el hecho de terminar; no en el cómo-, el capítulo final de Perdidos -cuyas claves no desvelaré- ha apostado por el reencuentro y la despedida, pagando el peaje que implicaba dejar sin respuesta a muchas de las imposibles cuestiones que ha venido planteando desde el principio. Ha podido ser la rendición de los guionistas ante la densa tela de araña en la que han convertido a la serie. Sin querer hacer un balance crítico, y tomando como metáfora dos puntos tan alejados como el ojo que se abre y el que se cierra, es justo reconocer que el gran problema de Perdidos, como serie, es precisamente la incontrolable fuerza con la que emergió. La fuerza del que tal vez sea el mejor episodio piloto de todos los tiempos. Esa fuerza se ha ido perdiendo conforme el ojo se cerraba; conforme se intentaba dar respuesta a preguntas que no tienen cabida en el mundo racional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno acaba concluyendo que Perdidos ha sido como la vida real. Ocurren cosas que no esperamos; que no comprendemos. Y tal vez deba ser así. ¿O acaso no es verdad que necesitamos creer en algo para seguir adelante? Es posible que deba haber siempre preguntas aguardando a ser respondidas, y que seguirán esperando cuando ya no estemos. Es posible que el sentido de Perdidos haya sido darnos algo en lo que creer durante cinco años. Tal vez su objetivo era hacernos soñar con una isla que sólo existe en algún rincón del mundo de los sueños. ¿Qué importan las respuestas, en este contexto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Perdidos deja un vacío absoluto en el Mundo que deja. Ya no hay nada que esperar. Ya no habrá nada de lo que hablar -o sí; tal vez perviva a través de las discusiones sobre lo que dejamos atrás-. Se pierde una magia que consistía en hacer preguntas; no en dar respuestas. Se va una de las series más importantes de todos los tiempos, no sólo por lo que ha sido, sino por lo que ha creado a su alrededor. Hoy es el primer día de la era post Lost. Y no me cuesta reconocer que ya la echo de menos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3919696221205141508?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3919696221205141508/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3919696221205141508' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3919696221205141508'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3919696221205141508'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/05/la-era-post-lost-dia-i.html' title='La Era Post Lost - Día I'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-4919382347084520368</id><published>2010-04-26T19:36:00.002+02:00</published><updated>2010-04-26T20:05:34.389+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='München'/><title type='text'>Dachau: El Infierno que queda tras las Llamas.</title><content type='html'>Una fotografía en blanco y negro, a la que el pincel no quiso nunca dar color. Un violín que llora en memoria de los que ya no están. Un cielo cubierto de nubes, y el Sol tras ellas, conteniendo la luz en señal de duelo. Una superficie enorme, rodeada por zanjas y fosos impenetrables&lt;span style="font-style: italic;"&gt;. &lt;/span&gt;Una puerta negra, maldita. Una estación de tren a la que los vagones llegaban para morir. Debieron llamarla la parada de la muerte. Una iglesia levantada&lt;span style="font-style: italic;"&gt; in memoriam. &lt;/span&gt;Un edificio diabólico, llamado crematorio. Un instante de soledad allí dentro. Era la cámara de gas. Techos bajos, casi a la altura de las cabezas. Un espacio angosto. Una mirada hacia arriba, para ahogar una lágrima que nunca llegó a caer. No hubo tiempo. Son los gritos del pasado, callados por chorros de gas&lt;span style="font-style: italic;"&gt;. &lt;/span&gt;Allí, los ejércitos de Satanás pusieron nombre al horror. Una cámara, para morir. Otra, para morir de nuevo. La última, para ser quemado como el carbón. Una chimenea que calla lo que expulsó en el pasado, pero que sigue allí. Otra fotografía; la mía, sin querer mirar a la cámara. Un rostro avergonzado, el mío, por no haber nacido antes. Me maldecía por no estar allí entonces, cuando debía haber sido útil. Tal vez habría salvado una vida, o habría entregado la mía. Todo esto era parte de&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Dachau&lt;/span&gt;, una pequeña villa que esconde el infierno que queda tras las llamas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La obra de un exterminio humano no puede medirse en cifras ni palabras. No hacía falta ver los cuerpos. Bastaba con respirar el aire de ese campo; con otear un horizonte que nunca existió. En &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dachau&lt;/span&gt;, la sangre se detiene, se congela, y puedo jurar que nada tiene que ver con el frío. Tal vez era ese silencio que nadie se atrevía a romper. Tal vez esa horrible sensación de caminar por donde otros dejaron sus últimas pisadas. Tal vez ese momento en que cierras los ojos y escuchas disparos y gritos; y notas como tus pulmones son invadidos por un olor cargado, nauseabundo. Tu, yo, nosotros podríamos haber sido parte de aquello. Podríamos haber sido el siguiente. El próximo en ser subido al tren. El próximo en ser llevado a una ducha siniestra. El próximo en haber sido señalado para morir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo venía de un castillo de hadas, y me encontré con un final infeliz, trágico y macabro. Todo pasó en el mismo día. Debería contaros que paramos a comer en un pueblo pequeño y olvidado llamado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Andechs&lt;/span&gt;, pero el arco del violín se aferra a las cuerdas. Sigue llorando. No me deja olvidar. No me deja hablaros de otra cosa. Ni siquiera que el día siguiente volvíamos a Barcelona, dejando atrás Alemania, su nieve, su indestructible austeridad. Es ahora cuando lo entiendo todo. Ese tono apagado, respetuoso. Esa voz a medias. Alemania se levanta cada día escuchando ese violín, y no puede olvidar. No puede hablarnos de otra cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os diré que mi último día fui sacudido por la fiebre. Os lo diré porque os lo he contado todo, y merecéis saberlo. Y ese día visitamos un museo dedicado a la ciencia, al que llaman &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Deutsches Museum&lt;/span&gt;. Y allí hay un meteorito, una célula enorme, aviones, barcos y la incomensurable reproducción de una mina. Y fuimos con tiempo al aeropuerto. Y compramos los últimos regalos. Y despegó un avión hacia Barcelona. Y allí, en medio del frío, quedaron la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Marienplatz&lt;/span&gt; y su carillón; las Ninfas; el castillo del rey loco; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dachau&lt;/span&gt;. Y un violín que llorará siempre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;Fin.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-4919382347084520368?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/4919382347084520368/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=4919382347084520368' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4919382347084520368'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4919382347084520368'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/04/dachau-el-infierno-que-queda-tras-las.html' title='Dachau: El Infierno que queda tras las Llamas.'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-4024086858889364395</id><published>2010-04-21T21:50:00.004+02:00</published><updated>2010-04-21T22:10:35.340+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='München'/><title type='text'>Neuschwanstein: El Cisne de los Alpes</title><content type='html'>La historia nos cuenta que, en la Edad Media, los Reyes construían sus castillos en parajes altivos, como señal de su poder ante el pueblo. Las reminiscencias del feudalismo estaban lejanas cuando, en pleno siglo XIX, Luis II -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;el Rey Loco, dicen algunos&lt;/span&gt;- puso a Baviera al filo de la ruina para construir el castillo más bello de la historia. Rescato una frase recurrente en el séptimo arte para continuar. "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La vida se mide por los instantes que dejan a uno sin aliento&lt;/span&gt;". De tomarla como cierta, debería asumir que el dieciseis de marzo de dos mil diez envejecí varias eternidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche del lunes cerramos los ojos rogando a la nieve que nos ofreciese tregua el día siguiente. Horas después, me descubrí en medio de la penumbra, abriendo la cortina con sigilo para encontrar una buena nueva que nunca llegaría. Nevaba, el día que debíamos desplazarnos a los Alpes, conduciendo un coche a través de una carretera blanca que sólo traía incertidumbre. Ya les dije en la primera entrega de este relato que "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Das ist Deutschland&lt;/span&gt;", y que el quitanieves nos acompañó gran parte del camino, pero no negaré que hubo miedo, silencio, algo de música para relajar la tensión, y alguna curva en la que la tentación de cerrar los ojos hizo acto de presencia. Sirvan estas líneas para hacer pública una felicitación que guardé aquel día. Jaume, tu labor como conductor fue impecable. Tanto, como la eficacia del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;GPS&lt;/span&gt; que nos guió con mano maestra hacia el pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve la sensación de llegar muchos años tarde, cuando pusimos los pies en tierra. Vivimos en una triste era en la que nada acontece, y en la que lo poco que pasa es maldecido por acabar con nuestra rutina. Un avión que no despega. Un móvil sin cobertura. Una hora más en el trabajo. Ya saben de lo que hablo. El caso es que allí estábamos, en el año dos mil diez, esperando en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hohenschwangau&lt;/span&gt;, una pequeña villa al pie de los Alpes, a que un carruaje arrastrado por dos caballos se pusiera en marcha para llevarnos al castillo. Sin dragones, ni espadas. Sin cruces ni armaduras. Hombres contemporáneos, triviales, a punto de iniciar una marcha lenta, extraña, que iba a ser compartida con dos familias japonesas marcadas por ese gesto de intrascendencia tan propio de Oriente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el trayecto, el carruaje avanzaba entre obstáculos. Decenas de valientes caminantes que eran dejados atrás en medio de las cumbres. La imagen del castillo seguía custodiada por los Alpes cuando por fin bajamos. Las joyas no se muestran al primero que llega. Fueron necesarios varios pasos interminables para llegar a una curva que olía distinta a las demás. Primero miré hacia atrás, para estar seguro de que habíamos dejado por el camino a todos los que nos acompañaban. Ese momento era nuestro. Estábamos prácticamente solos, en medio de los Alpes, cuando alzamos la mirada. Emergió como si fuera parte de las montañas; un coloso forjado por la propia piedra que nos rodeaba. O como un enorme cisne, flotando en un mar embravecido en que las cumbres nevadas son olas, y la torre principal un esbelto cuello color marfil. Era el asombroso castillo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Neuschwanstein&lt;/span&gt;. El refugio eterno de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Bella Durmiente&lt;/span&gt;. La inspiración de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Disney y Tchaikovsky&lt;/span&gt;. El sueño de un loco. El motivo de un viaje; de mil viajes. ¿Cómo pudimos dudar? ¿Qué importaban la nieve y el cansancio ante la poesía? ¿Qué importan estas palabras si no le hacen justicia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apretamos el paso, con el aliento robado por una imagen imborrable. Teníamos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ticket&lt;/span&gt; para las diez y media. Llegamos con cautela a la entrada, como una comitiva que pide audiencia para ser recibida por el Rey. Ante sus muros, sólo cabía la humildad. Algo que olvidaron los alumnos de un colegio francés a los que la educación no ha visitado todavía. Cuando llegó nuestro turno, nos enfrentamos al imposible. Disculpen el desorden de mis ideas, pero paso a enumerar lo que vieron mis ojos. Una gruta artificial, o el adalid de los caprichos. Los Alpes tras la ventana. Una cámara llena de velas esperando a ser encendidas, en la que nos contaron que el Rey simplemente paseaba para meditar. La sala del trono. La habitación de un Rey. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tristan e Isolda&lt;/span&gt;; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Putifar&lt;/span&gt;, formando parte de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Capilla Sixtina&lt;/span&gt; del castillo. ¡Oh, el castillo! Mi aliento ya era parte de él, como podrán suponer. De ahí que quiera gritar con todas mis fuerzas que ¡Larga vida al Rey! Disculpen de nuevo, pero caminar por las páginas de un cuento de hadas no es algo a lo que sea fácil renunciar. Para mí, duró muy poco. Demasiado poco. Quiero revivirlo, aunque me conformo con el recuerdo y el agradecimiento eterno por haberlo visto antes de morir. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Neuschwanstein&lt;/span&gt;. Difícil nombre. El nuevo cisne de piedra, dice la traducción. Cuando descendimos de las cumbres, volvimos a detenernos en la misma curva. Y allí, en una triste despedida, volvimos a contemplar la imborrable marca de la eternidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-4024086858889364395?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/4024086858889364395/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=4024086858889364395' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4024086858889364395'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4024086858889364395'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/04/neuchswanstein-el-cisne-de-los-alpes.html' title='Neuschwanstein: El Cisne de los Alpes'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-8483528749455584183</id><published>2010-04-14T21:07:00.004+02:00</published><updated>2010-04-14T22:41:08.966+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='München'/><title type='text'>Secretos de Ninfas</title><content type='html'>¿Se han parado a pensar en el amanecer de los lunes? Tal vez imaginen un despertar ahogado, rociado por la siniestra música del despertador, en que las pestañas luchan por despegarse de los párpados entre olas de legañas. ¿O les viene a la mente una sonrisa forzada, que recuerda que el fin de semana no está, por suerte, tan lejos como parece? Yo no sabría definirme, pues uno de mis últimos lunes despegó en suelo alemán, y me llevó a compartir el tranvía de la mañana con cientos de funcionarios, obreros y demás piezas de la clase trabajadora de Munich. Era temprano, como manda el manual del viajero que lucha contra el paso de las horas. Seguía nevando, pero ya no creo que esto les sorprenda. Lo he mencionado tantas veces que les propongo un trato. Sólo volveré a hablar del tiempo si he de contarles que logramos ver el Sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al oeste de la ciudad, se levanta un palacio que en su día fue residencia de verano para la realeza. Le llaman &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Schloss&lt;/span&gt; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nymphenburg&lt;/span&gt;, y sólo entendí su nombre al viajar al pasado. Permítanme dejar este detalle para más tarde. Antes les diré que, al posar mis ojos en él, contemplé un escenario real, principesco, en el que una construcción imposible dominaba una escena vestida de nieve. Ni rastro de los jardines, ni de sus rojos tejados. Apenas un aliento exhalado por el camino que nace en la entrada. Sólo un volcán dormido, en medio de ninguna parte. Y un atisbo de vida en los cisnes que flotaban sobre el lago helado que le precede.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El palacio se divide en varias edificaciones, cada una con su propio cometido en otra edad, y que hoy sobreviven como fragmentos adosados de un recorrido a la salud del turista. Un gran salón espera a la entrada, acariciado por la luz que penetra por sus grandes ventanales. Como otras salas, está adornado por una gran pintura que nos miraba desde el techo, y que anunciaba el lujo que nos acompañaría al recorrer el resto de estancias. Tal vez ningún palacio merezca más su nombre que éste. En él conviven cientos de detalles que emergen hermosos y abrumadores, como símbolos del gusto más exquisito, pero que en mi memoria aparecen mezclados como los tonos de un lienzo pintado con acuarelas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo una cámara permanece en mi retina. Una habitación en la que las paredes custodian retratos. En todos ellos, el rostro de una bella joven mira de frente, buscando el posado exigido por el pintor y encontrando la mirada del visitante. Un trabajador explicaba a una pareja que las damas eran elegidas entre cientos para ser dibujadas. Una de ellas, con apenas quince años, grita en silencio su historia, desde el alma que el lienzo conserva encarcelada. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gritos y susurros&lt;/span&gt;, de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bergman&lt;/span&gt;. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lola Montez&lt;/span&gt;, y la borrosa marca que va dejando. Es de suponer que pagaron con algo más que su presencia para merecer pervivir en tan selecto lugar. El secreto permanecerá a salvo en el oeste de Munich, pero juraría que eran ellas las &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ninfas&lt;/span&gt; del palacio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos de allí para ver un pequeño museo, lleno de carrozas de la época, y pasear por los jardines. Hundimos los pies en la nieve por propia voluntad, y nos aventuramos a entrar en un pequeño bosque para ser parte de un paisaje irrepetible. Un pequeño caserón se escondía entre los árboles. Era el rincón de tranquilidad de la reina, según nos contaron. Entramos, y encontramos un hombre paralizado por el frío. Estaba sentado en una vieja silla. Sus manos temblaban, y de su voz sólo salía un sonido apagado. Nos validó nuestro &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ticket&lt;/span&gt; con la mirada extraviada. Echamos un vistazo a un termómetro que colgaba de la pared. Cero grados en el interior. La visita fue rápida. Más lujo, y una humilde cocina como novedad. Al salir, miré hacia el vigilante. Creo que aún vivía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Epílogo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Les contaré brevemente cómo transcurrió la tarde, pues el inesperado cierre del museo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;BMW&lt;/span&gt; la condicionó. Acudimos al &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Olympiapark&lt;/span&gt;, cementerio de una zona olímpica en el que sobreviven aún varios recintos, como el estadio olímpico. Subimos a una torre que se eleva casi trescientos metros por encima de la ciudad, y permite vistas imborrables. Reconocí la villa austera del primer día, a pesar de contemplarla a vista de pájaro. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;BMW&lt;/span&gt; nos permitió entrar en su centro de negocios, y apabullarnos con una exhibición casi inmoral de coches de lujo. El día avanzaba peligrosamente. La merienda ya no era cena. Había que aprovechar que era lunes. Había que volver a la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hofbrauhaus&lt;/span&gt; y luchar por un sitio. Hubo suerte. Hubo cerveza negra y codillo con patatas. No pude terminar ni una cosa ni la otra. Brindamos, de todos modos. Y conversamos con un turista inglés, que se sentó con nosotros antes de buscar nuevos amigos. La gente se hacía fotos con la banda de música, y con una joven camarera que, enfundada en su traje de Baviera, repartía pan. Retratos que nunca custodiarán la sala secreta de un palacio.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-8483528749455584183?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/8483528749455584183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=8483528749455584183' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8483528749455584183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8483528749455584183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/04/los-secretos-de-las-ninfas.html' title='Secretos de Ninfas'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-7547866199753578490</id><published>2010-04-12T20:21:00.006+02:00</published><updated>2010-04-12T23:04:45.615+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='München'/><title type='text'>Domingo en Blanco</title><content type='html'>Eran las nueve de la noche del domingo, y mi almohada reproducía, cual caja de resonancia, los sordos pasos con los que había atravesado los nevados caminos del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Englischer Garten&lt;/span&gt;. Aún vivía en mí la sensación de avanzar sin rumbo, caminando en silencio al amparo de la encapotada claraboya que formaba el cielo de Münich. El &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Englischer Garten&lt;/span&gt; es como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hyde Park&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Central Park&lt;/span&gt;; un parque enorme, sinuoso y lleno de caminos, que despliega sus mantos en todas direcciones, y que deja pistas al caminante, en forma de puntos marcados -una atalaya en forma de templo circular; un lago congelado; o una torre de arquitectura oriental, que se ilumina por la noche-. Cometimos el error -¿o fue acierto?- de visitarlo con el atardecer demasiado cerca. Ello nos llevó a dar vueltas creyendo que caminábamos rectos, a resignarnos al frío, a ver el símbolo chino dos veces -llegamos a pensar que había dos torres, cuando realmente sólo había una-, y a un silencio ensordecedor. Con la oscuridad creciendo a cada paso, notábamos que éramos adelantados por espectros. Tal vez eran seres vivos que, desafiando al frío y la noche, salían a correr por el parque como si nada. Una gesta impensable para nosotros, que nos conformábamos con imaginar el parque en verano, con sus bancadas ocupadas de gente bebiendo cerveza; su césped lleno de parejas profesándose caricias; y cientos de bicicletas y perros cubriendo los caminos que nosotros vimos sepultados por la nieve. No teman por nuestras vidas, si es que estaban preocupados. Logramos alcanzar el asfalto, a pesar de todo. Yo salí con un regalo en mi cámara de fotos, en forma de ganso que despegaba desde la helada superficie del lago. En realidad, fue uno entre cientos. Un parque nevado es como un tapiz tejido por capas verdes y blancas, esperando a ser devorado por cualquier mirada que se precie. O mis ojos disfrutando del sufrimiento de mis pies.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de visitar el parque, el domingo había sido dedicado al arte de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Alte y Neue Pinakothek&lt;/span&gt;. Llegamos allí temprano, procedentes de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Königsplatz&lt;/span&gt;, una plaza imperial, hermética y fría, en la que tres templos de estilo griego se enfrentan en triángulo al visitante. Tal vez era una mala hora para visitarla, pero nuestra excusa para hacer tiempo no duró ni quince minutos. Ello hizo que tuviéramos que esperar unos minutos en la entrada del museo, con la compañía de dos japoneses, algún alemán con mucho tiempo libre, y los fieles copos de nieve. No abrieron hasta las diez en punto, en un alarde de puntualidad. Suerte que lo hicieron, pues más de uno estaba cerca de la muerte por congelación. Con la entrada en nuestras manos, abordamos el museo en una soledad insólita para un visitante. Fuimos recibidos por el detallismo obsesivo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Brueghel&lt;/span&gt;; la desbordante fuerza de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rubens&lt;/span&gt;; el encanto de los Girasoles de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Van Gogh&lt;/span&gt;; o los nenúfares de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Monet&lt;/span&gt;. No recuerdo haber apreciado tantos detalles en mi vida. Prefiero no contarles mucho, pues creo que los museos hay que pasearlos, no narrarlos. De todos modos, ahí va un consejo. Si van algún día, no se pierdan un cuadro de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Albrecht Aldortfer&lt;/span&gt; -yo tampoco tenía el gusto- llamado "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Battle of Alexander at Issus&lt;/span&gt;". No lamentarán ni uno de sus trazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Releyendo estas líneas, empiezo a recordar detalles que creía olvidados. El tremendo cansancio con el que llegué al hotel, tras mil horas caminando; el calor de las salas de los dos museos; la comida en una pizzería, con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fernando Alonso&lt;/span&gt; de fondo; o cómo se enfriaba el agua de la botella, sin salir de la calle. Y qué decir de una cena imprudente -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;yo también pedí salchichas con ketchup, y ya les dije cómo se las gastan&lt;/span&gt;-. Lanzo la última mirada hacia atrás, y aún diviso algo. Al final, o al principio, la nieve tras la ventana, al despertar. Fue como un oasis de soledad en pleno viaje. Jaume y David aún dormían. Aparté ligeramente la cortina, y miré hacia la calle. Lancé un bostezo silencioso, para desperezarme. Sueño y frío, como el inicio de un lunes en invierno. Pero era domingo. Era Münich. Eran mis vacaciones. Y nevaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-7547866199753578490?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/7547866199753578490/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=7547866199753578490' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7547866199753578490'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7547866199753578490'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/04/domingo-en-blanco.html' title='Domingo en Blanco'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-2791024092059565384</id><published>2010-04-11T00:40:00.006+02:00</published><updated>2010-04-12T22:41:06.267+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>El Madrid se acostumbra a dudar.</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Crónica dedicada a mi amigo Óscar. Te lo debía.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Barcelona ya había puesto el 0-2 en el marcador cuando una cámara de televisión barrió un sector de la grada del Bernabeu. Fue la imagen de una afición cansada de que su equipo le falle en las citas importantes. Harta de la decepción y la derrota. Resignada a reconocer que el rival sabe ganar estos partidos, y los suyos no. Y desconcertada, cuando vé que la respuesta a los problemas no está en el fútbol, sino en la tremenda inmadurez de un bloque incapaz de hacerse mayor cuando la situación lo requiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No fue un partido vibrante ni entretenido. No fue "el partido del siglo", pues poco de lo visto hoy quedará grabado en las retinas, o en los resúmenes de lo que merece ser rescatado. Fue más bien un partido tosco y tenso, en el que Real Madrid y Barcelona salieron a jugar con escuadra y cartabón, con el claro objetivo de desactivarse mutuamente. Ello podría explicar que Alves jugara de extremo, y Marcelo de interior. Había más recursos en evitar el peligro ajeno que en crear el propio. Y en esas estaban, incomodándose y trabándose, cuando Messi combinó con Xavi, y se inventó un gol. Primera llegada con peligro, y gol. Directo. Incisivo. Venenoso. Lo que hace poco se llamaba PEGADA. Fue un disparo en la sien del Bernabeu, pues fue ese el momento en que el estadio se vino abajo, en el que a todos los madridistas se les pasó por la cabeza lo mismo: "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Esto ya lo he vivido. Estos no remontan. Higuain volverá a fallar solo ante el portero. Gago se enfrentará a su mediocridad. Cristiano empezará a comerse la cabeza, etc, etc.&lt;/span&gt;". Y no decepcionaron los blancos, que respondieron con su ansiedad característica. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Deja vu&lt;/span&gt;; el día de la marmota; &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Liverpool; Barcelona; Lyon&lt;/span&gt;. Mil nombres para definir lo indefinible. Sólo hay una conclusión clara y meridiana: Además de superar conceptual y futbolísticamente al Real Madrid, el Barcelona ha ganado una batalla mucho más importante, que es la anímica. El Barcelona está convencido de ser el mejor, y eso es tan importante como serlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda parte fue un catálogo de correcciones, pues ninguno de los dos técnicos estaba conforme con el rendimiento de los suyos. Guardiola -inconformista con la victoria como simple botín- adelantó a Maxwell a la posición de extremo, retrasó a Alves al lateral derecho, y ubicó al omipresente Puyol en la izquierda -copiando los perfiles del rival-. Pedro, jugador incómodo y dotado con una claridad de vidente para la definición, recibió un pase de Xavi, ganó la espalda de Arbeloa, se plantó ante Casillas y puso el 0-2. El silencio del Bernabeu se acrecentó. El miedo ya no era miedo. Era una extraña calma, a la que algunos llamarían resignación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entró Guti, un clásico, para arreglar el entuerto, y lo intentó dejando solo a Van der Vaart ante Valdés a la primera que tuvo. El holandés marró la ocasión, viniendo a decir que los de blanco dejaban el gol para otro día. Guardiola replicó. Introdujo a Iniesta por Maxwell, se apoderó del balón -abusando de cierta suficiencia, que podría haberle costado un disgusto en otras circunstancias-, y fin de la historia. Ambos pudieron aumentar el marcador, pero no hubo ni energía ni acierto. Para dar familiaridad a la escena, apareció Raúl. El resto ya lo conocen. El "7" pidiéndola, con mirada impotente; Guti, a verlas venir; Casillas, maldiciendo; y Gago corriendo detrás de Xavi. Les suena, ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moría el partido cuando Messi ejecutaba la mirada del que ha demostrado lo que quería. Por no mencionar a un inmenso Piqué, que se ha encariñado con este tipo de partidos. Ellos son parte de un Barça que parece acostumbrado a ganar. El Madrid, por su parte, es un equipo que se ha acostumbrado a dudar. Pesada losa para un equipo tan exigido como éste.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-2791024092059565384?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/2791024092059565384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=2791024092059565384' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/2791024092059565384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/2791024092059565384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/04/el-madrid-se-acostumbra-dudar.html' title='El Madrid se acostumbra a dudar.'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-7014244921651908497</id><published>2010-04-05T13:50:00.003+02:00</published><updated>2010-04-05T21:02:54.126+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='München'/><title type='text'>Gute Nacht, München</title><content type='html'>Una de las paradas obligadas del viaje a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Münich&lt;/span&gt; era la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Residenz&lt;/span&gt;, recinto palaciego que albergó a los reyes de Baviera en el pasado y que, en el presente, se funde con el resto del casco antiguo de la ciudad. Tuvimos poco tiempo para verlo -alrededor de dos horas escasas- y ello hizo que su inmensidad se tradujera en una visita fugaz, en la que recorrimos con agilidad su interminable galería de cámaras. En todas ellas, la escena era dominada por un culto ingrato al lujo y al resplandor de la riqueza. La &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Residenz&lt;/span&gt; se nutre de tesoros y caprichos, haciendo que el denominador común de las estancias sea la ostentosidad. Vimos inmensos tapices, colgando de las paredes; cámaras y antecámaras, diferenciadas por el color y la ornamentación; tronos vacíos de poder; regalos principescos; destellos de oro, plata y mármol por doquier. Recuerdo una gran sala alargada, llena de arcos, en la que la luz se mezclaba con los mosaicos del suelo y los frescos que cubrían el techo. Era el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Antiquarium&lt;/span&gt;. Mirando las fotos, he comprobado que quedaron viciadas, borrosas, incapaces de conservar tesoros que sólo pueden ser grabados por la retina. La &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Residenz &lt;/span&gt;podría ser definida como la cuna del resplandor eterno pero, como tantas obras de arte, ha quedado convertida en pasto de turistas ignorantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Residenz&lt;/span&gt;, fuimos a parar a uno de los puntos señalados en la guía con letras de oro: el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hofgarten&lt;/span&gt;. Desprovisto del esplendor de la primavera, el pequeño parque había derivado en un lugar fantasmagórico, en el que el desnudo ramaje de los árboles nos observaba en helado silencio. La vegetación, oculta entre copos blancos, se sumó al espionaje mientras nos perseguíamos con bolas de nieve en la mano. Miramos al cielo y a nuestro alrededor. Observé mis pies, hundidos en medio de un manto de merengue. Levanté mis ojos, de nuevo. Estábamos solos. Comenzaba a nevar. Salimos fuera, y nos vimos en medio de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Odeonsplatz&lt;/span&gt;. A la izquierda, quedaban los jardines que abandonábamos. A la derecha, una fachada color ocre, parte de una iglesia. En el centro, cuatro pilares grises, dos leones, y una estatua protegida. Ideal para tomar una foto y comenzar un lento caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos adentramos por una calle estrecha. La nieve arreciaba, con la catedral en el horizonte. Era nuestra siguiente y penúltima parada. Caminamos ágiles, teléfono en mano. Había que llamar a casa. Había que ser sinceros. Éramos turistas mediterráneos, atenazados en medio de una ciudad nevada. La austeridad de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Frauenkirche&lt;/span&gt; choca con la grandiosidad de otras catedrales. Dentro de una gran cámara de iluminación tenue, llena de columnas sencillas y vidrieras apagadas, emerge la figura de Jesucristo, suspendido en el aire. Es el detalle más arriesgado que tan discreto templo se permite. La visión exterior nos deja ver una iglesia robusta, dominada por dos grandes torres de piedra, a las que sendas cúpulas verdes se encargan de coronar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya tomábamos el camino de regreso, no eran aún las seis de la tarde. Por el aspecto de la ciudad, parecía casi de noche. Poca gente por la calle, salvo en las tabernas. Chocamos, casi sin darnos cuenta, con la fachada más hermosa y colorista que vimos aquella tarde. Era la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Asamkirche&lt;/span&gt;, una pequeña iglesia, cuya intimista capilla era custodiada por una reja inaccesible para el visitante. Intuimos un altar dorado, y unas paredes adornadas hasta el más mínimo detalle. Sus secretos, no obstante, serán el manjar de nuevos visitantes , o de nosotros mismos en otra ocasión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El día terminaba antes de lo esperado. Mientras un español merienda, un alemán cena. Lo que para nosotros es el aperitivo de lo que será la noche, para ellos es la culminación. Llegamos a la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hofbrauhaus&lt;/span&gt; a media tarde. El templo de las tabernas. Mil plazas de capacidad, pero dos mil aspirantes a encontrar un sitio. En la oferta, cientos de visiones: Trajes típicos cubriendo cuerpos robustos, camareros curtidos en mil fiestas con cinco jarras a rebosar de cerveza en una sola mano, salchichas saliendo de la cocina, codillo con patatas a punto de ser devorado, jolgorio, brindis, canciones improvisadas, gritos de guerra, una banda tocando, y mil pasillos interminables en busca de un asiento. Fracasamos. La primera gran cerveza -chocolate caliente para Jaume- la tomamos en otra taberna, tranquila, anónima, en la que nuestra audacia nos dio un sitio difícil de lograr. El día moría. Con el toque de queda a la vuelta de la esquina, paramos a cenar en una hamburguesería. Fue rápido. No eran ni las ocho cuando llegamos a la habitación. Sólo el frío y las sombras resistían en la calle. Eso, y los cabarets. El agua caliente de la ducha dolió al contactar con mi frío cuerpo. Mi estampa era impropia de un turista. Pies enrojecidos, calcetines empapados, piel dolorida y ojos vidriosos. En la televisión, sólo un canal en español. Mis párpados caían mientras escribía parte de lo aquí presentado. Sólo unas palabras para terminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buenas noches, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Munich&lt;/span&gt;. Gute Nacht, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;München&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-7014244921651908497?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/7014244921651908497/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=7014244921651908497' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7014244921651908497'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7014244921651908497'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/04/gute-nacht-munchen.html' title='Gute Nacht, München'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-919383630973412562</id><published>2010-03-29T21:19:00.007+02:00</published><updated>2010-03-29T22:43:47.531+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='München'/><title type='text'>Marienplatz : El Cantar de Baviera</title><content type='html'>Turista y tiempo deberían ser antónimos, pero nuestros inicios en Baviera fueron ligados al encuentro de ambas palabras. Aceptando mi condición de turista, por encima de la de visitante -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;no negaré que la cámara de fotos, el mapa callejero y la cara de despiste formaban parte de mi vestimenta&lt;/span&gt;-, he de confesar que la primera mirada que lancé sobre Munich me transmitió la serenidad propia de una ciudad que deviene en excusa para pintar postales de navidad. Todo pausado, nevado y tranquilo. Era sábado por la mañana, y la ciudad se desperezaba con la resignación de no ver ese día los rayos del sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El casco antiguo de la ciudad nace tras un gran arco de piedra, bajo el que se oculta la figura de tres niños de bronce, a los que el cincel dio forma de músicos en miniatura. Habríamos parado para recrearnos en el detalle, pero por nuestra mente tan sólo pasaba llegar a tiempo al famoso canto del carillón, que comenzaría en pocos minutos en la plaza del ayuntamiento. Avanzamos deprisa por una calle con aroma a comercios, pellizcando ligeramente el reflejo de la catedral, que emergió a nuestra izquierda en un breve momento. El asfalto yacía rasgado bajo la ceniza de la última nevada. Ello nos obligó a girar hacia la prudencia. Faltaban dos minutos para las doce cuando apareció nuestro destino. Una plaza llamada &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Marienplatz&lt;/span&gt;. Una guía hablando en español con una pareja, a la que parecía entretener. Dos matrimonios alemanes de avanzaba edad, en la que los hombres asumían el papel de bufones, y las mujeres las de la aprobación forzada. Un grupo de turistas, con el cuello inclinado, buscando divisar algo en las alturas. Nos giramos hacia la izquierda. Allí emergió un gran edificio de piedra, rectangular y robusto, maravillosamente ornamentado, y con una gran torre en el centro gobernada por un reloj. Algo que rompía la arquitectura nos llamó la atención. Era el ayuntamiento de Munich. Y en medio, su famoso carillón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría buscar mil formas de definir el carillón -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Glockenspiel&lt;/span&gt;, que dirían en Alemania-, pero creo que erraría en todas. Nacido en la parte central de la torre, el carillón emerge como un pesebre construido dentro de una gruta verde, lleno de figuras que cobran vida, y que sólo despiertan cuando vale la pena, como los relojes de cuco. En él, arlequines, bailarines, lacayos y caballeros se mueven como marionetas en un tiovivo, formando parte de una danza lenta, que ondea mecida por las fieles campanas y por la dulce música de un juglar. Durante unos minutos de hipnosis, en los que el suelo helado pareció no existir, nos vimos contemplando una extraña y hermosa representación armónica, propia de otro siglo, que parecía rimar a la perfección con el paisaje que rodeaba la plaza. Una torre roja al fondo, que juraría parte de un castillo de juguete. Una cúpula más allá, tras la que se esconde un mirador de la ciudad. Munich nos miró a la cara y nos lanzó hacia esa Europa que suena al ritmo de un piano de hielo, mientras guarda en su interior un enjambre de elfos, hadas e historias de caballeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Peterskirche&lt;/span&gt; fue nuestra segunda parada. Una iglesia de estructura afilada, maquillada de marfil y tocada por un verde pálido que parece huir de cualquier alegría. Su torre esconde una de las mejores vistas de la ciudad. A ella se accede por una escalera estrecha, casi angosta, en la que hay que dejar pasar unas cien veces, sabiendo que le dejarán a uno pasar la mitad. Era curioso como aceleraba la gente cuando oía pasos. El que llegase antes, obligaba al otro a quedarse en el rellano. Dos no pasan, lo siento. Has perdido. Las palabras de perdón llenan un recorrido largo, pronunciado, que termina cuando el aire acaricia la cara del que logra llegar a la cima. Allí vuelve la complicidad, que se olvidará en el descenso. Un pequeño balcón, y Munich bajo nuestros pies. Momento para fotos, sonrisas, algún guiño. Falsa alarma. El genio vuelve en el camino de vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir de allí, decidimos ir a comprar una tarjeta de transporte de tres días. Tras calcular costes a mano alzada, vimos que era la mejor opción. Por motivos prácticos, acabamos adquiriéndola en la estación de metro de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Marienplatz&lt;/span&gt;, que teníamos al lado. Todavía no sé si entramos en un punto de información o en una entidad bancaria. Vi como alguno se sentaba, se entrevistaba con los funcionarios, les daba la mano, y formaba parte de una escena más propia del acuerdo previo a la venta de un terreno que de la compra de un bono de autobús. Nuestra historia fue decepcionante, en medio de tanta formalidad. Algo rápido. Un bono a cambio de dinero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de terminar, diré que salimos de allí con hambre, pensando en la primera comida en Baviera. Teníamos que estar a las dos de la tarde en la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Residenz&lt;/span&gt;, con lo que la cercanía del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Virtualienmarkt&lt;/span&gt; -un simple mercado, que nadie se asuste por el nombre- nos pareció una buena opción. Allí, tras mucho buscar, degustamos salchichas y pan &lt;span style="font-style: italic;"&gt;breeze&lt;/span&gt; en una parada sencilla que desprendía cierto aire tradicional. Jaume las probó solas; yo, con una mostaza algo amarga. David pidió ketchup. Craso error. Aún recuerdo los trozos de salchicha flotando en medio del estanque rojo en el que se convirtió su plato.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-919383630973412562?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/919383630973412562/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=919383630973412562' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/919383630973412562'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/919383630973412562'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/03/marienplatz-el-cantar-de-baviera.html' title='Marienplatz : El Cantar de Baviera'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-2132656006448436141</id><published>2010-03-22T19:04:00.004+01:00</published><updated>2010-03-22T19:59:24.617+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='München'/><title type='text'>Halo!</title><content type='html'>Ubicados en la última fila de un avión comercial con destino a Munich, los respaldos de nuestros asientos soportaban el peso de tres almas despiertas desde las cinco de la mañana. Me recuerdo sentado en el centro de una fila de tres, mientras mataba el tiempo releyendo una guía de la ciudad, revisando el planning con Jaume, o degustando un mediocre bocadillo de jamón york con mantequilla que, por suerte, corrió a cuenta de la compañía aérea. Atrás había quedado una facturación polémica, en la que, tras superar una cola lenta hasta el sopor, fui informado de que mi maleta superaba en un kilo el peso permitido. Cinco días después, mi equipaje pesaría seis kilos menos. Diferentes medidas de peso, tal vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevaríamos algo más de una hora de viaje cuando el imperceptible paisaje que suele asomar tras la ventanilla se transformó en una enorme masa que emergía del suelo como una aparición mariana. Era una cordillera imponente, altiva, adornada en su cumbre por rosetones de nieve, que se desintegraban cayendo por la ladera como la nata de una tarta. Dudo aún si eran los Pirineos, los Alpes, los Andes o el Himalaya de un sueño puntual. En cualquier caso, su cima nevada era un serio aviso de lo que encontraríamos al aterrizar en Munich. Y así fue cuando, en pleno descenso, intuimos un horizonte blanco, percibimos una pista blanca y, finalmente, vimos nieve acumulándose en columnas, bordes y montículos. La terminal era un desfile de abrigos, y nosotros los invitados. Baviera amaneció nevada para recibirnos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminamos unos minutos, paseando al lado de personas rubias, mayoritariamente grandes y con una cerveza en la mano. Un joven, alemán de manual, nos vendió el pasaje de un tren de cercanías que debía llevarnos a la estación central de Munich. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hauptbahnhof&lt;/span&gt;, para los amigos. Cogimos un tren vacío, que fue llenándose conforme avanzábamos hacia la ciudad. Paisaje nevado, frío, con apenas seis horas desde los últimos copos, y un cielo dramáticamente amenazador. Perezosa, nos recibió una estación tan impersonal como cualquiera de su especie un sábado por la mañana. Algunos cargaban bostezos; otros, un diario y un café; nosotros, nuestros equipajes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hotel, por suerte, estaba ubicado en una calle cercana, y rodeado por varios cabarets. Alojados en la calle del pecado, y nosotros con look de turista. El primer encuentro con el recepcionista fue inolvidable. Pronunció un "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;halo&lt;/span&gt;" de&lt;span style="font-style: italic;"&gt; sit-com&lt;/span&gt;, agudo e intenso. Mostró una sonrisa cultivada en horas de formación comercial, amparado tras un aspecto ligeramente ambiguo, y que invitaba a dudar entre el perfecto ciudadano que riega sus geranios con un bizcocho a punto en el horno, o un frecuente de los cabarets que le rodeaban. Una foto suya lucía en la pared más cercana, sobre una fuente de caramelos. Habló con Jaume, el único con un alemán decente entre nosotros. Miento. El único con el alemán entre sus recursos lingüísticos. David y yo asentimos, Dios sabe a qué. No sé de qué hablaron, pero nos dieron la llave de la habitación. Tres, para ser más exactos. La nuestra era una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;room&lt;/span&gt; triple, acabada de desalojar y con las camas aún sin hacer. Había una tarrina de mascarpone en la nevera, sin terminar. Es posible que aún siga allí. Miramos el reloj. Veinte minutos para las doce. Hora de partir. El carillón de la torre del ayuntamiento está a punto de dar los buenos días a la ciudad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-2132656006448436141?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/2132656006448436141/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=2132656006448436141' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/2132656006448436141'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/2132656006448436141'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/03/halo.html' title='Halo!'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-4004876122955245285</id><published>2010-03-19T13:29:00.001+01:00</published><updated>2010-03-19T13:32:44.320+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='München'/><title type='text'>Das ist Deutschland</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;"Das ist Deutschland"&lt;/span&gt;. Estas tres palabras constituyen una frase seca, concisa y convencida, que fue pronunciada por un ciudadano alemán a las 07:45 h. del 16 de marzo de 2010. Dicho individuo, empleado de una empresa de alquiler de coches en Munich, respondió así después de que le preguntáramos por las condiciones de las carreteras alemanas. No nos lo reprochen. Nevaba, debíamos coger un coche e ir a los Alpes. Una semana antes, Barcelona se paralizó tras seis horas de nieve. Girona fue más lejos, y vio desmoronarse su instalación eléctrica. "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Das ist Deutschland&lt;/span&gt;" quería decir que aquello era diferente, que pisábamos territorio blindado, donde las carreteras aguantan, el país no se detiene, y el ciudadano se limita a vivir y caminar, mientras el Estado se encarga del resto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace sólo dos días que he regresado de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;München&lt;/span&gt; -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;permítanme que respete por una vez el nombre con el que los bávaros de Munich se dirigen a su ciudad-, &lt;/span&gt;y noto como me afirmo en las intuiciones percibidas en suelo alemán. Recuerdo la ciudad como creí que la recordaría. En mi memoria va madurando una villa que desprende, más que la voluntad de despertar admiración, un respeto perdido en esta frenética carrera por la exhuberancia a la que ha derivado nuestro mundo. Hay mucho de tiempo aprovechado, paciencia y rigor. De todos modos, se dislumbra una épica contenida tras sus muros, tal vez nacida de una resistencia a morir, a perder una identidad labrada en jarras de cerveza, y vestida de piel marrón, verdes chalecos, alegres vestidos y sombrero engalanado con un gran plumón. Sea como fuere, la grandeza de Munich reside en la austeridad con la que, en pleno siglo XXI, tiñe sus calles de sobria apariencia, reforzando el patrimonio de esa Europa que, entre hálitos de frío, respira con la contención del pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Munich es ciudad de edificios sencillos y coloristas; de acento duro y marcado; de tranvía rozando la calzada; de Alpes en el horizonte; de cervezas franciscanas, panes sabrosos y salchichas degustadas por manos temblorosas; de sopa y codillo; de jardines nevados en invierno; de taberna alquilada por música y jolgorio; de educación, señorío y palacios; de identidad bávara, reforzada por una Alemania federal que parece darle cobijo con comodidad. Munich es el orgullo de los bávaros, y uno de los adornos de Alemania. Tal vez sean impresiones precipitadas, simplemente intuidas por un habitante de Barcelona, que fue en Munich un simple visitante más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-4004876122955245285?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/4004876122955245285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=4004876122955245285' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4004876122955245285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4004876122955245285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/03/das-ist-deutschland.html' title='Das ist Deutschland'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-143925952971980441</id><published>2010-01-06T21:58:00.000+01:00</published><updated>2010-02-17T21:59:02.461+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eternidad'/><title type='text'>Cómplices del Desastre</title><content type='html'>Llevo mucho tiempo convencido que, al pensar en el futuro, los humanos somos incapaces de concebir nada que no sea una proyección perfeccionada del presente. Tal vez sea esa una de las principales causas de nuestro inmobilismo, nuestra complicidad con el orden establecido, y nuestra absoluta despreocupación ante todo lo que no tenga que ver con nosotros mismos. ¿Cómo pensar en cambiar un Mundo en el que no podemos plantearnos nada que sea radicalmente distinto a lo que conocemos ahora? Vivimos asintiendo ante mil y una injusticias, ante el creciente poder corporativo, ante la mediocridad de los mal llamados líderes mundiales, y aceptamos que todo es así porque no puede ser de otro modo. Hace demasiado tiempo que el pueblo perdió -tal vez por desidia, tal vez por interés, tal vez por miedo- su jerarquía y, con ello, su capacidad para intervenir con decisión en la estructura del Mundo en que vivimos. Fue ese el momento en que enterramos la posibilidad de cualquier realidad que ahora somos incapaces de concebir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos olvidado lo que sucedió -sucede- en Irak con la misma velocidad con la que olvidamos al alarmante número de personas que mueren de hambre cada día. Aceptamos, nuevamente, y les negamos el obligado recuerdo que deberían tener cada día por nuestra parte. Ignoramos las guerras que pueblan el Mundo con el mismo desinterés con el que narran los atentados en el informativo. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;"¿Han dicho Pakistán o Afganistán?"&lt;/span&gt; Tal vez hayamos cambiado de canal, mientras lo preguntábamos. Es delirante que compremos zapatillas de marca mientras apadrinamos niños para limpiar nuestra conciencia. Es terrible que nos quieran proteger del integrismo islámico quienes lo practican en cuanto el tema se pone feo. Feo para ellos, entiéndase. Es incomprensible que el foco de interés de las tertulias en cualquier bar esté en el fútbol, en que se prohíban o no los toros, en que se deje fumar o en la nariz de Belén Esteban. Nadie habla de cambiar este Mundo. ¿Será posible? ¿No lo será? ¿Alguien tiene alguna idea? ¿Hola?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como muestra de cómo estamos, ahí va un botón. Hace poco asistimos atónitos a una nueva comedia, en clave de humor, que tuvo lugar en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Copenhague&lt;/span&gt;. Hablaban de llegar a un acuerdo para detener los efectos del calentamiento global. Llegaron a uno "de mínimos" para justificar las dietas. Yo dejaría el tema para cuando algún listillo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Harvard&lt;/span&gt; publique una tesis que concluya que "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La ecología es rentable&lt;/span&gt;". O para cuando las encuestas de opinión otorguen votos a políticos por su compromiso con el medio ambiente. Cuando llegue ese momento, habrá hostias por aparecer en la foto de los interventores en la reparación de la Tierra. Algo similar podríamos decir del hambre que llena y vacía el planeta. Total, el futuro será como el presente, y no hay alternativa posible. Siempre estarán los organismos oficiales para arreglar o estropear el planeta ante nuestra contemplativa mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si somos cómplices de este desastre, es porque nos refugiamos en cientos de excusas ridículas, y no asumimos nuestro verdadero rol en esta historia. Unos dicen que "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cómo voy a preocuparme por eso con los problemas que ya tengo&lt;/span&gt;". Otros, que "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bastante tengo en mi trabajo como para llegar a casa y amargarme&lt;/span&gt;". La mayoría, apunta un inapelable "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;¿Y qué voy a hacer yo solo?&lt;/span&gt;". Son malos tiempos para los potenciales herederos del David que venció a Goliat.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestra generación no merece el perdón de ningún Dios conocido. Dispone de lo que no ha tenido nadie, y es una red virtual que conecta el Mundo entero, que permite la comunicación, la organización y la expansión de cualquier mensaje. La palabra es poderosa, pero está en desuso. En lugar de organizarnos para cambiar las cosas, con un mínimo de decisión, perdemos el tiempo haciendo el imbécil, abriendo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;blogs&lt;/span&gt; tan intrascendentes y autocomplacientes como éste desde el que os escribo, y creando grupos virtuales en los que dejamos claro lo bienintencionados y progresistas que somos. Es un buen modo de acabar la durísima jornada que afrontamos a diario. Yo también debo estar en contra de las matanzas indiscriminadas de focas pero, si no os parece mal, dejaré lo de actuar para otro día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya que soy parte de ese mundo que decide sobre el resto, creo sinceramente que debería entregarme a la policía por complicidad. Soy cómplice de genocidios, matanzas, injusticias, omisión y otras lindezas. Lo soy por mi silencio y mi cobardía. Igual somos algo más que cómplices, quién sabe. Igual deberíamos empezar a darnos asco, que es tal vez lo único que merecemos. Igual es la única forma de que reaccionemos. Igual, antes que todo lo que aquí se escribe sea olvidado, y nos acordemos que aún tenemos que ducharnos, y que mañana hay que llamar a un cliente, y que no hemos sacado la carne del congelador, y que hay que acostar al niño, y que... Y que, analizado friamente, tampoco estamos tan mal, ¿No?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-143925952971980441?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/143925952971980441/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=143925952971980441' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/143925952971980441'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/143925952971980441'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/01/complices-del-desastre.html' title='Cómplices del Desastre'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-8222502931859512819</id><published>2010-01-03T13:21:00.007+01:00</published><updated>2010-01-05T23:36:16.230+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>El Mejor Cine de 2009</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Aquellos que, puntualmente, acometemos el difícil, injusto y arbitrario propósito de elaborar un listado destinado a ensalzar los méritos de determinadas obras, debemos plantearnos si dedicar o no un párrafo a aquellas que, finalmente, se han quedado fuera de ella. Es complicado dejar sin espacio a aquellos que han presentado batalla para ser incluidas pero, por contra, no es menos cierto que la tarea de obviar debe ser consecuente y valiente con el propósito de elegir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tarea, ya finalizada por mi parte, de elegir las mejores películas estrenadas en España durante el año 2009, ha venido condicionada por dos aspectos decisivos: la falta de tiempo que ha impedido la visión, por mi parte, de algunas obras de las que tenía magníficas referencias, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;-Ponyo en el Acantilado, Yuki &amp;amp; Nina, Singularidades de una Chica Rubia, Los Condenados o Celda 211-&lt;/span&gt; , y la disyuntiva de incluir -como así ha sido- o no aquellas obras que, habiéndose estrenado en España este año, pertenecían a 2008 o, en algún caso, a 2007. Finalizadas esas aclaraciones, pasamos a la lista del mejor cine de 2009, según la humilde opinión de quien escribe.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;1 - Déjame Entrar (Tomas Alfredson)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es difícil definir un cuento de hadas que es tan capaz de helar la sangre como de robar el corazón más rudo. Inapelable en el terror, y dulce y mágica en la narración, la sorprendente obra de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tomas Alfredson&lt;/span&gt; se alza, con una propuesta tan austera como brillante, como la mejor  película del año.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;2 - Malditos Bastardos (Quentin Tarantino)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un acertado artículo, la revista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cahiers du Cinema&lt;/span&gt; señalaba la dilatación del tiempo como uno de los signos distintivos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quentin Tarantino&lt;/span&gt;. La lenta construcción de escenas, respetando los códigos del tiempo, y acentuando progresivamente el suspense, ha sido dominada por el director americano hasta hacer de ello un modo propio de hacer cine. El arranque de Malditos Bastardos es una gran muestra de este rasgo. Sólo por esos minutos merece la pena pagar una entrada. Una película extraordinaria que, además de atreverse a reinventar la historia, ofrece la que, tal vez, sea la mejor interpretación de este año. Pasarán años hasta que alguien haga olvidar la tremenda composición de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Christoph Waltz&lt;/span&gt; como el "cazajudíos" &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hans Landa&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;3 - Paranoid Park (Gus Van Sant)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paranoid Park&lt;/span&gt; cierra brillantemente el necesario ciclo experimental de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gus Van Sant&lt;/span&gt;. Heredera del hipnótico universo onírico de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Elephant&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Last Days&lt;/span&gt;, esta extraña travesía de un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;skater&lt;/span&gt; por la frontera entre el bien y el mal recupera el cine de sensaciones, hasta convertir la sala de proyección en un paseo libre y sensorial bajo la lluvia.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;4 - Enemigos Públicos (Michael Mann)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El personal y nada moralista retrato con el que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Michael Mann&lt;/span&gt; describe al gangster &lt;span style="font-style: italic;"&gt;John Dilinger&lt;/span&gt; -que nadie espere una historia de malos buenos, pues el gris sería el tono predominante de esta historia- es, además de un extraordinario ejercicio estético -la recreación de los años 30 es apabullante-, una gran demostración del oficio y la solidez de uno de los mejores directores que quedan en Hollywood. Imprescindible.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;5 - Gran Torino (Clint Eastwood)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eastwood vuelve a sus inquebrantables códigos de honor, retratando la dureza de la sociedad a través de un personaje lleno de aristas y heridas provocadas por el pasado. La historia de este justiciero navega, con inteligencia, por los mares de una sociedad llena de injusticias, diferencias y desigualdades mal entendidas. El sacrifico con el que cierra la película podría interpretarse como el más valiente y elocuente mensaje que se le pueda transmitir a la sociedad en la que vivimos. El nuevo clásico de uno de los últimos maestros.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;6 - Up (Pete Docter &amp;amp; Bob Peterson)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien es cierto que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Up&lt;/span&gt; no alcanza en todo su metraje la maestría de sus deslumbrantes predecesoras -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ratatouille, Wall-e&lt;/span&gt;-, no es menos cierto que ofrece algunixos de los momentos más emotivos y mágicos del año. Digna portadora del estandarte de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pixar&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Up&lt;/span&gt; conquista varios terrenos, desde el formal -elegante y estimulante uso del 3D- hasta el narrativo, dando muestras de una madurez que suele ser ajena al mundo de la animación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;7 - Still Walking (Hirokazu Koreeda)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ocasiones, la cámara de un director reniega de las historias imposibles, y centra su objetivo en la aparente normalidad de lo cotidiano. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Still Walking &lt;/span&gt;narra la reunión que, durante un día, se produce en una casa japonesa, con motivo del aniversario de un trágico acontecimiento. El resto, sucede en nuestro interior mientras la contemplamos sin pestañear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;8 - In the Loop (Armando Ianucci)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hilarante, mordaz, ingeniosa e incisiva como pocas, la sátira de Ianucci muerde sin ningún disimulo en los débiles principios de las relaciones internacionales entre los principales países del Mundo. Usando como excusa el servil papel de Inglaterra en el conflicto bélico de Irak, en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;In the Loop&lt;/span&gt; hay estopa para todos. Y de regalo, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;James Gandolfini&lt;/span&gt; como improbable general de guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;9 - La Clase (Laurent Cantet)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ganadora en 2008 del Festival de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cannes&lt;/span&gt; llegó a España a principios de este año para mostrar un realista retrato de las desigualdades de la Francia contemporánea. Tomando como escenario una clase de secundaria casi imposible de dominar por su joven y entusiasta profesor, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Clase &lt;/span&gt;abre el debate sobre los métodos de enseñanza, y la existencia o no de esperanza en una juventud tan difícil como extraviada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;10 - (500) Días Juntos (Marc Webb)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contrariamente a la moda de las comedias románticas, la excelente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(500) Días Juntos &lt;/span&gt;lanzaba su mirada sobre el amor no correspondido, las oportunidades perdidas, y la tristeza del despertar desesperanzado. Tan aguda en su humor como melancólica en su trasfondo, la película de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Marc Webb&lt;/span&gt; destaca como una de las grandes sorpresas del año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Mención Especial : El Curioso Caso de Benjamin Button (David Fincher) y Avatar (James Cameron).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No quiero olvidarme del estreno de dos películas destinadas a convertirse en clásicos, por motivos diferentes. Tal vez compitan en otra guerra, y eso hace que merezcan una reseña. Ambas cumplen con creces sus cometidos, y es el de usar el cine como fábrica de sueños imposibles. El paso del tiempo y la ambición por derribar muros infranqueables son parte de nuestra existencia y, como tales, no podían escapar al cine. La calmada y elegante reflexión de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fincher&lt;/span&gt;, y la atronadora y grandiosa obra de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cameron&lt;/span&gt; también formaron parte de la historia del cine de 2009. Creo sinceramente que no debían pasar desapercibidas.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-8222502931859512819?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/8222502931859512819/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=8222502931859512819' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8222502931859512819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8222502931859512819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2010/01/el-mejor-cine-de-2009-1-dejame-entrar.html' title='El Mejor Cine de 2009'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-8506700726301171411</id><published>2009-12-18T23:38:00.010+01:00</published><updated>2009-12-20T16:21:29.186+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Avatar</title><content type='html'>Han pasado más de doce años desde el estreno de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Titanic&lt;/span&gt;, y aún resuena en nuestros oídos la autoproclamación de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;James Cameron&lt;/span&gt; como Rey del Mundo. Hoy, con el estreno de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Avatar&lt;/span&gt;, la ambición del director canadiense le lleva "tan sólo" a luchar por reinventar el cine.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;Cameron y las imágenes imposibles&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta complicado evaluar un film como el que nos ocupa sin tener en cuenta las expectativas que lo han rodeado. Cualquiera que haya pasado hoy por una sala de cine, o que se haya detenido ante los seres azules que la omnipresente publicidad anunciaba, se habrá percatado que el de hoy no era un estreno normal. Tal vez sea ese el primer caballo de batalla de una película que ha prometido, con todo lo que ello conlleva, lo que casi ninguna se atrevería: La revolución sin paliativos del séptimo arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Terminator 2&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Abyss&lt;/span&gt; significaron, en su día, importantísimos avances en la concepción de los efectos visuales como parte del cine. No es extraño que las dos películas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cameron&lt;/span&gt; hayan sido utilizadas una y mil veces como referentes para obras como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jurassic Park&lt;/span&gt;, que hicieron que el cine lograra imposibles a la hora de plasmar seres y mundos irreales. Ya en 1997, con el estreno de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Titanic&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cameron &lt;/span&gt;se atrevió con un desafío mayor: Convencernos a todos de que estábamos contemplando una catástrofe que había ocurrido ochenta años atrás. Lo que en películas precedentes -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Volcano&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Independence Day&lt;/span&gt;- chirriaba en pantalla como añadido superpuesto, se tornó desconcertantemente creíble en la narración del hundimiento del transatlántico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Avatar&lt;/span&gt;, doce años después, llega para integrar de forma casi perfecta la captura de movimiento en el cine. El desafío que ha traído a Hollywood de cabeza durante los últimos años -véase el fracaso de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Robert Zemeckis&lt;/span&gt;, con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Beowulf o Polar Express&lt;/span&gt;- adquiere, con el film de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cameron&lt;/span&gt;, un verdadero punto de referencia, y abre el camino a que mundos y seres virtuales puedan trascender de una vez por todas la indiferencia y la frialdad, convirtiéndose, por fin, en partes armónicas de las películas en las que son integradas. La evolución que ha experimentado el cine desde el insoportable &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jar Jar Binks&lt;/span&gt; hasta los hermosos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Na-vi&lt;/span&gt;, nos ha llevado de caminos esperanzadores -&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gollum&lt;/span&gt;- a la decepción continua -ya comentado el caso de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Zemeckis&lt;/span&gt;-, pero podemos afirmar, sin demasiado temor, que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;James Cameron&lt;/span&gt; ha logrado que, por fin, podamos decir "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Te veo&lt;/span&gt;", cuando un ser virtual nos mira a través de la pantalla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Pocahontas y la neo-ecología, una excusa impecable para el cine espectáculo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Desde la primera escena, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Avatar&lt;/span&gt; muestra sus cartas sin miedo aparente. Tras el impacto holográfico de las primeras imágenes en 3D, la película avanza por su narrativa de forma rápida para centrarse en impulsar sus excesos visuales. Maximizar o minimizar la evidente vulgaridad de la historia -que podría definirse como una reescritura de la historia de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pocahontas&lt;/span&gt; en clave de ciencia ficción- el ecologismo latente -es posible que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Avatar&lt;/span&gt; sea uno de los primeros negocios de la neo-ecología, lo que daría la razón a aquellos que piensan que se ganará mucho dinero a costa de ¿salvar? el planeta-, o los problemas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cameron&lt;/span&gt; para mantener el vigor de la película cuando se aleja del espectáculo dependerá, como adelantamos al principio, de lo que se espere de la película. En mi opinión, la historia es una mera excusa para no estorbar al verdadero propósito de la película, y un vehículo perfecto para montar un espectáculo apabullante -a pesar de alguna estridencia- para la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cameron&lt;/span&gt; ha creado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Avatar&lt;/span&gt; para rendir culto al cine espectáculo, como ya hiciera con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Titanic&lt;/span&gt; y, sobretodo, para abrir contundentemente la puerta al uso convencido de la captura de movimiento y la tecnología 3D. Un camino peligroso, pese a todo, pues el cine debe basarse en la coexistencia de distintas sensibilidades y técnicas. No sobra decir que sería una noticia alarmante que el 3D haya llegado para merendarse la esencia del séptimo arte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Revolución y Reinvención &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Avatar &lt;/span&gt;la revolución esperada durante años? ¿Reinventa el cine, como se ha dicho por activa y por pasiva antes de su estreno? Hay quién ha dicho, no sin razón, que los creadores de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Avatar&lt;/span&gt; parecen haber puesto una cámara en Pandora, en lugar de generar ese mundo ordenador mediante. Tal logro, convertir lo imposible en posible, tocar con los dedos una realidad absolutamente ajena a nosotros, pero implacablemente poderosa en la pantalla, es lo que convierte a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Avatar&lt;/span&gt; en lanzadera para una revolución visual que integre definitivamente lo virtual en el reino del cine. No es descabellado hallar una analogía entre el argumento del film y su propósito. La tecnología puede ser un cuerpo extraño en el que el cine pueda integrarse para llegar más allá. Pero era preciso, igual que en la película, que hubiera conexión entre el ser y su coraza. Sólo el tiempo podrá valorar si la revolución comenzó con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Avatar&lt;/span&gt;, o si esta película simplemente fue el broche de oro a una era en la que los efectos visuales han tomado un protagonismo insospechado hace décadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si hablamos en términos de reinvención, creo inútil iniciar un discurso que se cierra antes de comenzar. El cine no necesita reinventarse, pues lleva décadas siendo un cofre de sueños en el que lo irreal se vuelve real ante nuestros ojos, y en el que las imágenes -a veces creadas artesanalmente, a veces impulsadas por un discurso, a veces nacidas de la locura, y por fin mediante la tecnología más avanzada- hablan, comunican y destierran el apestoso olor de la realidad. Esa sensación de evasión transitoria nació hace mucho para perdurar, y es ajena a la reinvención que otros reclaman. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Avatar&lt;/span&gt; amplía un camino que el paso de los años se encargará de ponderar. Pero el cine ya era cine, antes y después de los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Na-vi&lt;/span&gt;. Y eso, es más que suficiente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-8506700726301171411?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/8506700726301171411/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=8506700726301171411' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8506700726301171411'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8506700726301171411'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/12/avatar.html' title='Avatar'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-9208738270076379104</id><published>2009-11-28T12:04:00.004+01:00</published><updated>2009-11-28T15:30:23.861+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eternidad'/><title type='text'>Muse : El Trueno que llegó de Teignmouth</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Barcelona, 24 de noviembre de 2009&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;19:30 h. Dejamos atrás cientos de escaleras, el agua escupida por las fuentes de la Plaza España, y nos unimos a un grupo de gente, que camina hacia el Palau Sant Jordi con mirada expectante. Cruzamos la calle que nos separa del recinto, mientras busco en mi bolsillo las entradas del concierto. Es la décima vez que lo hago en la última media hora. Noto algo de sudor en mi mano, pero me tranquiliza el tacto del papel. Buscamos el final de la cola, tan atestada de gente como de un incuestionable civismo, mientras tratamos de adelantar el mayor número de personas. El objetivo es un buen sitio, y nadie regala un metro. Nos ubicamos, demasiado cerca de la entrada de un parking, pero con una alegría que va creciendo con el paso de los segundos. Hay mucha gente delante nuestro, pero mucha más detrás. Al cabo de unos diez minutos, la cola empieza a avanzar, sin quebrarse, respetando las reglas del juego. El que llegó primero, entrará primero. Andamos con la mirada fija, observando de reojo una arquitectura imponente, tan sólo mermada por el negro de la noche. Llega el momento del trueque. Enseñamos las entradas. El hombre que las controla, asiente. Estamos dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;19:50 h. La pista del Sant Jordi nos recibe, con sólo un tercio de su superficie ocupada. El corazón palpita. La perspectiva del escenario es buena, mucho mejor de lo esperado. La gente empieza a concentrarse, a defender su sitio con picardía. De vez en cuando llega aroma a marihuana. Observo que en las gradas hay más de un personaje pasado de rosca, llamando la atención del personal con bailes absurdos. Tal vez esté contratado para amenizar la espera. Veo a un tipo avanzar entre la gente con un depósito de cerveza colgado a la espalda, ofreciendo bebida de cebada para los sedientos. Ato mi chaqueta alrededor de la cintura, para combatir el calor. Se apagan las luces sobre las 20:15, para recibir a los teloneros. Se llaman &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Biffy Clyro&lt;/span&gt;, y cumplen el expediente con solvencia, a pesar del desinterés del personal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;21:30 h. Ha pasado más de media hora desde que el adiós de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Biffy Clyro&lt;/span&gt; dejara el Sant Jordi en silencio. El recinto está casi lleno, a pesar de ser martes, y tener que sobreponerse al lamentable cambio de fecha con el que nos deleitó la organización hace unos días. El público ha pasado el rato haciendo la ola, escuchando el fútbol con nulo disimulo y protegiendo sus sitios con creciente tenacidad. Nosotros temimos por el nuestro, pero hemos logrado salir sanos y salvos del envite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;21:40 h. Las luces se apagan, al ritmo de una música lejana. Tres pantallas gigantescas y rectangulares empiezan a iluminarse en el escenario, con tonos llenos de metal y azul cobalto. El Sant Jordi contiene la respiración. La luz va formándose mediante chispazos, como los rayos que anuncian una tormenta. Decenas de cuadrados luminiscentes se forman en las pantallas, acompañados de un griterío ensordecedor proviniente del público. Palmas y coros empiezan a llenar la pista, mientras el color azul se adueña de todo en el escenario, simulando un videoclip futurista. De repente, todo se apaga por espacio de un segundo, y deja espacio al premonitorio sonido de unas baquetas, mientras un rojo cegador se apodera de todo, las columnas se dividen en dos hasta que, en medio de ellas, como tres dioses, aparecen los componentes de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Muse&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Uprising&lt;/span&gt; fue el primer tema que sacudió el Sant Jordi de arriba a abajo, provocando el éxtasis de un público que entregó sus almas con la fuerza con la que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Matt Bellamy&lt;/span&gt; arranca música de su guitarra eléctrica. Fue el primer peldaño de un intenso concierto que, durante hora y media, resonó a través de la rabia de unas canciones que anuncian el apocalipsis mientras resisten con la épica de un discurso revolucionario.  "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;They will not control us. We will be victorious&lt;/span&gt;". Y llegaron &lt;span style="font-style: italic;"&gt;The Resistance, New Born y Map of the Problematique; e Hysteria y Plug in Baby; y MK Ultra, Time is Running Out&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Knights of Cydonia&lt;/span&gt;. Y muchas otras. Y todas sonaron con nervio, entremezclado con la delicadeza del piano que vistió de gala &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Feeling Good o United States of Eurasia&lt;/span&gt;. No hubo lugar para la tregua entre unas canciones que atronaron junto a los corazones de un público absolutamente rendido al poderío de una de las mejores bandas de rock que ha pisado jamás un escenario. Y es aquí donde se me acaban las palabras, justo al tratar de explicar lo que sentí en uno de los días más felices de mi vida. Para lograrlo, debería poner la piel de gallina al que lea estas líneas, y creo que sólo podría conseguirlo si se lo explicara en medio de la tormenta que desata &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Muse&lt;/span&gt; allá por donde pasa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD. Este texto va dedicado a todas las personas que, a causa de una decisión lamentable y política, no pudieron asistir al concierto en Barcelona. La Organización cambió la fecha del concierto a escasas fechas, forzados por la preparación de la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Copa Davis&lt;/span&gt;, y dejó a más de uno colgado entre reservas de hoteles, aviones, y un sueño sin cumplir. Preparar el Sant Jordi para un acontecimiento deportivo&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt; parece dar derecho a pasar por encima de las ilusiones de mucha gente, y eso es algo que me parece inconcebible, máxime cuando nadie parece haberse dignado a dar una explicación medianamente justa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-9208738270076379104?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/9208738270076379104/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=9208738270076379104' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/9208738270076379104'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/9208738270076379104'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/11/muse-el-trueno-que-llego-de-teignmouth.html' title='Muse : El Trueno que llegó de Teignmouth'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-677869351242732396</id><published>2009-10-07T22:40:00.007+02:00</published><updated>2009-10-13T22:10:52.080+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>Gürtel: El habitante de Objetos Perdidos</title><content type='html'>Llevo toda la vida preguntándome dónde se ubica un misterioso lugar llamado "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Objetos perdidos&lt;/span&gt;", del que muchos hablan. Siempre me lo imaginé cómo un híbrido entre una comisaría, con decenas de personas aguardando turno para renovar su DNI, y uno de esos cementerios de maletas perdidas que asolan la instantánea de cualquier aeropuerto. El motivo por el que recupero esta duda existencial es simple y preciso: Llevo años buscando la capacidad de autocrítica del ser humano. La moraleja del cuento ya la conocen: "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La culpa siempre es el del otro, especialmente si no es de los nuestros&lt;/span&gt;"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso haber asistido atónito a la actitud del Partido Popular ante el tristemente famoso "Caso Gürtel". La esperada firmeza ha brillado -salvo en casos aislados como el de Esperanza Aguirre-, por su ausencia. Se huyó de los ceses, las explicaciones, o las responsabilidades. Se quiso asegurar la cohesión del partido a costa de su propia imagen. En Génova se antepone la presunción de inocencia de los suyos al sentido común y la deslumbrante nitidez de las pruebas. Se ha invertido el debate hasta priorizar el "por qué nos han pillado", ante el "nos han pillado". ¿Tanto cuesta reconocer que en la familia puede haber ovejas negras, y que lo importante no es poner al resto del rebaño a protegerlas, sino sacarlas a patadas del mismo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La voz de Gürtel ha ido alzándose como la de un tenor, en un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;crescendo&lt;/span&gt; cuyo fin parece aún lejano. Empezó tibia, hablando de un par de trajes sin pagar. Siguió con un intrigante segundo acto, en el que un ladrón era sorprendido en plena faena y, lejos de entregarse, acusaba a la justicia de ir a por él. En el tercero, la basura era ya incontenible, y provocaba nervios, órdagos -saquen algo más, y empezaremos nosotros- y angustia. Vimos un desproporcionado ataque de honradez que ha acabado ejerciendo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;boomerang&lt;/span&gt; -el papel desclasificado empieza a pagarse a precio de oro-, igual que ha pasado con el manejo de los tiempos, o la inquebrantable protección de los miembros del partido. Al final, han querido un chivo expiatorio, y éste ha tirado de todo, hasta de cornamenta. No sé cómo acabará esto, pero no dudo que un par de tiritas bien puestas servirán. El tiempo, como en otras ocasiones, hará el resto. Hoy por hoy, el Partido Popular tiembla, aunque ya saben lo que dicen de la corrupción: si el corrupto es de la familia, la corrupción no es tan corrupta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las últimas encuestas dicen que el Partido Popular ganará con holgura. El proyecto de España progresista de Zapatero acabará bajo esa tormenta de arena a la que llamamos crisis. Otra oportunidad perdida para un país que no ha ido sobrado de ellas en los últimos cien años. La Izquierda volverá a pasar a la historia como la opción política que nos llena de números rojos, paro y hambruna. El que fue eficaz en otros tiempos, merecerá la confianza de una España desencantada. A pesar de lo mucho que huela la mierda de sus manos. No niego cierta comprensión al votante. A todos nos importa más &lt;span style="font-style: italic;"&gt;mover el bigote&lt;/span&gt; que las andanzas del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bigotes&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-677869351242732396?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/677869351242732396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=677869351242732396' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/677869351242732396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/677869351242732396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/10/gurtel-el-habitante-de-objetos-perdidos.html' title='Gürtel: El habitante de Objetos Perdidos'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-8451677462208366786</id><published>2009-09-13T16:08:00.002+02:00</published><updated>2009-09-13T16:30:30.178+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reminiscencias'/><title type='text'>Desencanto</title><content type='html'>Al cruzar la frontera de los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;28&lt;/span&gt;, uno empieza a sentir la cercanía del ecuador; de la equidistancia entre lo vivido y lo restante. Los recuerdos se funden con las expectativas, siendo muchos de ellos sueños sin cumplir, por cumplir o sencillamente olvidados. Llegados a este punto, recibimos en casa una invitación a la fiesta del conformismo, donde el traje más repetido es el del pragmático, donde idealismo suena a chiste de chiflados, y donde unos grilletes bien ajustados se encargan de marcar el ritmo de nuestro paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mentiría si negara mi desencanto. El hombre, supuesto animal social, alimenta su caminar con viandas de autosuficiente convencido. Esa cualidad, innata en tantas personas, nos acerca a la indiferencia con la misma constancia con la que nos aleja de la sonrisa, la complicidad, la empatía, la disculpa, la autocrítica, el paso atrás, la humildad o la cercanía. Las charlas son pura esgrima, con ambos esperando a intervenir, sin escucharnos realmente. Los valores se invierten hasta convertir la anécdota en el centro, y lo trascendente en alpiste para jilgueros, pues es más fácil olvidar una guerra que una hora de más en el trabajo. Tal vez sea jugar a la defensiva, pero la vida tiende a ser vivida por uno, ignorando que nos pusieron en el tablero para contribuir a ganar una partida de la que todos somos parte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez, el desencanto nace de esa lejanía que empiezo a percibir en mí mismo; esa resistencia al altruismo, y a ser parte de esa minoría que quiere vivir al resto con la misma intensidad que a sí mismos. Vivir debería ser sumar, pero tengo la incómoda sensación de vivir en la resta. Y no es porque me vaya mal, sino porque no siento que ayude a que al resto le vaya mejor. Y lo peor es que no me siento raro haciendo eso. Me siento uno más. De hecho, soy uno más. Hasta que dé un último paso, y esto deje de importarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Arquero Urbano&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-8451677462208366786?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/8451677462208366786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=8451677462208366786' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8451677462208366786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8451677462208366786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/09/desencanto.html' title='Desencanto'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3982347747044104172</id><published>2009-08-11T21:51:00.003+02:00</published><updated>2009-08-11T22:45:59.277+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Up</title><content type='html'>Dentro del vasto universo de personajes, cuentos y fábulas adaptado por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Walt Disney&lt;/span&gt;, siempre existió un hueco para los seres deshauciados, ajenos por naturaleza a la gloria y el heroísmo. Así, personajes como un elefante orejudo, un niño de madera o el pobre &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quasimudo&lt;/span&gt; tuvieron su parcela de honor en el sagrado museo del mayor imperio de la historia de la animación. Resulta interesante ver cómo, años más tarde, los héroes de las obras de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pixar&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;un viejo juguete, una hormiga, una rata, unos monstruos de armario, un robot a un paso de ser chatarra..&lt;/span&gt;) son también, en su mayoría, representantes de excepción del inabarcable mundo de aquellos seres a los que difícilmente otorgaríamos el protagonismo de un cuento de hadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1995, el estreno de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Toy Story&lt;/span&gt; supuso la presentación en sociedad del estudio &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pixar&lt;/span&gt;. A pesar de las buenas sensaciones despertadas por una obra que podríamos considerar de culto, era difícil presagiar que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;John Lasseter&lt;/span&gt; y los suyos estaban asumiendo la mastodóntica tarea de tomar el relevo del propio &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Walt Disney&lt;/span&gt;. Han pasado casi 15 años desde entonces y, observar en su conjunto la sobresaliente aportación del estudio de California al mundo del celuloide, sólo puede dar como conclusión que han superado, con creces, el reto entonces establecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Up&lt;/span&gt; supone un nuevo desafío, en cuanto a que la nueva obra de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pete Docter&lt;/span&gt; (director de la ingeniosa &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Monstruos Inc&lt;/span&gt;) asalta el prometedor mundo del 3D. Con un inicio virtuoso, formado por varias secuencias encadenadas en las que el tiempo de toda una vida se condensa en un hermosísimo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;relato corto&lt;/span&gt;, el viejo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Carl Fredicksen &lt;/span&gt;aparece en pantalla encerrando en su fatigada sonrisa el dilema entre el viejo entrañable y el cascarrabias. Más allá de profundidar sobre la innegable espectacularidad formal, o la calidad de la animación, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pixar &lt;/span&gt;sigue priorizando la narrativa a la hora de elegir el trazo de sus personajes. Es por ello que los ojos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wall-e&lt;/span&gt; fueron el mayor logro de su última obra. Trabajar la expresión del anciano es tan importante como el preciosismo de los horizontes que el 3D permite presentar en pantalla. Son esos detalles, y la creciente madurez de sus historias lo que ha hecho que de un estudio de animación hayan ido saliendo, año tras año, obras de una grandeza extraordinaria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Up &lt;/span&gt;es, además de un delirante cuento imposible, la historia de un anciano viviendo sus últimos días entre el recuerdo y la redención. Un punto de partida tan maduro parece insólito para una película de género como ésta. Una crítica reciente de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sergi Sánchez&lt;/span&gt; comparaba esta obra con "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Una historia Verdadera&lt;/span&gt;", de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;David Lynch&lt;/span&gt;, y no me parece precisamente una comparación desacertada. Lejos de focalizar sus momentos más recordados en la acción o el clímax, la obra de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pete Docter&lt;/span&gt; se agiganta en la sencillez de dos momentos tan mágicos como íntimos. El primero marca el inicio de la obra y, como sucedía en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bambi o El Rey León&lt;/span&gt;, hace de la muerte el impulso para una nueva aventura que vivir, con la misma emoción con la que vivimos todas y cada una de las películas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Walt Disney&lt;/span&gt;. El segundo merece ser preservado, pero encierra en sí mismo una reivindicación de la vida como la mayor de las aventuras. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Up&lt;/span&gt; detiene el tiempo en sencillos momentos que hacen imposible no sucumbir a la lágrima que provocan la pérdida y la nostalgia. Y eso, en una película de animación generada por ordenador, es demasiado meritorio como para dejarlo pasar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3982347747044104172?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3982347747044104172/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3982347747044104172' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3982347747044104172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3982347747044104172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/08/up.html' title='Up'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-5116007018342310472</id><published>2009-07-16T21:59:00.004+02:00</published><updated>2009-07-16T22:56:12.928+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Paranoid Park</title><content type='html'>El principal patrimonio que tiene un artista es la libertad para llevar a cabo sus proyectos más personales. Hubo un momento en que la carrera de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gus Van Sant&lt;/span&gt; caminaba por senderos que hacían pensar en un alma vendida al mercantilismo, a una industria fagocitadora de talentos puros y que dejaba la libertad creativa en un plano demasiado menor. De pronto, de forma inesperada, llegaron la desconocida &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gerry&lt;/span&gt;, o las más trascendentes &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Elephant&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Last Days&lt;/span&gt;, obras que nos permitieron redescubrir a un cineasta inquieto, personal y distinto. En 2007, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paranoid Park &lt;/span&gt;se encargó de cerrar la que podríamos definir como "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tetralogía de la libertad&lt;/span&gt;". Dos años después, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paranoid Park&lt;/span&gt; ha sido estrenada en España.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los elementos más reconocibles en esta fase creativa de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Van Sant&lt;/span&gt; es el tono onírico que transmiten unos protagonistas que parecen inmersos en una ensoñación perpetua. Cuando vemos caminar a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Alex&lt;/span&gt;, con la mirada extraviada y su monopatín en la mano, no podemos olvidar el aire perdido y decadente del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Kurt Cobain&lt;/span&gt; de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Last Days&lt;/span&gt;, como tampoco es fácil perder de vista los eternos paseos que cubrían el instituto de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Elephant&lt;/span&gt; antes de la masacre. Hay algo en las películas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Van Sant&lt;/span&gt; que empuja al espectador a la hipnosis. Tal vez sea el calculado uso del sonido, la belleza de sus imágenes, o ese tono que mezcla la poesía con la siniestra sombra de la muerte -de ahí que la propia muerte sea rodada en sus películas como una danza perfectamente ejecutada-, pero es difícil no caer rendido ante la experimentación estética y sonora de un director en estado de gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paranoid Park&lt;/span&gt; está rodada de una forma desordenada, caótica y atemporal, presentando su metraje como parte de la turbada mente de un adolescente a quien la tragedia ha sacado del vacío más absoluto. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Alex&lt;/span&gt; pasa sus días deambulando, escribiendo a lápiz una carta en la que sus pensamientos flotan de forma discontinua, evitando una verdad horrible, y soñando con las piruetas imposibles de un monopatín que le lleva a volar y ser libre. Tan libre como ha querido ser &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gus Van Sant&lt;/span&gt; durante un impás creativo que ha podido llegar a su fin, pero cuyo testamento va a permitirle ser recordado como un director de culto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paranoid Park&lt;/span&gt; es un arriesgado ejercicio que no gustará a todo el mundo, pero también una carta escrita sin orden, esperando a ser leída mientras aparece en pantalla como una poesía que narra, con extraña belleza, la trágica historia de un adolescente que camina sin más rumbo que el que le marca su inestable y fiel monopatín.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-5116007018342310472?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/5116007018342310472/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=5116007018342310472' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/5116007018342310472'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/5116007018342310472'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/07/el-principal-patrimonio-que-tiene-un.html' title='Paranoid Park'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-6681350757757637228</id><published>2009-06-27T20:32:00.003+02:00</published><updated>2009-06-27T20:49:09.025+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eternidad'/><title type='text'>Adiós, Michael</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Thriller&lt;/span&gt; sonaba a latigazos en el cuerpo; a descargas eléctricas en medio de una noche en la que los monstruos nos persiguen a través de un cementerio abandonado. Fue una canción que dio nombre al disco más vendido de todos los tiempos. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Michael Jackson&lt;/span&gt;, el indiscutible rey de la música Pop, era parte de la banda sonora de mi vida, y mentiría si no dijera que su muerte se lleva una parte de mí. Independientemente de su talento, que era inabarcable, hay algo que duele de su marcha, y es esa extraña sensación que mueve lo inamovible de nuestras vidas. Es difícil recordar un momento de mi pasado en el que no pudiera haber escuchado una canción de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Michael Jackson&lt;/span&gt; sin tener la tentación de correr al espejo para deslizar mis pies como él lo hacía. Había que conformarse con admirar un baile que era tan inalcanzable para los demás como lo es el vuelo de un ave. Se ha hablado mucho de su vida, pero todos deberíamos aceptar que sus supuestos delirios de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Peter Pan&lt;/span&gt;, de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Capitán Garfio&lt;/span&gt;, o de ambas cosas, no eran asunto de nuestra incumbencia. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;It's not our business&lt;/span&gt;, como dirían en su patria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Descansa en paz, compañero de viaje. Yo seguiré hasta donde me dejen.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-6681350757757637228?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/6681350757757637228/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=6681350757757637228' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6681350757757637228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6681350757757637228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/06/adios-michael.html' title='Adiós, Michael'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-5746531441324706222</id><published>2009-06-21T16:24:00.004+02:00</published><updated>2009-06-21T17:40:10.167+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Londres'/><title type='text'>La Morada de San Pablo</title><content type='html'>Aún me hallaba mecido por el rastro de los sueños cuando la leve melodía de la lluvia se unió al grito enfurecido del despertador. En nuestra segunda jornada en Londres, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jaume, David&lt;/span&gt; y yo volvimos a madrugar, plantando cara a las legañas, para emprender temprano un caminar que nos dejaría en las puertas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;St Paul's Cathedra&lt;/span&gt;l.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nuestros primeros pasos bajo el cielo encapotado nos ofrecieron un retrato de Londres de sabor mucho más inglés que la estampa sureña del día anterior. Volvimos a coger el metro, aprovechando el bono que nos habíamos agenciado para tres días. Al bajar en la estación que teníamos marcada, la lluvia arreciaba sobre nosotros. Con gusto nos cubrimos con nuestros sencillos chubasqueros, sintiendo como las gotas caían lentamente en su superficie. Con un paso cada vez más decidido y propio, recorrimos calles que ya empezaban a ser familiares, compartiendo las primeras horas del día con una población que se dirigía con tanta prisa como cautela a sus puestos de trabajo. A lo lejos, una enorme cúpula ovalada empezó a hacerse visible ante un horizonte cargado de nubes grisáceas. Era la corona que se eleva por encima del enorme y robusto traje real que viste los muros de la catedral.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A llegar a los dominios de la Iglesia, nos movimos despacio, silenciando nuestros pasos sobre un césped impecable, hasta dar por fin con una columna sobre la que se alzaba una escultura dorada de San Pablo. El apóstol alzaba su mano derecha mientras sostenía una larga cruz con la izquierda. No sabría decir si saludaba, o detenía a los viajeros antes de permitirles la entrada a su morada. Entramos despistados, errantes, y acabamos atravesando un conducto que daba a los niveles inferiores de la catedral, no sin antes observar pasmados que allí mismo había una elegante aunque extraña cafetería. Tras consultar precios y folletos, nos dirigimos a una taquilla donde dos mujeres, aburridas, intercambiaban palabras mientras atendían con la indisimulada parsimonia de dos víctimas de la rutina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El nivel subterráneo adentraba al visitante en una laberíntica y oscura cripta donde descansaba parte del pasado de Inglaterra. Recorrimos tumbas y figuras varias, retenidas en tiempos pasados, y que mezclaban la sencillez de la piedra más austera con el tronío del cofre donde yacen los restos del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Almirante Nelson&lt;/span&gt;. En todo momento fuimos invitados a guardar silencio y respeto, a ocultar nuestros pasos, a pedir perdón por estar allí. Una luz cálida guardaba los restos del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Duque de Wellington&lt;/span&gt;, en medio de un tono fantasmal que lo cubría todo, incluyendo una pequeña maqueta que mostraba el aspecto de la Catedral antes del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gran Incendio de 1666&lt;/span&gt;. Lejos de engalanarse con una cúpula gris, sobre los muros se alzaba una enorme aguja a la que se renunció tras su reconstrucción. Todo, o casi todo, había desaparecido bajo un fuego que ese día se camuflaba entre los tejidos del recuerdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El siguiente paso de la visita era la capilla, que alimentaba sus estancias con la luz que penetraba por sus ventanales, dando claridad a unos muros que mezclaban la limpieza del color marfil con la elegancia del dorado. Fue allí, sobre las teselas blancas y negras que daban al suelo el aspecto de un inmenso tablero de ajedrez, cuando fue imposible contener el aliento al alzar la mirada. Lo que desde fuera parece una gran cúpula, allí dentro se transformaba en una majestuosa obra de arte, llena de detalles, frescos e imágenes santorales. Nuestra sorpresa llegó al ver que un recorrido de más de doscientos escalones nos llevaba directamente a la cúpula, en lo que llaman la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Galería de los Susurros&lt;/span&gt;. Allí donde el más leve sonido se traslada lejos en la distancia, pudimos descender la mirada y ver desde arriba el interior de la catedral. Fue necesario un ejercicio de contención para no elevar un grito de admiración. No sé que vieron mis amigos, pero yo me ví a mí mismo unos minutos antes, y vi a un peregrino alzando su mirada y preguntándose si Dios se la devolvía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras unos minutos en silencio, inmóviles, incapaces de dejar de mirar hacia abajo, salimos fuera, y ascendimos cien escalones más hacia un balcón donde toda Londres parecía tener alcance. Lamentablemente, nuestros deseos por seguir ascendiendo se vieron quebrados. No podía accederse a la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Galería Dorada&lt;/span&gt;, cuyos secretos eran guardados tras una puerta cerrada, y que precisaba de quinientos escalones más para llegar. Ese momento fue preciso para recordar nuestra posición de peregrinos, y tener claro que, en los dominios de San Pablo, el célebre apóstol es el único con derecho a mirar desde el cielo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-5746531441324706222?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/5746531441324706222/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=5746531441324706222' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/5746531441324706222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/5746531441324706222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/06/la-morada-de-san-pablo.html' title='La Morada de San Pablo'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-964728217140360428</id><published>2009-05-26T21:24:00.006+02:00</published><updated>2009-05-27T19:53:37.404+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Londres'/><title type='text'>De Enrique VIII a Peter Pan</title><content type='html'>La &lt;span style="font-style: italic;"&gt;London Tower&lt;/span&gt; emerge en medio de la ciudad como un estandarte que enlaza con otros tiempos. Concebida como una villa amurallada, parece construída sobre cimientos que mezclan el sudor de muchos y la sangre de otros. Sólo el forzado continuismo que requiere toda visita cultural impide disfrutar de la magnitud de un monumento enorme e infranqueable. Algo en ella me hizo recordar el Castillo de Edimburgo. Tal vez fuera la huella de los cañones, apostados en sus murallas para la defensa. La Torre de Londres encierra en su interior el latido de un corazón que ha vivido muchas eras. En ella se ha asesinado, reinado y vestido para grandes batallas. Cada pequeña torreta, cada cámara de tortura, mantenía vivo el aliento quebrado de quienes allí perecieron. Sus murallas protegen una torre distinta al resto, conocida como la Torre Blanca. Accesible por una escalinata de madera, dentro aguardaba una exposición que rememoraba el ardor guerrero de Enrique VIII. Al salir, hallamos a un miembro de la Guardia Real en plena liturgia. Fue un exquisito y selecto adelanto de lo que esperaba en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Buckingham&lt;/span&gt;. Ya fuera de la Torre, en un pequeño jardín, sobreviven unos cuervos. Dice la leyenda que la vida de estas aves está ligada a la de la Monarquía Inglesa. No sé si viviremos para dar fé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras una visita que ocupó casi tres horas, tomamos un tentempié antes de seguir nuestra ruta. Fue en un lugar adornado por reminiscencias italianas, al lado de una zona aparentemente portuaria, que tenía al Támesis como punto de anclaje. Y fue el gran río de Inglaterra el que sirvió el postre del menú, a través del elegante y solemne puente que da la bienvenida a a los navíos que llegan a Londres. El &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tower Bridge&lt;/span&gt; cruza Londres asentado sobre dos torres de aspecto austero y señorial. Pintado por colores que parecen elegidos por el mismo niño que gozaría jugando con su puente levadizo, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tower Bridge&lt;/span&gt; no llama la atención por su tamaño, ni tampoco por su belleza. Es simple y llanamente un puente que engalana con clasicismo cualquier foto con Londres como horizonte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la tarde penetrando en las horas en las que el Sol empieza a dar signos de pereza, nos dispusimos a bordear el Támesis para ser conducidos a donde él quisiera. Aprovechamos para entrar en los lujosos dominios de los almacenes &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Harrods&lt;/span&gt;, y disfrutar con su inabarcable sentido del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;glamour&lt;/span&gt;, así como de su nada desdeñable catálogo de peluches y juguetes. Volvimos a la infancia, como un día en Nueva York. Hubo partida de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Scalextric&lt;/span&gt;, con la desigualdad que marca la cruel y fría dictadura de la mecánica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya prestos para ir tomando camino hacia el hotel, vimos una gran ocasión para cruzar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hyde Park&lt;/span&gt;, y disfrutar de un lugar donde la eternidad parece vestida de verde. La decepción de ver el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Speaker's Corner&lt;/span&gt; -lugar situado en una de las esquinas del parque, donde la gente imparte monólogos sin ningún sentido del ridículo- cerrado por obras fue compensada por la belleza de los lagos que guarda el parque. En frente de uno de ellos, con las ardillas y los patos como espectadores, dejamos en manos de una joven inglesa la que debía ser una de las fotos del viaje. Lamentablemente, la trascendencia del momento la derrotó, la cámara titubeó en sus manos, y lanzó el flash hacia nuestros genitales, en lugar de a nuestras caras. Suerte que tuvo otra oportunidad, algo condicionada por su sonrojo. Recuerdo que caminamos durante casi dos horas, entre grupos de ge&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_t6CfPjVEp3w/Sh18DuVfXoI/AAAAAAAAAYU/nm8-Pl22RLo/s1600-h/Londres+09+072.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 224px; height: 168px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_t6CfPjVEp3w/Sh18DuVfXoI/AAAAAAAAAYU/nm8-Pl22RLo/s200/Londres+09+072.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5340561136550895234" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;nte que hacía deporte, se perseguía, o simplemente descansaba. Lo hicimos persiguiendo un cártel que anticipaba la presencia de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Peter Pan&lt;/span&gt;. Al llegar a él, el peso del cansancio nos dio una tregua para contemplar una hermosa estatua de bronce, a la que un bullicioso enjambre de mosquitos protegia como a su propia vida. La fatiga hizo que nos equivocásemos de camino dos veces consecutivas, haciéndonos andar más de la cuenta. La noche empezaba a presentarse. Salimos del parque, y buscamos el metro con tesón. Allí nos esperó el golpe de gracia, con un pasillo eterno que parecía no tener fin. Paramos a comprar la cena. El camarero, más espeso que nosotros, no parecía entender el concepto de "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Comida para llevar&lt;/span&gt;". Tampoco el de "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;probablemente, tres chicos que piden lo mismo y hablan entre ellos animadamente, van juntos&lt;/span&gt;". Qué más da. El hotel nos esperaba. Y la ducha asesina. Y la cama. Y el sueño. Y una frase que se repitió durante el viaje. "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No se os puede dejar solos..&lt;/span&gt;"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-964728217140360428?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/964728217140360428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=964728217140360428' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/964728217140360428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/964728217140360428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/05/de-enrique-viii-peter-pan.html' title='De Enrique VIII a Peter Pan'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_t6CfPjVEp3w/Sh18DuVfXoI/AAAAAAAAAYU/nm8-Pl22RLo/s72-c/Londres+09+072.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-5955507471580954537</id><published>2009-05-13T23:40:00.001+02:00</published><updated>2009-05-13T23:40:54.030+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Londres'/><title type='text'>Suelo Sagrado</title><content type='html'>El despertar de un londinense suele llegar vestido de aroma a huevos con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;bacon&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, café y litros de niebla. Nosotros, que veníamos del Mediterráneo, fuimos obsequiados con zumo, bollería y un sol inesperado. La alarma sonó algo antes de las 7, para darnos tiempo a desayunar, repasar el plan, y llegar temprano a la legendaria &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Westminster&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;Abbey&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, albergando la esperanza de visitar sus claustros en soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trayecto lo cubrimos en metro, compartiendo vagón con los que inician temprano su jornada, y recorren estaciones bostezando y leyendo diarios gratuitos. Al apearnos en la estación de &lt;span style="font-style: italic;" class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Westminster&lt;/span&gt;, fuimos amparados por la sombra del viejo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Big&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Ben&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, cuyo anciano mecanismo peleaba por acercar su aguja hasta las nueve. Recorrimos la calle, en dirección a la abadía, dejando a un lado el enorme Parlamento Británico, así como la imperial torre que lo adorna. El relieve de Londres comenzó a cubrirse de agitación, pisoteado por aquellos que se dirigían a ocupar sus puestos de trabajo, y por un notable dispositivo de seguridad. Creo recordar que había vigilantes con ametralladoras. Los muros grisáceos de la iglesia nos recibieron con solemnidad, ensombreciendo el verde prado que cubre la entrada y un pequeño cartel que anunciaba que no se abría hasta las nueve. Teníamos media hora que llenar, y la pasamos en un edén. No tengo otro modo de definir un pequeño rincón, ajardinado, que descansaba bajo la Torre del Parlamento, a orillas del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Támesis&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya en la abadía, tardamos poco en comprender que pisábamos suelo sagrado y real. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Westminster Abbey&lt;/span&gt; es un gran cofre de tesoros de otro tiempo, escondido en pequeñas cámaras que duermen bajo techos abovedados, y erigido sobre una fuente de luz que no deja de colarse con frialdad por sus ventanas. Cada capilla, en sí misma, contenía esculturas, féretros y detalles que merecerían páginas enteras. En &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Westminster Abbey&lt;/span&gt; reposa una fuente que guarda agua bendita de medio siglo, pero también el trono donde han sido coronadas generaciones de reyes. Allí hay sitio para un rincón dedicado a los Poetas, donde se guarda tributo a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Shakespeare&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Carroll&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Dickens, &lt;/span&gt;pero también para los héroes de guerra, que Inglaterra guarda con amor reverente. En la abadía hace un frío que sólo enamoraría al silencio o al dorado brillo de su altar. Debe ser el velo del respeto, que se interpone entre el tesoro y el que lo observa. Pasamos por una puerta que presumía ser la más vieja de Inglaterra, escuchamos que allí descansan genios como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Newton&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Darwin&lt;/span&gt;, nos lamentamos por no haber estado solos y haber escuchado un coro de ángeles, y terminamos deteniendo nuestros pasos ante una lápida negra, rodeada de amapolas, bajo la que descansa eternamente un soldado que murió sin nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir de la Abadía, dirigimos nuestros pasos hacia &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Buckingham&lt;/span&gt;. No recuerdo si el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Big Ben&lt;/span&gt; nos acompañó con sus nostálgicos acordes. Llegamos a Palacio, aún impresionados por la reciente huella de la Iglesia más Real de Inglaterra. Íbamos a ver el Cambio de Guardia, pero había sido suspendido. Sólo hubo tiempo a ver un gentío considerable, lleno de matices que confluían en una japonesa que hacía fotos desde un ordenador portátil. El imprevisto implicó un cambio de planes obligado, que llevó nuestros pies hacia un pasado que, por respeto, debe aguardar para ser narrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Diario de Ángel, 29/04/2009&lt;/span&gt;)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-5955507471580954537?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/5955507471580954537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=5955507471580954537' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/5955507471580954537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/5955507471580954537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/05/la-ciudad-de-los-reyes.html' title='Suelo Sagrado'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3442855410190836476</id><published>2009-05-10T22:33:00.003+02:00</published><updated>2009-05-10T23:17:11.326+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reminiscencias'/><title type='text'>El Anciano y las Palomas</title><content type='html'>A las siete de la tarde, la Plaza &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Catalunya&lt;/span&gt; era un gran mural formado por cientos de siluetas que, por una vez, no eran palomas, ni figurantes. Eran personas que, sentadas sobre el cálido cemento del centro de Barcelona, miraban una pantalla gigante, esperando las imágenes de un partido que nunca llegarían. Hubo protestas airadas, mas ninguna respuesta. La única opción era dispersarse hacia los bares y terrazas de los alrededores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En una de esas terrazas, un anciano ocupaba la única mesa del centro, orientada a cualquier parte menos a la televisión. Mientras los demás se dividían en las zonas laterales, buscando la visión de una pequeña pantalla situada dentro del bar, el viejo miraba ausente un cartel que anunciaba un menú de paellas. Su aspecto hablaba de un hombre humilde, aunque pulcro y con el afeitado de un domingo de los de verdad. Vestía un jersey de pico azul cielo, bajo el que se adivinaba una camisa blanca perfectamente planchada, y unos pantalones desgastados. Calzaba zapatillas, llenas de pasos lentos y etiqueta de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;mercadillo&lt;/span&gt;. Le ví asentir a la petición de un hombre de aspecto aliñado que, acompañado por su mujer y su hija, buscaba asiento para ver el partido. En compañía, el anciano siguió igual que en soledad, sin mediar palabra ni elevar su mirada más de lo necesario. Podría haber sido el abuelo, pero prefirió otro papel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al rato, la familia abandonó sus asientos, tal vez &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;anhelantes&lt;/span&gt; de las discusiones que -adivino- llenan su salón. El anciano pareció despertar de su letargo, y devolvió la mirada a un camarero que llevaba rato buscándole. Levantó el dedo índice para hacerse entender, como hace el cliente que siempre acude al mismo sitio a degustar su café. El camarero acudió, con una tónica servida en vaso de tubo, con hielo y limón. Observé al viejo, mientras esperaba liando un cigarro con estilo de veterano. Los sorbos y las caladas se sucedieron con la misma quietud con la que rompía el barullo que le rodeaba y que parecía no escuchar. Con el resto peleando milímetros de pantalla, él miraba hacia ninguna parte, tal vez recordando la &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;post guerra&lt;/span&gt;, o un desembarco en América, con un hatillo en la mano y cuatro pesetas en el bolsillo. Con el partido muriendo, el viejo se levantó, como si nada, para situarse al lado de un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;forofo&lt;/span&gt; y mirar la pantalla con desinterés. Se alejó, dejando tras él el rastro del que ha vivido una vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando recordé que, una hora antes, la Plaza &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Catalunya&lt;/span&gt; había sido &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;sobrevolada&lt;/span&gt; por decenas de palomas desorientadas. Habría jurado que no la reconocían. En el cemento había ocupantes, y no eran palomas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Arquero Urbano&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3442855410190836476?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3442855410190836476/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3442855410190836476' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3442855410190836476'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3442855410190836476'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/05/el-anciano-y-las-palomas.html' title='El Anciano y las Palomas'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-8943665721750081593</id><published>2009-05-06T22:53:00.007+02:00</published><updated>2009-05-08T18:30:28.102+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Londres'/><title type='text'>La Pérfida Albion</title><content type='html'>En el más &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;recóndito&lt;/span&gt; lugar de mi imaginación, la &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pérfida &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Albion&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; descansaba vestida de niebla, contemplando una capa agujereada por mil flechas de agua, y albergando en su regazo un enjambre de almas pendientes de un reloj. A las cinco, el té. A las seis, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mary Poppins&lt;/span&gt; cantando, mientras busca dulces en un bolso sin final. A las siete, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sweeney Todd&lt;/span&gt; llegando en su barco sediento de venganza. Tal vez por la izquierda, con el timón a la derecha. A las ocho, la tradición,&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt; mandando a la gente a su hogar. A las nueve, una tenue luz que ilumina una calle, mientras la reina se seca una lágrima que nadie debe ver. ¡Que no den las doce, grita &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sherlock Holmes&lt;/span&gt;! Es la hora favorita de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jack el Destripador&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A eso de las tres, el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Big Ben&lt;/span&gt; sonó para dar las dos. Yo no pude oírlo, pues a mi alrededor se erigía la fría densidad del aeropuerto de Barcelona. Suerte que encontré a David, aún sin comer, mientras comprendíamos que nos hallábamos en la terminal equivocada. Poco después, llegó Jaume, con su maleta de cabina. Facturamos rápidamente, mientras resolvíamos si el propio Jaume había reservado dos veces, o es que está duplicado, como la oveja Dolly.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la terminal no hubo mucha espera, merced al relleno que ocasionan los controles habituales. Hicimos una compra un tanto extraña, formada por unas revistas y un pequeño cuaderno. No había guías de Londres, ahora que recuerdo. Sí hubo un control exagerado, en el que me identifiqué como Ángel hasta cuatro veces antes de subir a bordo. Ya en el avión, me enfrasqué en una lectura que terminé por abandonar. Entre los pasajeros, pude atisbar a dos portadores de mascarillas, tal vez influídos por la negra sombra de la pandemia. La compañía aérea aprovechó la ocasión para ofrecer su catálogo. Desde el menú hasta las chocolatinas, pasando por colonia, juguetes y hasta un "rasca y gana". Me sorprendió que en tan basto catálogo faltaran las mascarillas. Una joven, ajena a todo, descansó las dos horas de vuelo con la cabeza reposando en el asiento delantero. Sufrí por sus cervicales más que por el aterrizaje, pues sobra decir que la destreza del piloto fue memorable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inglaterra nos recibió con sol, rompiendo la primera de las leyendas. Un pasillo estrecho y lleno de terciopelo en paredes y suelo nos condujo hasta recoger la maleta y poner pie en suelo inglés. Poco después, subimos al tren que en media hora debía dejarnos en Londres. Puntualidad inmaculada, por si lo dudaban. El ligero cosquilleo que siempre es fiel al viajero no nos abandonó ni un instante. Tras un viaje a través de un verde que se oscurecía con la noche, el plateado manto del Támesis apareció ante nosotros. Habíamos llegado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estación de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Victoria Station&lt;/span&gt; nos dio las primeras pistas sobre el mecánico funcionamiento de una ciudad tradicionalmente moderna. O contemporáneamente tradicional, si quieren recrearse en un fino adjetivo. Londres respira una normalidad que, de no ser inglesa, habría creído casual. Tiempo habrá para hablar de ello. A nosotros nos bastaron cinco estaciones de metro para alcanzar el barrio donde se ubicaba el hotel. Y sólo cinco minutos para hacer de un trayecto sencillo un laberinto. Es sólo una elegante manera de decir que nos perdimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El hotel se presentó como un ejemplo de sencillez. Califiquémoslo de funcional, si lo prefieren. El recepcionista, un tal Saturnino, cumplió el registro con gran austeridad. Dejamos las maletas, hicimos un par de llamadas, y salimos a cenar. Descubrimos con alegría que estábamos en un barrio con cierta vida. Las diez de la noche, y la gente llenando restaurantes. Nosotros elegimos un italiano, no sin antes cruzar un "What's up" con un grupo de jóvenes ingleses. Las camareras nos hicieron esperar, pero hay que decir que la comida era buena. Yo elegí &lt;span style="font-style: italic;"&gt;spaghetti&lt;/span&gt; y tiramisú, por si les pica la curiosidad. La cuenta llegó firmada, con una sonrisa que acompañaba un breve "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Servicio no incluído en el precio&lt;/span&gt;". Regresamos, para librar una batalla con la ducha que aún arrastra secuelas. Una bañera resbaladiza, un grifo incontrolable; qué les voy a contar. Y el sueño llegó pronto, a pesar de la incomodidad de una cama en la que los muelles lo eran todo. Se me olvidó decirles que lo aquí contado sucedió una hora antes de ser vivido. Y con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jack&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sherlock Holmes &lt;/span&gt;persiguiéndose por las calles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Diario de Ángel, 28/04/2009)&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-8943665721750081593?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/8943665721750081593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=8943665721750081593' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8943665721750081593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8943665721750081593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/05/la-perfida-albion.html' title='La Pérfida Albion'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-5747735769998902227</id><published>2009-04-20T19:10:00.004+02:00</published><updated>2009-04-21T00:18:43.851+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Déjame Entrar</title><content type='html'>Si en el museo del Séptimo Arte hubiera una sala reservada a los amores imposibles, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Déjame Entrar&lt;/span&gt; merecería formar parte de ella con el mayor de los honores. La fábula escandinava del desconocido &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tomas Alfredson&lt;/span&gt; pone sus pies en la rama donde obras como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eduardo Manostijeras&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Drácula&lt;/span&gt; o la reciente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wall-e&lt;/span&gt; intentaron explicar la irracional y extraña naturaleza de las pasiones más desconcertantes. El resultado es una obra mayúscula, heredera a partes iguales de la gélida mirada de los autores escandinavos, y del delicado estilo con el que los más aventajados alumnos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tim Burton&lt;/span&gt; presentan respeto a los seres más extraños y marginados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los mayores logros de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Déjame Entrar&lt;/span&gt; es su capacidad para producir sensaciones y saltar entre ellas sin caer herida. Tan capaz de inspirar el frío escalofrío del terror más seco, como de robarnos el corazón a través de la tierna y romántica historia de amor de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eli&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oskar&lt;/span&gt;, la obra sueca constituye un ejemplo de como la valentía de un autor decidido es el recurso más poderoso para robar el aliento a una sala de cine. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Déjame Entrar&lt;/span&gt; está trabajada plano a plano, usando el encuadre, la originalidad y los recursos dramáticos con tal precisión que logra poner a nuestro alcance algunas de las escenas más brillantes que ha dado el cine de terror (permítanme ponerle una etiqueta tan recurrente como injusta) en los últimos tiempos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Déjame Entrar&lt;/span&gt; alberga muchas capas, aunque uno sale del cine con la sensación que muchas otras subyacen escondidas. Más allá del cuento de terror, la historia de amor, o la mirada sobre el acoso escolar, resulta inevitable sentir el desasosegante frío que recorre la mayoría de escenas. Si bien es tentador atribuir esta sensación a los parajes helados de Estocolmo, sólo es necesario mirar un poco más allá para comprobar que el frío proviene de la indiferencia y la ausencia de sentimientos que emiten muchos de los personajes que aparecen ante nuestros ojos. Hay tan poco calor en los padres de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oskar&lt;/span&gt;, en sus compañeros de clase, en sus profesores, que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eli, &lt;/span&gt;con su insobornable temperamento, constituye la única fuente de ¿vida? a la que agarrarse en un invierno que parece condenado a la eternidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Déjame Entrar&lt;/span&gt; es, antetodo, el maravilloso viaje hacia la luz de dos seres tan extraños como mágicos. Un viaje que comienza con la llegada, de noche, de un coche en el que viaja una niña con un hombre taciturno y misterioso; y que termina, a plena luz del día, con la partida de un tren que parece avanzar hacia la esperanza. Uno se pregunta si lo que mueve a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oskar&lt;/span&gt; a besar los sangrientos labios de un vampiro recién saciado es el mismo sentimiento que en otro momento de su vida le haría derramar ácido en su cara para proteger a su amada. Tal vez sea por eso que las mejores historias de amor son contadas con la nerviosa escritura de los corazones atormentados.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-5747735769998902227?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/5747735769998902227/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=5747735769998902227' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/5747735769998902227'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/5747735769998902227'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/04/dejame-entrar.html' title='Déjame Entrar'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-8996399662486928567</id><published>2009-04-13T22:54:00.006+02:00</published><updated>2009-04-14T18:33:09.946+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Un Cuento de Navidad</title><content type='html'>Si asistiéramos a una exposición de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fernando Botero&lt;/span&gt;, nuestra mente podría verse tentada a normalizar el grueso aspecto de los protagonistas de su obra. El arte suele someternos a estas pruebas. Inicialmente, uno percibe el mensaje como algo extraño, abstracto y sin demasiada cohesión con el alimento que solemos dar a nuestros ojos. Al cabo de un rato, no obstante, nuestros sentidos se adaptan, llegando a la aceptación y el regocijo ante el extraño simbolismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El visionado de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Un Cuento de Navidad&lt;/span&gt; encierra lo que podríamos considerar una inteligente normalización de lo delirante. He comenzado esta crítica remitiendo a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Botero&lt;/span&gt; porque las sensaciones que acompañan el metraje de la película de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Arnaud Desplechin&lt;/span&gt; son, a pesar de la sencillez de su planteamiento, muy similares a las comentadas anteriormente. El mérito en este caso es doble, porque la película arranca desde un cúmulo de ideas tan comunes como peligrosas para un autor, y que van desde una reunión familiar en la que los cuchillos siempre están preparados, hasta el tratamiento de una enfermedad como la leucemia. Lo que en otras manos se convertiría en un bombón para el melodrama más estridente es, en la obra de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Desplechin&lt;/span&gt;, la excusa perfecta para recorrer un museo de ovejas negras, almas incomprendidas, y encuentros que navegan a medio camino entre el surrealismo (para el recuerdo la imagen de los dos niños sirviendo té a su madre, tras consumar ésta un adulterio) y una ternura tan irreverente como arrebatadora. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un Cuento de Navidad &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;es una obra que, en su particular huída del dramatismo, lucha a brazo partido por normalizar cualquier pelea, discusión, atisbo de odio y, si me apuran, pecado capital. El momento en que el rechazo se convierte en sonrisa deviene el instante en que el espectador acepta las formas hinchadas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Botero&lt;/span&gt;, se abraza al discurso de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Desplechin&lt;/span&gt; y acaba comprendiendo que, ante todo, lo que parecen bocados de surrealismo no son más que pedazos de un realismo incontenible para nuestros tenaces códigos sociales. Es por ello que hemos hablado en esta crítica de normalización de lo delirante. Tras ese extraño cuento navideño, recorrido por fantasmas del pasado, cartas sin abrir y heridas abiertas, está la vida misma o, permítanme, el único paradero posible donde el inaguantable carácter de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Henri &lt;/span&gt;(&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mathieu Almalric), &lt;/span&gt;la penitente elegancia de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Junon&lt;/span&gt; (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Catherine Deneuve&lt;/span&gt;) y la inquietante mirada de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paul &lt;/span&gt;(&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Emile Berling&lt;/span&gt;) pueden compartir una hora en misa como si nada extraño pasara fuera de la iglesia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Billy Wilder&lt;/span&gt; imaginó &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Apartamento&lt;/span&gt; alejándose de lo fácil. Donde otros encontraban grandilocuentes historias en las que las parejas se amaban en domicilios prestados, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wilder&lt;/span&gt; quiso preguntarse quién era el tipo que cedía su apartamento para tal fin. Algo similar ocurre aquí con un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Arnaud Desplechin&lt;/span&gt; que encuentra pasajes de pura vida donde otros habrían naufragado entre lágrimas o enredos sin fin.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-8996399662486928567?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/8996399662486928567/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=8996399662486928567' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8996399662486928567'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8996399662486928567'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/04/un-cuento-de-navidad.html' title='Un Cuento de Navidad'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-4949499084708373841</id><published>2009-03-29T23:54:00.006+02:00</published><updated>2009-03-30T20:57:51.906+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eternidad'/><title type='text'>Manuscrito de un Domingo Lastrado</title><content type='html'>Domingo, 29 de marzo de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicen de mí que soy el séptimo día, que en mis horas hay descanso para el guerrero, y que mis últimos destellos llevan olor a madera ardiendo. Son muchos los amaneceres que habéis despreciado por seguir durmiendo, y aún más los ruegos que habéis cantado para que no os abandone a merced de mis hermanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabéis que mis mañanas son distintas, y huelen a chocolate caliente y a sábanas estiradas por mil bostezos sin despertador. O que en mis horas tempranas podéis pasear junto al mar, correr tras un perro fiel, o comer nubes de algodón. Conmigo os vestís de gala para salir a la calle, aprovechando el mediodía para sentiros familia por una vez, y mis tardes para llenar calles de pisadas, cines de miradas fijas, y cafeterías de conversación. Me odiáis por las noches, por no durar mil horas más e impedir que el lunes os obligue a maquillaje, café y una fría ducha para despertar. Me pedís sol en verano para broncear vuestra piel, y frío en invierno para hacer de las mantas un santuario. Me oís hablar con la voz del viento entre cometas, o desde el trinar de un campanario anunciando misa de doce, pero sé, a pesar de todo, que nunca me escucháis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son muchas las veces en las que me haría corpóreo, y compartiría con vosotros lo visto en tantas y tantas jornadas. Ayer os habría contado que me sentía indefenso por la hora que me robaron sin avisar, y que hizo de vuestra noche un sendero más corto que de costumbre. Pensaba en las oportunidades perdidas, y que tal vez alguien sería feliz de haberle regalado un tiempo que no ha existido. También os díría que me encanta observar a quienes me ven como un día más, porque su rutina me convierte en cualquiera de las mil briznas de hierba de un jardín sin cuidar. Son ellos los que me tratan como un día normal. Son ellos los que no me odian cuando me apago por la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer, fui un día lastrado, esperado y maldecido. Fui una sonrisa entre caras serias; la de una joven en bicicleta, a eso de las diez, que escuchó el susurro de un flautista vagabundo, y pintó en su rostro una media luna. Pero ante todo, fui el aroma transportado por los restos de un poema que arde lejos, y que habla de un lienzo en el que el despertar es distinto y mágico, y huele a chocolate caliente. Y a sábanas estiradas por mil bostezos sin despertador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;                                                                                                         Fdo. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Domingo, 29 de marzo de 2009.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-4949499084708373841?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/4949499084708373841/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=4949499084708373841' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4949499084708373841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4949499084708373841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/03/manuscrito-de-un-domingo-lastrado.html' title='Manuscrito de un Domingo Lastrado'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-7246506621378475892</id><published>2009-03-15T19:04:00.004+01:00</published><updated>2009-03-16T21:55:44.169+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eternidad'/><title type='text'>La Cascada</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;A los que preguntan&lt;/span&gt;,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, todo cambió, y las rimas de los poemas se convirtieron en gotas de sangre reseca. El camino tantas veces andado desapareció, llevándose el Sol que ardía a mi espalda, y dibujando un horizonte pintado a lápiz desgastado. Ese momento fue distinto a otros. No divisé el río que caía en cascada, golpeando con fuerza las piedras que me impedían saltar. Aquella jornada, la existencia llegó como un relato imposible de terminar, con el lector decepcionado tras una última página sin final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Puede ser la vida un cesto de fantasías sin colmar, y el eterno deseo de un mañana en que se realizarán? No tengo respuesta, pero sí recuerdo que tras aquel día sólo ha habido desencanto. Desde entonces, muchos días han terminado con los míos preguntando si me pasa algo. Yo miré dentro de mí, mas no encontré nada, ni siquiera una cascada que superar. Tal vez viví en mis carnes el choque entre pasado y futuro, instalado ya de por vida con pensión completa y trato de favor. Tal vez, surgió el presente como reflejo distorsionado de lo que un día fue, y como lacayo del delineante que traza las sombras de la incertidumbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras aquello, quedó una mirada taciturna, una sensación de no entender nada, y un canto a la paciencia como solución de emergencia. Puede que el hoy sea un punto de partida, pero también un castigo merecido, que dolió porque estaba en el guión y porque, simplemente, tenía que doler. Hoy no hay enfado, miedo ni tristeza. Ni siquiera cascada. Es sólo incomprensión ante una partida de cartas en la que no sé cómo carajo jugar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-7246506621378475892?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/7246506621378475892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=7246506621378475892' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7246506621378475892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7246506621378475892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/03/la-partida-de-cartas.html' title='La Cascada'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3859627933419442923</id><published>2009-03-07T15:09:00.004+01:00</published><updated>2009-03-08T22:57:10.697+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>El Luchador</title><content type='html'>Leyendo algunas de las opiniones registradas en las últimas fechas sobre &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Luchador&lt;/span&gt;, uno siente que la película llega acompañada por un cambio en el concepto que parte de la crítica tiene al respecto de su director, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Darren Aronofsky&lt;/span&gt;. Lo que en el año 2000 fueron descalificaciones para el magistral retrato sobre el infierno de la drogadicción que representó &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Requiem por un Sueño&lt;/span&gt;, se han convertido en halagos ante el giro hacia la austeridad que representa &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Luchador&lt;/span&gt;. Uno se pregunta el por qué del rechazo hacia el cine&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span&gt;experimental que evoca una parte de la crítica, defensora incansable de una visión del sépt&lt;/span&gt;imo arte que condena todo aquello que rompa los cánones del cine clásico. Es posible que el acomodamiento de dicho sector, acompañado por una inadaptabilidad a los nuevos tiempos y una indefendible pereza, esté detrás de todo ello. En estas condiciones, no sorprende que ver a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aronofsky&lt;/span&gt; defendiéndose en terrenos mucho más convencionales que los explorados hasta ahora sea celebrado por quienes le mandaron al paredón en su día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Luchador&lt;/span&gt; es, ante todo, el retrato de un perdedor. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mickey Rourke, &lt;/span&gt;renacido de sus cenizas para protagonizar el mejor papel de su carrera,&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;se basta para llevar sobre su enorme espalda el peso de una película que enfoca la derrota como consecuencia irreversible de una gloria imposible de perpetuar en el tiempo. En su inútil camino redentor, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rourke&lt;/span&gt; se verá reflejado en una &lt;span style="font-style: italic;"&gt;stripper &lt;/span&gt;amenazada por el paso de los años, constituyendo éste el penúltimo apeadero antes de enfrentarse a una decadencia física y moral tan contundente como imposible de salvar. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aronofsky&lt;/span&gt; aprovecha la jugada para penetrar en un mundo tan superficial y desconocido como el del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wrestling&lt;/span&gt; profesional, adoptando una perspectiva neutra, más propia del curioso que del denunciante, y sacando a la luz lo que sabemos desde hace años : que el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;wrestling&lt;/span&gt; es un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;show&lt;/span&gt; en el que el apaño sólo puede competir con la fecha de caducidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras haber visto a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Darren Aronofsky&lt;/span&gt; experimentar con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;P&lt;/span&gt;i, asombrar con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Réquiem por un Sueño&lt;/span&gt;, y fracasar con la soporífera La &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Fuente de la Vida&lt;/span&gt;, la aparición de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Luchador&lt;/span&gt; puede constituir un interesante acontecimiento para quienes hemos seguido su carrera con interés. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Luchador, &lt;/span&gt;notable película sin lugar a dudas, puede ser un impás, o un punto de inflexión hacia lo que muchos considerarán como "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;la madurez del cineasta&lt;/span&gt;". Yo siempre preferiré al director arriesgado que al convencional, pero &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hollywood&lt;/span&gt; es un lugar donde, entre otras cosas, también hay que ganarse la vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3859627933419442923?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3859627933419442923/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3859627933419442923' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3859627933419442923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3859627933419442923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/03/el-luchador.html' title='El Luchador'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-7446357329054223285</id><published>2009-03-02T19:27:00.002+01:00</published><updated>2009-03-02T20:42:57.111+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>Galicia y País Vasco : La Interpretación del Voto</title><content type='html'>Las Elecciones Autonómicas acaecidas este fin de semana en Galicia y País Vasco han servido, entre otras cosas, para constatar dos de los elementos más representativos de la actualidad política del Estado Español : el estancamiento de una transición política que aún está por llegar, y la conformación de un marco político cada vez más concentrado. Los resultados, más allá de dar lugar a interpretaciones muy diferentes, confirman que España sigue sin encontrar alternativas que convenzan a la ciudadanía, y que la sensación de avanzar en círculo es cada vez más evidente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;GALICIA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Galicia, respetando una tradición eminentemente conservadora, ha sido recuperada por el Partido Popular en lo que podríamos entender como un acto de normalidad. Es razonable pensar que la comunidad gallega haya sido el primer feudo donde el PSOE ha sido castigado por su gestión de la crisis económica, pero el criterio del votante gallego hace pensar más en el regreso a los orígenes que en una vuelta de tuerca. Touriño ha desaprovechado sus cuatro años de gobierno para ganarse a los suyos, dejando aroma de político menor, con poco empaque, escaso carisma y claro perfil de temporero. Es previsible que su dimisión conlleve un replanteamiento del difícil papel que le espera al PSOE en tierras gallegas, pero también es cierto que Feijoo, pese a su holgada victoria, no tiene el inagotable crédito que poseía Fraga ante la ciudadanía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Galicia, además de confirmar la consistencia de un PP que parece remontar el vuelo, se presenta como un interesantísimo marco para medir la esencia del partido que parece querer reconstruir Rajoy, así como su interacción real con el Gobierno de Zapatero. Galicia puede ser distinta a Madrid o Valencia en cuanto a que el gobierno va a ser ejercido por políticos de nuevo cuño, respaldados abiertamente por Rajoy, y posteriores al neoconservadurismo de Aznar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;PAÍS VASCO&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En lo que respecta al País Vasco, el panorama se presenta lleno de incertidumbre. En este caso en particular, sería interesante razonar sobre la interpretación que se deba dar a los resultados. Hoy leemos unas declaraciones de Pepe Blanco, en las que afirma que el PSE puede gobernar en minoría. Si consideramos que el Partido Socialista ha sido el segundo partido más votado, con un 30% de los votos, permitidme que considere estas declaraciones como extremadamente arrogantes. No creo que el resultado electoral legitime al PSE para gobernar sin el apoyo de otro partido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He hablado de interpretación del voto, y quiero aclarar este punto antes de seguir. Una de las preguntas que debe hacer el PSE es qué esperan sus votantes. A diferencia de las Elecciones Generales, donde parte del nacionalismo le insufla votos para bloquear el gobierno del PP, el voto que pueda recibir el PSE en el País Vasco llega, aparte de la izquierda no nacionalista, desde gente que cree en el PSE como partido visagra. Pactar con el PNV implicaría apostar por el aislamiento del PP, pero vista la repercusión que podría tener tal decisión en el resto de España, y contando con las ambiciones soberanistas de Ibarretxe, es bastante difícil creer en esta solución de gobierno. Más factible parece un pacto absolutamente imposible en otras áreas de España, y que conformaría una coalición entre dos sensibilidades tan distintas como PSE y PP. El éxito de una coalición no nacionalista podría marcar un antes y un después en la manera de hacer política en España, pero no podemos olvidar los riesgos de aislar del gobierno a un nacionalismo que ha sumado cerca de la mitad de los votos, y cuyo representante más radical sigue condicionando la realidad del País Vasco. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;ETA&lt;/span&gt;, a pesar de su hecatombe política, es un enfermo que, lejos de acariciar la muerte, tose con fuerza desde la sala de un hospital para recordar que sigue ahí. Sería un error olvidarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Planteadas las variables, es papel del PSE interpretar el voto, puesto que parece claro que la pelota está en su tejado. El PSE debe preguntarse si el resultado electoral es una victoria del no nacionalismo, o si cabe otra interpretación. Arrogante me parece, no obstante, creerse legitimado para gobernar en solitario. También es tiempo de preguntas para un PNV que parece condenado a suavizar posturas. De las respuestas, deberían salir las conclusiones que determinen un gobierno que, como lamentablemente sabemos, deberá lidiar con una realidad mucho más perversa que las que vivimos en el resto de España.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-7446357329054223285?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/7446357329054223285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=7446357329054223285' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7446357329054223285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7446357329054223285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/03/galicia-y-pais-vasco-la-interpretacion.html' title='Galicia y País Vasco : La Interpretación del Voto'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-7301288754323769992</id><published>2009-02-19T22:11:00.001+01:00</published><updated>2009-02-19T22:43:03.640+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>El Curioso Caso de Benjamin Button</title><content type='html'>En una escena de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Curioso Caso de Benjamin Button&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tilda Swinton &lt;/span&gt;instruye a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Brad Pitt&lt;/span&gt; acerca de cómo degustar lentamente una cucharada de caviar. Ese momento, conducido por los envejecidos veinte años de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Benjamin Button&lt;/span&gt;, encierra la quintaesencia de una de las grandes contradicciones a las que se enfrenta el ser humano, y es la lucha entre el deseo de eternizar cada momento contra la resignación que nos provoca la efímera naturaleza de nuestra vida. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;Tras una brillantísima carrera que le ha encumbrado como uno de los mejores directores de la última década, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;David Fincher&lt;/span&gt; penetra en los dominios del clasicismo para narrar una historia sobre las irreparables consecuencias del paso del tiempo y enfrentarse, tal vez por vez primera, al cine emocional.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de lo que la película invite a pensar, no parece haber trascendencia en la naturaleza inversa de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Benjamin Button&lt;/span&gt;. Su historia&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, contada desde el presente -hecho que constituye, tal vez, el único error de la película&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;/span&gt;, y que recuerda en algunos momentos a la delirante vida de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Forrest Gump&lt;/span&gt;, no es más que el reflejo de una persona resignada a hablar con la única voz que conoce -¿Cómo explicar, si no, la normalidad con la que vive su singular existencia?-, y condenada de por vida a una soledad predestinada. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Button&lt;/span&gt; contará en sus memorias que creció en un geriátrico, que entendió la muerte de los suyos como algo común al día a día, que su reflejo se embelleció con el paso de los años, que dejó ser virgen siendo un anciano, que sobrevivió a una guerra, que amó con sabiduría en la adolescencia y, sobretodo, que tuvo que afrontar con resignación el precario camino de la soledad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;David Fincher&lt;/span&gt; centra su conocido perfeccionismo en la depuración obsesiva de todas y cada una de las escenas de la película. Bien es cierto que hay altibajos, tanto formales como de contenido, pero su firma sigue alcanzando momentos magistrales. Su gran mérito, en esta ocasión, está en haber alcanzado plasmar, con gran serenidad, la tristeza de las sonrisas que saben que todo tiene un final. La inolvidable historia de amor vivida por la bellísima &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cate Blanchet&lt;/span&gt; y un contenido pero ejemplar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Brad Pitt&lt;/span&gt; es el más perfecto vehículo que pudiéramos imaginar para transportar la esencia de la película. ¿Qué más da si nacemos viejos y morimos con el aspecto de un niño, si al final sólo se trata del mismo camino recorrido al revés? En el reímos y lloramos; amamos y sufrimos. En él, ante todo, vivimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Benjamin Button&lt;/span&gt; habría sido capaz de describir la vida, pero viendo su historia siempre podremos recordar que, contra la imposibilidad de perpetuarnos en el tiempo, podemos luchar convirtiendo en eternos aquellos momentos que hicieron que vivir valiera la pena. Aunque una bailarina no sea capaz de estirar su pierna como en su juventud. O aunque un niño no logre recordar que tras su joven mirada hay el desgaste de ochenta años. Ese es el gran regalo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;David Fincher&lt;/span&gt;. Aunque todo termine con un fundido a negro y la palabra &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;FIN&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-7301288754323769992?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/7301288754323769992/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=7301288754323769992' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7301288754323769992'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7301288754323769992'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/02/el-curioso-caso-de-benjamin-button.html' title='El Curioso Caso de Benjamin Button'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-7752019453873007998</id><published>2009-02-16T19:08:00.003+01:00</published><updated>2009-02-16T23:13:05.790+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Slumdog Millionaire</title><content type='html'>No cabe duda que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Danny Boyle&lt;/span&gt; es uno de los directores más inquietos e inclasificables del panorama actual. No podríamos explicar de otro modo que obras tan dispares como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Trainspotting&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Playa&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;28 Días Después&lt;/span&gt; o la reciente &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Slumdog Millionaire&lt;/span&gt; coincidan en el mismo testamento cinematográfico. En esta ocasión, el director inglés sigue la senda de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wes Anderson&lt;/span&gt; en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Viaje a Darjeeling&lt;/span&gt;, y se viste de turista para ofrecernos un pasaje por los rincones más raciales de la India. Es posible que los cantos de sirena referentes a una futura entrada de capital hindú en el corazón de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hollywood&lt;/span&gt; sean ciertos, y que sea recomendable reflexionar acerca del reciente acercamiento de los estudios americanos al colorista &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bollywood&lt;/span&gt;. Si se trata de un simple tributo o del asentamiento de los pilares del cine del futuro es algo que a lo que sólo el paso del tiempo puede responder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Slumdog Millonaire&lt;/span&gt; es, básicamente, el viaje de un pícaro por la India a través del tiempo. Es éste un país que, al igual que China, se ha visto envuelto en un crecimiento mucho más rápido de lo que cualquier territorio pueda asumir. Ello hace que las desigualdades y contrapuntos (expuestos de forma brillante por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Boyle&lt;/span&gt; en los planos aéreos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bombay&lt;/span&gt;) deslumbren tanto o más que la revolución geopolítica a la que se ha visto arrastrado el país del Dios &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rama&lt;/span&gt;. De todas formas, la película de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Boyle&lt;/span&gt; [condicionada por la cuestionable moda de estructurarse en un montaje compuesto por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;flashbacks&lt;/span&gt;] parece más vigorosa como estrecha vigilante de las andanzas de tres niños abandonados a su suerte que como ejercicio de denuncia social. Arriesgando, podríamos decir que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Slumdog Millionaire&lt;/span&gt; es lo que su director quiso que fuera, y no es otra cosa que su particular &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aladdin&lt;/span&gt;, una obra más cercana a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oliver Twist&lt;/span&gt; que a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ciudad de Dios&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es posible que la gran carrera de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Slumdog Millionaire&lt;/span&gt; en recientes festivales (nadie descarta que se alce con el Oscar a mejor película, desbancando a obras con mucho más potencial) mueva a más espectadores de los que una obra tan humilde como ésta parecía predestinada a concentrar. Gran parte del mérito está en la sensibilidad con la que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Boyle&lt;/span&gt; trata al entrañable &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jamal&lt;/span&gt;, regalándole aventura, romance y, sobretodo, un sueño tan universal como el derecho a dejar de ser pobre. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Slumdog Millionaire&lt;/span&gt; podría ser, además, una de las abanderadas del cine transnacional que está por venir (no olvidemos que es una obra sobre la India firmada por un inglés), o tal vez el arrepentido homenaje de un corresponsal que en otros tiempos habría sido el representante de un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Imperio Colonial&lt;/span&gt;. Son tantas las posibles lecturas, que esta crítica elegirá quedarse con lo que realmente es : un cuento para emocionarse y, sobretodo, sonreir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-7752019453873007998?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/7752019453873007998/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=7752019453873007998' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7752019453873007998'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7752019453873007998'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/02/slumdog-millionaire.html' title='Slumdog Millionaire'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-5438411201592057006</id><published>2009-02-11T23:12:00.009+01:00</published><updated>2009-02-19T22:44:01.562+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eternidad'/><title type='text'>Sonreir</title><content type='html'>Eran las 7:45 de la mañana cuando me detuve en medio de la Rambla de Catalunya, a la altura de la Calle Provença. Las calles empezaban a llenarse, invadidas por el trasiego de la gran ciudad. No sospechaba que unos segundos más tarde estaría embelesado, disfrutando de un momento de intimidad en medio de la marea humana. La magia llegó en cuanto lancé mi mirada rambla abajo, y encontré el horizonte teñido de dorado, rosado y gris oscuro, sirviendo de lienzo al amanecer. Esa habría sido la imagen más hermosa de mi rutinaria jornada de no ser por una koala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_t6CfPjVEp3w/SZNOMHTOT5I/AAAAAAAAAWk/Po56_IT5_oo/s1600-h/Koala+y+bombero+australia.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 332px; height: 222px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_t6CfPjVEp3w/SZNOMHTOT5I/AAAAAAAAAWk/Po56_IT5_oo/s320/Koala+y+bombero+australia.jpg" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5301667156370280338" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Sí, a mí también me resulta imposible dejar de sonreir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-5438411201592057006?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/5438411201592057006/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=5438411201592057006' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/5438411201592057006'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/5438411201592057006'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/02/sonreir.html' title='Sonreir'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_t6CfPjVEp3w/SZNOMHTOT5I/AAAAAAAAAWk/Po56_IT5_oo/s72-c/Koala+y+bombero+australia.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-8684100970342059303</id><published>2009-02-10T20:14:00.003+01:00</published><updated>2009-02-10T20:33:39.173+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reminiscencias'/><title type='text'>Resistencia a la Sociedad</title><content type='html'>La fotografía de mis pasos fue revelada con el mismo tono de siempre. En mí, reinaba un aire distraído, distante y etéreo, aunque también decidido. Como de costumbre, avancé a mayor velocidad que el resto hasta que, con parte del camino recorrido, observé de lejos las escaleras y me vi asaltado por el hastío de la pereza. Cansado antes de subir, sentí como mi rapidez se contenía, dando paso al rastreador que ralentiza el ritmo y se oculta para observar tras la mata. Desde mi refugio, ví a una mujer joven, de raza latina, transportando un bebé. Observé conductas, no todas disimuladas. Alguno la adelantó y miró a otro lado para subir sin preguntar. Otro cambió el rumbo, decidiendo que ayer merecía la pena andar un poco más. Ella se detuvo, miró alrededor, y supo que nadie pensaba ayudarla. Llegué a su altura y la sorprendí con una voz que ya no esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo ánimo de juzgar porque me juzgaría a mí mismo. Sin saberlo, o sabiéndolo, yo también he sido el que miró hacia otra parte en alguna ocasión. Supongo que lo observado tiene más que ver con el individualismo que con la maldad. Somos la definición de resistencia a la sociedad. Es el culto al yo, pero no como exaltación de lo que somos, sino como protección ante lo desconocido. Somos el miedo a decir hola y adiós. Somos el ojo que no quiere ver porque no es nuestro asunto. Y si yo estoy en peligro, ayúdenme por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right; font-style: italic;"&gt;Arquero Urbano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-8684100970342059303?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/8684100970342059303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=8684100970342059303' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8684100970342059303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8684100970342059303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/02/resistencia-la-sociedad.html' title='Resistencia a la Sociedad'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-1934294517915485423</id><published>2009-02-07T13:43:00.005+01:00</published><updated>2009-02-07T18:18:57.943+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Revolutionary Road</title><content type='html'>En &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Eyes Wide Shut&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Stanley Kubrick&lt;/span&gt; diseccionó la siempre compleja naturaleza del matrimonio a partir del diabólico efecto provocado por los celos. Diez años más tarde, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sam Mendes&lt;/span&gt; coge el testigo del genial director inglés, y retrocede hasta los años cincuenta para hablarnos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Frank &lt;/span&gt;y&lt;span style="font-style: italic;"&gt; April Wheeler&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los grandes desafíos a los que ha debido enfrentarse &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sam Mende&lt;/span&gt;s es su constatada reputación como director arropado por la Academia. Si bien &lt;span style="font-style: italic;"&gt;American Beauty&lt;/span&gt; sorprendió por su viperino asalto al sueño americano, la inocua corrección de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Camino a la Perdición&lt;/span&gt; hizo que Mendes pasara a la nada desdeñable lista -encabezada por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ron Howard&lt;/span&gt;- de directores bajo sospecha de ser indisimuladamente academicistas. Es posible que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Revolutionary Road&lt;/span&gt; haya estado en tela de juicio desde el primer momento por lo anteriormente comentado. En esta ocasión&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;el reto de&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Sam Mendes&lt;/span&gt; no era demostrar su buen hacer tras la cámara, ni su probado talento como director de actores, sino el hecho de ser capaz de dotar de alma a su película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de seguir, debo decir que desconozco cuales eran las pretensiones de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sam Mendes&lt;/span&gt;. No sé de lo que quería hablar, así que me conformaré con escribir de lo que creo que habla. Es tentador definir su nuevo film como una nueva fotografía del irreal sueño americano, pero la atemporalidad y universalidad de la historia de los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wheeler&lt;/span&gt; tiran por tierra cualquier idea al respecto. Es difícil que hombres y mujeres no se vean reflejados en los roles firmados por &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Leonardo di Caprio y Kate Winslet&lt;/span&gt;. Los protagonistas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Titanic&lt;/span&gt; recrean, en esta ocasión, un matrimonio formado por un niñato charlatán, idealizado por su esposa, y una mujer ahogada por la rutina y la decepción, siendo el devenir de tan hermosa y complicada pareja el epicentro absoluto de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Revolutionary Road&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La idea primigenia que aborda &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sam Mendes&lt;/span&gt; es la del miedo a vivir. Es extendida la sensación de parálisis y resistencia que nos aborda cuando queremos escapar del&lt;span style="font-style: italic;"&gt; irremediable vacío &lt;/span&gt;que nos rodea. En una pareja, es habitual enfrentarse al egoismo que nos define por naturaleza, al desencanto que rodea el incumplimiento de las expectativas creadas, o a la decepción que acompaña el hecho de ver al ser amado como lo que es, y no como lo que se creía que era.&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;La historia de&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;dos seres tan conscientes de su fracaso como pareja como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Frank y April Wheeler &lt;/span&gt;es tan desoladora y real que es imposible no imaginarse como parte de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gran parte del mérito de la empatía proyectada por la obra tiene mucho que ver con las magníficas interpretaciones de dos actores pura sangre como son &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Leonardo di Caprio y Kate Winslet&lt;/span&gt;. Se ha hablado tanto de ellas, que es difícil escapar a la tentación de comentarlas. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Di Caprio&lt;/span&gt; sigue tirando de carisma y garra para sacar adelante sus cada vez más maduros trabajos. Su aspecto aniñado sigue jugándole malas pasadas ante parte de la crítica, pero usar ello como argumento me parece una soberana memez. La asombrosa &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Winslet&lt;/span&gt;, por su parte, sigue luchando con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cate Blanchet&lt;/span&gt; por el título de actriz del momento. Su camaleonismo le hace tan capaz de cautivar con su imperfecta sonrisa como de desgarrar la pantalla con un grito, una mirada o lo que se tercie. Verla fumando, con la mirada perdida, apoyada contra un árbol mientras decide qué hacer con su vida, es uno de esos momentos que regala el cine en los que nada excepto lo que se ve parece importar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Revolutionary Road&lt;/span&gt; es, pues, una obra tan recomendable por lo que cuenta como por cómo lo cuenta. Es difícil no rendirse a sus actores, ni salir ileso de la sala tras su proyección. La gran pregunta que nos hacíamos respecto a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sam Mendes&lt;/span&gt; es si era capaz de dotar de alma a su película. Por lo que a mí respecta, se acabaron las dudas. Para terminar, dejaré una afirmación, que afloró dentro de mí en 1997. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Leonardo di Caprio &lt;/span&gt;y&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Kate Winslet&lt;/span&gt; forman una de las parejas más arrebatadoras, hermosas y poderosas que jamás haya dado el cine.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-1934294517915485423?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/1934294517915485423/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=1934294517915485423' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1934294517915485423'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1934294517915485423'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/02/revolutionary-road.html' title='Revolutionary Road'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-8678120261477632632</id><published>2009-01-27T20:22:00.003+01:00</published><updated>2009-01-27T20:58:22.545+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>¿Y si Obama...?</title><content type='html'>&lt;span style="color: rgb(0, 0, 0); font-family: georgia;font-family:Arial;font-size:85%;"  &gt; &lt;p class="EC_MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Confieso haber relativizado, tanto en  mis conversaciones como en mis reflexiones, la hipnótica figura política de  &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Barack Obama&lt;/span&gt;. A pesar de la energía de sus discursos y el progresista contenido  de los mismos, mi desconfiada mirada hacia la mentalidad anglosajona me hacía  pensar que, tras el maravilloso maquillaje renovador, había un trasfondo  conservador que iba a ser imposible de vencer en la puesta en práctica del  ideario. ¿Era osado comparar a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Obama&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;con la izquierda progresista, o su realidad  estaba más cercana a lo que aquí llamamos centroderecha? No podemos aún  responder a esa pregunta, pero debo reconocer sin paliativos que los inicios de &lt;span style="font-style: italic;"&gt; Obama&lt;/span&gt; están desafiando mis expectativas más optimistas. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="EC_MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;En tan sólo unos días, su plan (como  presidente, no como candidato), ha incluido un autocrítico y enérgico discurso  de investidura, el anuncio del cierre irrevocable de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Guantánamo,&lt;/span&gt; la llamada urgente a la  política multilateral (sin rehuír un liderazgo que se le presupone y exige), e incluso la intención de desafiar la Crisis Económica a  través de la implantación de la llamada “&lt;i&gt;Economía de la Energía&lt;/i&gt;”. Sí,  amigos. El presidente de los Estados Unidos de América maneja la transgresora  idea de invertir en energías renovables, crear valor añadido para la economía a  través de la protección del medio ambiente, e incluso tratar de arrastrar a  China y la India a una puesta en común global de dicho sistema.  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="EC_MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Cabe pensar que, en un contexto  económico en el que incluso las más potentes industrias están siendo sacudidas  por la crisis, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Obama&lt;/span&gt; puede gozar de cierta independencia a la hora de llevar a  cabo su plan de medidas. ¿O no es razonable pensar que la influencia de un  mastodonte herido que necesita a su presidente es menor que la de un mastodonte  altivo que no deja actuar a su presidente? Hay algo cierto, y es que, en este  momento, prima la sensación que todos estamos pendientes de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Obama&lt;/span&gt;. Si me apuráis,  más que del presidente que cada uno albergue en su nación. ¿Por qué razón? Hay  una obvia necesidad de esperanza pero, además, puede que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Obama&lt;/span&gt; esté inaugurando  una ideología que no existía.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="EC_MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Veo en el discurso del nuevo presidente madurez, sensatez, modernidad, convicción,  autocrítica, progresismo y una implacable comprensión del mundo en el que  vivimos. Tiempo habrá para medir a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Obama&lt;/span&gt;, pero no veo en él el populismo  exagerado de la izquierda conocida, ni el rancio gesto de la derecha  neoconservadora. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Obama&lt;/span&gt;, ante la crisis, llama a la esperanza, pero también al  esfuerzo. Parece decidido a liderar un plan mundial, pero también quiere dejar claro que si queremos salir de ésta, nos toca arrimar el hombro. En el ideario de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Obama,&lt;/span&gt; la población, además de eslabón al  que proteger, es un componente innegociable a la hora de luchar.  &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="EC_MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;A pesar de este esperanzador retrato de los  primeros días del presidente, no quiero bajar la guardia por el momento. No  obstante, me hallo sorprendido, y lo proclamo. Hoy os traslado la pregunta que  me hacía esta mañana, y con ella termino. ¿Y si resulta que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Obama,&lt;/span&gt; al final, está capacitado para  reinventar el Mundo en el que vivimos? &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-8678120261477632632?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/8678120261477632632/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=8678120261477632632' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8678120261477632632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8678120261477632632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/01/y-si-obama.html' title='¿Y si Obama...?'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-6229742948844615288</id><published>2009-01-25T15:20:00.005+01:00</published><updated>2009-01-25T16:28:11.979+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>La Clase (Entre les Murs)</title><content type='html'>No cabe duda que uno de los mayores desafíos de gran parte de la sociedad europea -y aquí son válidos los ejemplos de Francia, España o Italia- es afrontar el reto de encajar las diferentes razas, esencias y culturas que ha incorporado el fenómeno migratorio con su férrea e inquebrantable tradición histórica. Es por ello que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Clase&lt;/span&gt;, de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Laurent Cantet&lt;/span&gt; constituye, al margen de un magnífico ejercicio cinematográfico, un valioso elemento para cualquier discusión o debate que quiera hacerse acerca del impacto de la inmigración en la situación actual de muchos países.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leyendo las notas de producción que acompañan la película, desarrollada íntegramente entre los prisioneros muros de un instituto de secundaria, observamos que el reparto de la misma está conformado íntegramente por alumnos, profesores y padres reales, que no interpretan a nadie más que a sí mismos. Éste no es sino el primer paso para la composición de un retrato realista y enérgico sobre el día a día de un aula de estudiantes tan heterogénea (franceses, marroquíes, caribeños, malíenses, chinos..) como estimulante. Dicho retrato lleva a que el guión, lejos de obedecer a unas pautas fijas, vaya construyéndose poco a poco a través de la interacción del tutor de dicha clase, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;François Bégaudeau&lt;/span&gt;, con sus alumnos y un sistema académico al que, en última instancia, debe someterse. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cantet&lt;/span&gt;, consciente de su responsabilidad como cronista&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;huye indisimuladamente de cuestiones morales, y se limita a ceder la palabra a los protagonistas, dejando al espectador una alejada butaca en la que entregarse al noble oficio de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;voyeaur&lt;/span&gt; de la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Clase&lt;/span&gt; es la fotografía nada amable de una generación adolescente heterogénea, difícil, contestataria, desafiante y desorientada entre el arraigo que le ofrece su sangre y el que recibe de un país que no acaba de verle como parte de sí mismo. Además, es la constatación del cambio en el papel de un profesor que, lejos de hablar de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Voltaire&lt;/span&gt; o &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sartre&lt;/span&gt;, debe preocuparse más por hacer que sus alumnos hablen de sí mismos, con un estilo más cercano que disciplinario, y con la responsabilidad de contar, más que nunca, con el porvenir de unos muchachos que no lo van a tener fácil en la vida. Y no, no esperen un salvador o un profeta. El profesor también yerra y pierde los estribos, náufrago del dilema que enfrenta la autoridad y la disciplina con sus principios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son muchos los intentos que hacemos día a día por imaginar el presente y futuro de una sociedad multiracial, así como de examinar si las estructuras bajo las que actuamos están preparadas para un desafío tan importante. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Clase&lt;/span&gt; deja claro la importancia del desafío, sin hacer una lectura optimista -ni pesimista, simplemente real y madura- del mismo. Es aquí donde entra el papel del espectador. Cuando salgan del cine, deberán preguntarse qué han visto en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Chérif, Wei, Arthur, Juliette, Souleymane, Khoumba o Esmerald&lt;/span&gt;a. Yo no ví un problema, sino una oportunidad. Ví tanta vida en ellos, que sólo cabe romperse la cabeza para que la canalicen como es debido. Y eso, como nos muestra el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;professeur François&lt;/span&gt;, es un reto para todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-6229742948844615288?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/6229742948844615288/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=6229742948844615288' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6229742948844615288'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6229742948844615288'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/01/la-clase-entre-les-murs.html' title='La Clase (Entre les Murs)'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-4394691499064800228</id><published>2009-01-19T22:21:00.002+01:00</published><updated>2009-01-19T22:39:12.463+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eternidad'/><title type='text'>Woody</title><content type='html'>Echo un vistazo a mi ordenador, y veo en su carcasa las ropas raída de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Woody, &lt;/span&gt;el inolvidable juguete de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Toy Story&lt;/span&gt;. El gris oscuro de la torre oculta la sombra de un chaleco, un sombrero y hasta una inicial pintada en la suela del zapato. Oigo el ventilador, tosiendo polvo de cinco años, desafiando los elementos para seguir funcionando, y recuerdo la voz hueca del vaquero de juguete. Me siento en la silla giratoria, toco levemente el monitor nuevo -el anterior sucumbió, fatigado de mostrarme millones de imágenes que, tristes o alegres, eran mías- y acaricio las teclas erosionadas para buscar un nuevo ordenador que comprar. Mientras me dejo tentar por los futuristas e hipnóticos diseños de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Apple&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Woody&lt;/span&gt; saca su orgullo, gruñe inquieto, llama mi atención, y me susurra que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Buzz Lightyear&lt;/span&gt; y sus vuelos hasta el infinito pueden esperar unos meses más. Le miro, como el niño que resiste a tirar su viejo peluche, mientras imagino como quedará el nuevo juguete en su puesto. Me pregunto si podrían convivir, como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Woody&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Buzz&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había descuidado la disquetera, una de las últimas de su especie, o la alfombrilla del ratón, que lleva casi cinco años sosteniendo mi muñeca mientras muevo el ratón por la pantalla. Tal vez sea ese el problema. Han vivido conmigo lo que son cinco años. Me han visto acertar y equivocarme. Creo que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Woody&lt;/span&gt; me conoce ya demasiado. En todo caso, debería saber que nunca olvido a los buenos amigos. Que aunque pase el tiempo, y llegue &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Buzz Lightyear&lt;/span&gt;, para mí siempre será &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Woody&lt;/span&gt;. Y como es &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Woody&lt;/span&gt; el que me sirve para escribir, tal vez sean estas sus palabras. ¡Saluda, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Woody&lt;/span&gt;!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-4394691499064800228?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/4394691499064800228/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=4394691499064800228' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4394691499064800228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4394691499064800228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/01/woody.html' title='Woody'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-601893586576353222</id><published>2009-01-15T22:23:00.004+01:00</published><updated>2009-01-15T23:52:53.804+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Mi Nombre es Harvey Milk</title><content type='html'>En &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mi Nombre es Harvey Milk&lt;/span&gt; confluyen, de manera aparentemente contrapuesta, la estructura casi perfecta de una película oscarizable (estructura de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;biopic&lt;/span&gt;, fecha de estreno cercana a la gala, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sean Penn&lt;/span&gt; ejerciendo brillantemente un rol principal, América como telón..) con la inquieta mente de un director tan interesante e inquieto como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gus Van Sant&lt;/span&gt;. Afortunadamente, el choque de dos esencias tan dispares deriva en uno de los más interesantes y conmovedores retratos que nos ha mostrado el cine últimamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal vez sea la fuerza del personaje, o el contraste que puede resultar entre la contagiosa energía de la película y la mediocridad impasible de nuestros tiempos, pero el caso es que la intensidad que emana la obra tapa cualquier atisbo de trivialidad que podamos observar en ella. Es posible que lo más desolador del film de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Van Sant&lt;/span&gt; no sea hacer un viaje a una América donde el movimiento gay comenzaba una difícil lucha política que hoy continúa, sino meditar sobre la escasa esperanza que mueve hoy un mundo con posibilidades de luchar, y compararla con la fé con la que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Milk&lt;/span&gt; y los suyos lucharon contra todo el que se les pusiera delante. Si algo cabe reconocerle a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Van Sant&lt;/span&gt; es su innegable éxito al capturar la esencia e intensidad de los matices de los 70, y lograr que la película emane, desde la austeridad, el arrollador aroma de la revolución. Partiendo de un austero y certero ejercicio estético, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Van Sant &lt;/span&gt;usa como arma principal el talento de un inspirado &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sean Penn&lt;/span&gt;, pero lo acompaña con su habitual fuerza escénica (el asesinato de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Milk &lt;/span&gt;podría formar parte de los secos y fríos crímenes de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Elephant&lt;/span&gt;) y un guión tan ágil como preciso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En conclusión, podemos afirmar que, tras su paso por un cine más alternativo que ha dejado obras tan importantes como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Elephant&lt;/span&gt; o&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Last Days,&lt;/span&gt; el regreso de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gus Van Sant&lt;/span&gt; a los terrenos más populares y efectistas de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hollywood&lt;/span&gt; se salda con una magnífica reflexión sobre la importancia de la esperanza en los tiempos difíciles. Es posible que, con lo que se avecina, sea imprescindible recordar lo que significa luchar por algo hasta las últimas consecuencias. Es posible que el Mundo necesite a muchos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Harvey Milk&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(*) La penúltima obra de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Van Sant&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paranoid Park&lt;/span&gt;, sigue olvidada en algún cajón, esperando el rescate de alguna filmoteca que se digne a proyectarla en España.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-601893586576353222?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/601893586576353222/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=601893586576353222' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/601893586576353222'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/601893586576353222'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/01/mi-nombre-es-harvey-milk.html' title='Mi Nombre es Harvey Milk'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-4379629150066296628</id><published>2009-01-09T20:01:00.006+01:00</published><updated>2009-01-10T18:48:40.776+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reminiscencias'/><title type='text'>Frío</title><content type='html'>Al pisar la oscura calle, el frío tomó forma de daga, y pasó su filo por mi rostro. Fue entonces cuando cometí el error, refugiándome bajo mi bufanda. Tras tantos años sin invierno, había olvidado que el frío es conquistador, se mete bajo la piel, te estremece y se niega a salir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El frío, en mi pensamiento, fue el estallido de mil cristales, un soplido blanco que llenó mis manos de heridas, y sonó en mi oído como la nota más aguda del piano. Ya de vuelta a la ciudad, observé a la gente, y no ví sus caras. Ví &lt;span style="font-style: italic;"&gt;pashminas&lt;/span&gt;, bufandas, gorros y abrigos abotonados hasta el infinito. Vi manos escondidas en los bolsillos, buscando calor. Vi personas sentadas, aturdidas, con la nariz enrojecida y la mirada acuosa y magullada. Vi el presente, con calles que se hacían largas a cada paso que daba, albergando abrazos desafiantes y refugios deshabitados. En aquel momento, cerré los ojos, y ví el pasado, con mi madre portando el mismo abrigo verde cada año, zurciéndolo para que el dinero no se perdiera, y la ropa nueva fuera para mí. Al final, esperaba el regreso a casa, la ducha caliente, los calcetines gruesos, y el arropo de una manta bajo la que abandonarse. Fue aquel momento breve, casi minúsculo, en el que un tazón de caldo esperaba en la mesa, para ser acariciado por mis pequeñas manos. Entonces, como por arte de magia, el frío desapareció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Arquero Urbano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-4379629150066296628?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/4379629150066296628/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=4379629150066296628' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4379629150066296628'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/4379629150066296628'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/01/fro.html' title='Frío'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-7444728957502147169</id><published>2009-01-06T16:39:00.004+01:00</published><updated>2009-01-06T17:18:57.492+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>Mensaje a Israel</title><content type='html'>Ante la anodina e inútil diplomacia que se ejerce desde Occidente y la Arabia más rica e inmoral, ante la cobardía y cómplice pasividad de la ONU, ante la lánguida petición de Alto al Fuego por parte de muchos dirigentes, ante la agotadora obsesión de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nicolas Sarkozy&lt;/span&gt; por salir en la foto, ante la utópica esperanza de que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hamas&lt;/span&gt; recapacite y deje de vender mezquinamente la vida de los suyos, ante las dudas de un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Barack Obama&lt;/span&gt; que se arriesga a decepcionar desde el primer día a quienes le han votado, ante la alarmante falta de conciencia general, y ante la nula respuesta que está dando el Mundo a lo que pasa en la franja de Gaza, quiero utilizar este espacio en nombre de los inocentes que están perdiendo allí sus vidas para mandar un rotundo y breve mensaje al Estado de Israel, puesto que es el único actor que puede detener esta locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-size:180%;" &gt;BASTA YA.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;No puede exigirse seguridad y libertad desde el disparo ciego, el castigo atroz y la muerte. No se puede condenar a un millón y medio de personas a ser enjauladas en una trampa sin darles la oportunidad de salir de ella y vivir. ¿Qué autoridad moral le queda a Israel para maldecir el integrismo islámico tras lo acaecido en Gaza? ¿Cuándo va a ser redefinido el terrorismo para que podamos incluir a muchos Estados en su envenenada concepción? Si la manera de luchar contra el terrorismo es responder a la piedra con devastación, es el momento de hacerse preguntas sobre el terrorífico absolutismo de Estados como Israel. Juro por lo más sagrado que le temo más que al terrorismo reconocido por las leyes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-7444728957502147169?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/7444728957502147169/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=7444728957502147169' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7444728957502147169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7444728957502147169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2009/01/mensaje-israel.html' title='Mensaje a Israel'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-1729517321441360861</id><published>2008-12-30T18:26:00.005+01:00</published><updated>2008-12-30T20:06:45.922+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eternidad'/><title type='text'>Dos mil ocho</title><content type='html'>Una voz amiga me susurró que escuchara el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Canon&lt;/span&gt; de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pachelbel&lt;/span&gt; con los ojos cerrados, y me sentara pacientemente a esperar el tren de los recuerdos. Tendido en mi lecho, con la música chispeando en mis oídos, ví ante mí una pasarela enorme, mecida sobre el infinito por cuerdas invisibles, cuyos extremos colgaban de estrellas que no alcanzaba a ver. Comencé a caminar despacio, acariciado por la delicada melodía del arpa, y animado por un horizonte tan azul como un cielo pintado a acuarela. Los pasos fueron haciéndose firmes con el punzante atravesar de los violines. A la derecha, ví mi cuerpo tirado en una orilla, recién escupido por un mar embravecido. El sabor de la sal y la amargura se mezclaron en mi paladar. El horizonte era negro, maldito y con el mañana como imposible. Un reloj dominaba el cuadro, y marcaba una hora que falleció hace más de trescientos días. Un año ha pasado, y aún no era consciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguí caminando, hasta ver grabada una pintura en una extraña pared. Era yo, incorporándome del suelo con la fatiga del viajero. Ya no recordaba aquella barca, alquilada a bajo precio en el embarcadero del estanque de aguas tranquilas. Me contemplé eligiendo la nada al dolor, y el exilio a la aventura. Allí pasé largos meses, mirando a las aguas, hasta que el reflejo dejó de ser turbio y me devolvió mi sonreir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el horizonte aclarado, una escultura se alzó ante mí en medio del camino. La música sonó altiva y grande, teñida de madurez. Mi corazón latió a su compás, buscando los ojos de la imagen erguida ante mí. De las cenizas de unas viejas lágrimas, había nacido una mirada de fuego. Curtido por la guerra y con la paz largo tiempo añorada, me reconocí en aquella piedra labrada. Cuando dejé atrás la estatua, reinó el silencio. Al final del camino, aguardaba una vida por vivir. Era un renacer ya decidido. Un arquero y sus alas de cera. Debía ser yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD. No perdáis el tiempo intentando reconocer a la portadora de la capa. Sois todos vosotros. Gracias por remolcarme. :)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-1729517321441360861?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/1729517321441360861/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=1729517321441360861' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1729517321441360861'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1729517321441360861'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/12/dos-mil-ocho.html' title='Dos mil ocho'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-8887389685459145185</id><published>2008-12-29T19:21:00.004+01:00</published><updated>2008-12-29T20:59:43.452+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Australia</title><content type='html'>Si el cine fuera una subasta popular, sería razonable pensar en la voz de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Baz Luhrmann &lt;/span&gt;irrumpiendo con una oferta inigualable por el derecho a rodar una epopeya. Tras fracasar su sueño de llevar a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Alejandro Magno&lt;/span&gt; al cine, el director de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Moulin Rouge&lt;/span&gt; eligió su &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Australia&lt;/span&gt; natal para afrontar el que parecía ser el gran desafío de su carrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Australia, al igual que la película a la que da nombre, emerge en los mapas como un monumento colosal, vasto y solitario. El mero deseo de abarcarla llevaría a cualquiera a pensar en una aventura larga, exigente y agotadora. En la película de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Luhrmann&lt;/span&gt;, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Australia&lt;/span&gt; es presentada como una tierra salvaje, hermosa y deslumbrante, en la que los aborígenes y el hombre blanco parecen luchar en el paisaje como la naturaleza y las ciudades. Tal inicio, rodado con la traviesa cámara de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Luhrmann&lt;/span&gt;, que se aleja y acerca de la imagen con el dinamismo característico del director, hace pensar en una epopeya diferente, seguidoras del estilo que hizo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Romeo y Julieta&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Moulin Rouge&lt;/span&gt; dos obras tan distintas y brillantes en sus géneros. Desgraciadamente, dos horas y media más tarde, nos descubrimos fatigados en nuestras butacas, desgastados por la grandilocuencia de una obra que, entre sus innumerables guiños a otros films, se ocupa ante todo de homenajearse a sí misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando uno se enfrenta a la proyección de una aventura épica, es inevitable pensar en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Titanic&lt;/span&gt;. Tras ver cómo el megalómano tesoro de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;James Cameron&lt;/span&gt; sigue resistiendo el paso del tiempo, uno asiste con dramatismo a la facilidad con la que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bazz Luhrmann&lt;/span&gt; equivoca casi todos los pasos acometidos en su película. Tras algo más de una hora prácticamente impecable, llena de agilidad, socarronería, espectacularidad y belleza, el director australiano entrega su obra al desconcierto y la dispersión, presentando mil puntos de atención (la Segunda Guerra Mundial, la falta de derechos de los aborígenes, el racismo, la inevitable historia de amor) sin lograr salir airoso de ninguno, rozando el ridículo en una incomprensible obsesión por ralentizar los primeros planos de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Huck Jackman&lt;/span&gt; y permitiendo, tristemente, que uno acabe con pocas ganas de tomarse en serio una película que, a buen seguro, ha quitado muchas horas de sueño a su creador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Titanic&lt;/span&gt; relativizó sus tres horas, en un meritorio &lt;span style="font-style: italic;"&gt;crescendo&lt;/span&gt; dramático, logrando que sus personajes jamás sucumbieran a la contundencia del drama que les rodeaba. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Australia&lt;/span&gt; adopta la estrategia contraria y, tras una prometedora puesta en marcha, convierte su metraje en un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;decrescendo &lt;/span&gt;que tira por tierra casi toda su presunta magia. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Australia&lt;/span&gt; puede sobrevivir merced al nombre de sus estrellas, la simpatía del pequeño &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nallah&lt;/span&gt; y la incontestable belleza de sus imágenes, pero creo sinceramente que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Luhrmann&lt;/span&gt; debería sorprender al mercado del DVD y obsequiarnos a todos con una versión que termine con la escena de la entrada de las reses en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Darwin&lt;/span&gt;. Para hacer honor a Australia, no eran precisas casi tres horas de metraje, ni siquiera invocar constantemente al &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mago de Oz&lt;/span&gt; para forzar el encanto. Bastaba con haber recordado que una pócima de magia siempre será más deslumbrante que un oceano de nada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-8887389685459145185?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/8887389685459145185/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=8887389685459145185' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8887389685459145185'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8887389685459145185'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/12/australia.html' title='Australia'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-8899258936320305908</id><published>2008-12-28T12:01:00.004+01:00</published><updated>2008-12-28T13:20:11.196+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>Tierra Santa</title><content type='html'>Uno desearía que las crónicas sobre el ataque que Israel lanzó ayer sobre la magullada franja de Gaza fueran parte de las bromas del día de los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Santos Inocentes&lt;/span&gt;. Desgraciadamente, son el enésimo capítulo de un conflicto que lleva latente demasiados años. Si queréis que refleje mi opinión sobre lo acontecido, os diré que me resulta prácticamente imposible pronunciarme. No entiendo el por qué de las provocaciones de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hamas&lt;/span&gt;, pero tampoco logro entender el por qué de la desproporcionada respuesta israelí. La Comunidad Internacional, como siempre en estos casos, ha reaccionado con comunicados vacíos, poco comprometidos, pretendiendo que cinco escasas líneas sirvan para arrojar la luz que no han traído varias décadas de lucha sin cuartel. "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Arreglen sus problemas como mejor les convenga, pero arréglenlos&lt;/span&gt;". Mi humilde opinión es que este problema, considerado en el contexto actual, no tiene solución.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Israel y Palestina son protagonistas de una guerra que, a base de cobrarse vidas, ha derivado en el manantial del que nace un enorme río de odio que oculta sus orillas en la penumbra. El odio, como sentimiento irracional, hace imposible cualquier solución al conflicto. La paz, como bien expone un artículo publicado hoy en el diario &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El País&lt;/span&gt;, implica ante todo una renuncia. Firmar un manifiesto de paz, tras más de medio siglo de batalla, significaría que una de las dos partes, sino las dos, debería dar un paso atrás en sus pretensiones, incitar a los suyos a borrar la sangre del pasado, e invitarles a convivir en paz. Tales motivaciones caben en tres líneas, pero se dispersan como granos de arena al pisar lo que en otros tiempos fue Tierra Santa. Allá donde nació Jesús, hoy corre la sangre de muchos inocentes. No seré yo quien caiga en la tentación de dar la razón a una de las dos partes. Ambos podrían convencerme en una conversación, ya fuera compartiendo un té o una ración de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Shawarma&lt;span style="font-style: italic;"&gt;, &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;pero es inútil obligarles a entenderse entre ellos, cuando la sangre del pasado marca todos y cada uno de sus enfrentamientos, y ninguno de los dos es capaz de ceder un sólo milímetro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, la burbuja de Occidente se rompe para recordar que Gaza sigue siendo escenario de un conflicto en el que el terror preside el día a día de mucha gente, y que puede desencadenar una serie de acontecimientos capaces de avivar, más si cabe, las llamas del terrorismo islámico. Ayer, cayeron civiles en un irresponsable ataque de Israel, que se sacudió a sus enemigos con la contundencia con la que una manada de lobos atacaría un corral de ganado. Otro día, cambiaremos de bando para contarles que un suicida habrá hecho saltar por los aires la vida de otros tantos. Es normal que la Comunidad Internacional reciba con indignación actos como el de ayer, pero está por ver si es capaz de intervenir en el conflicto con responsabilidad, imparcialidad, y sentido de la justicia. Israel se ha librado ya de demasiadas sanciones, y ha demostrado al mundo que es incapaz de resolver los problemas que afectan a sus dominios. Intervenir debería equivaler a disponer una mesa en la que todos tengan sitio. No será fácil, y menos con el integrismo islámico de por medio. De hecho, a día de hoy, es imposible. Es fácil presagiar que lo de ayer tendrá respuesta, y parece más urgente pensar en elegir un sendero para intentar entender lo que ocurre realmente en Oriente Medio, que en los futuros castigos a los que sean señalados como culpables.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feliz día de los &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Santos Inocentes&lt;/span&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-8899258936320305908?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/8899258936320305908/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=8899258936320305908' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8899258936320305908'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8899258936320305908'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/12/tierra-santa.html' title='Tierra Santa'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-7551044229381880632</id><published>2008-12-25T19:18:00.012+01:00</published><updated>2008-12-27T02:10:02.131+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>El Mejor Cine de 2008</title><content type='html'>Habiendo sido 2008 un año privilegiado para los amantes del cine, se hace difícil ofrecer a los lectores de este &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Blog&lt;/span&gt; un informe sobre los que, para la humilde opinión de quien escribe, han sido los films más destacados del año que está próximo a expirar. La calidad de los estrenos ha hecho que hayan sido muchos los títulos merecedores de ser mencionados, pero debéis entender que ha sido tarea imposible incluirlos a todos. Así, han quedado fuera, entre otras, la hilarante originalidad de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Rebobine por Favor&lt;/span&gt;, la fantasía de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sweeney Todd&lt;/span&gt;, el encanto de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Juno&lt;/span&gt;, la solidez de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pozos de Ambición, &lt;/span&gt;la inclemente dureza de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Gomorra, &lt;/span&gt;la dulzura de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;My Blueberry Nights&lt;/span&gt;, o la brillantez de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Caballero Oscuro&lt;/span&gt;. Por no mencionar obras tan necesarias como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Cuestión Humana&lt;/span&gt;. Podría perder el tiempo ofreciendo razones, pero creo que es mejor pasar a las diez más sólidas de las que dispongo. A continuación, las mejores películas del año 2008. (*)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;1 - 4 Meses, 3 Semanas, 2 Días&lt;/span&gt; &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;(Cristian Mungiu)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Como portador de un grito perdido en el tiempo, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cristian Mungiu&lt;/span&gt; ha sorprendido al mundo con un desasosegante relato sobre un aborto en la Rumanía de los años 80. Ganadora del Festival de Cannes del año 2007, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;4 Meses, 3 Semanas, 2 Días&lt;/span&gt; es un grito contra la represión, una obra valiente y, ante todo, una inolvidable lección de cine.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;2 - WALL-E - Batallón de Limpieza (Andrew Stanton)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;El inabarcable talento de la factoría &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Pixar&lt;/span&gt; lleva años poniendo patas arriba el cine de animación. 2008 ha traído la que, tal vez, sea su gran obra. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wall-E&lt;/span&gt;, desde su arriesgado homenaje al cine mudo (y al cine en sí mismo), constituye una obra de arte inolvidable. Con herederos tan capaces como estos, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Walt Disney&lt;/span&gt; puede descansar en paz. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;3 - No es País para Viejos (Ethan &amp;amp; Joel Coen)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Los Hermanos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Coen&lt;/span&gt; volvieron a la América profunda para adaptar la obra de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Cormac McCarthy&lt;/span&gt;. El resultado es una película descomunal y rotunda. Un nuevo clásico que, con gran merecimiento, recibió el Oscar a mejor película en el mes de marzo, y que permitió el lucimiento de un Javier Bardem que bordó la mejor interpretación de su carrera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;4 - Antes que el Diablo Sepa que has Muerto (Sidney Lumet)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Sidney Lumet&lt;/span&gt; volvió del pasado por la puerta grande, y lo hizo rodando una de las películas más difíciles y perturbadoras de los últimos tiempos. Tomando como partida un lamentable homicidio, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Lumet&lt;/span&gt; hace saltar por los aires la idea de familia, y ofrece una desoladora reflexión sobre la indómita naturaleza de las personas.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;5 - Luz Silenciosa (Carlos Reygadas)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;El término pretencioso suele tener un uso peyorativo, incluso cuando a artistas se refiere. Al mexicano &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Carlos Reygadas&lt;/span&gt; se le ha tratado muchas veces de pretencioso. Si es para ofrecer obras tan desconcertantes, inclasificables y bellas como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Luz Silenciosa&lt;/span&gt;, la pretenciosidad de Reygadas debería ser desde ya patrimonio de la humanidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;6 - Las Horas del Verano (Olivier Assayas)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Da la sensación que Europa vive tiempos de desencanto, dirimiendo si quiere adaptarse a la Globalización o agarrarse a unas raíces que parecen morir. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Olivier Assayas&lt;/span&gt; explora, con una mirada triste y nostálgica, el valor de los recuerdos, el cruce generacional, y la naturaleza de la realidad que nos rodea. Una obra magnífica para la reflexión sobre nuestros días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;7 - Tropic Thunder (Ben Stiller)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Reforzando la teoría sobre la Edad de Oro que parece estar viviendo la comedia americana, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ben Stiller&lt;/span&gt; ofrece una sátira brillantísima sobre el mundo del cine. Tomando como punto de partida el improbable rodaje de una película bélica, en pantalla confluyen algunos de los mejores diálogos y personajes del año. Para el recuerdo el monólogo de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Robert Downey Jr&lt;/span&gt;. acerca de las películas sobre "retrasados".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;8 - El Viaje a Darjeeling (Wes Anderson) / Margot y la Boda (Noah Baumbach)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Puesto compartido por dos obras inclasificables, pero igualmente brillantes. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Anderson&lt;/span&gt; se consolida como uno de los nombres a tener en cuenta en los próximos años, dando continuidad a su extraño pero hipnótico estilo. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Baumbach&lt;/span&gt;, por su parte, ofrece uno de los relatos más incómodos del pasado año, explorando a través de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nicole Kidman&lt;/span&gt; los lados más oscuros del ser humano.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;9 - El Incidente (M.Night Shyamalan) / La Mujer Rubia (Lucrecia Martel)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;La última película del director de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Sexto Sentido&lt;/span&gt; confirma su innegable capacidad para crear misterio, así como la importancia del cineasta hindú en el cine contemporáneo. Obra lúcida, impecable y valiente sobre nuestros miedos, así como de nuestro irreversible caminar hacia la nada. A su lado, la extraña película de la argentina Lucrecia Martel, una obra cuyos primeros pasos parecen sacados de la esencia de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mulholland Drive&lt;/span&gt;, y que confluye en un fantasmagórico caminar por los senderos de la culpa.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;10 - Aleksandra (Aleksandr Sokurov)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Aleksandr Sokurov&lt;/span&gt; camina, bajo el aspecto de una anciana, entre chechenos y soldados rusos para encontrar respuestas a una de las más agotadoras guerras de los últimos tiempos. El resultado es un relato austero y conmovedor, pero también un necesario canto a la paz y la libertad.&lt;br /&gt;________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;(*) Conviene aclarar que la confección de esta breve lista ha tenido en cuenta el año de estreno de las películas en España, y no el de su producción.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-7551044229381880632?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/7551044229381880632/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=7551044229381880632' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7551044229381880632'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7551044229381880632'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/12/el-mejor-cine-de-2008.html' title='El Mejor Cine de 2008'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-6108233320089509862</id><published>2008-12-19T17:57:00.003+01:00</published><updated>2008-12-19T18:37:27.574+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Econopolis 2.0'/><title type='text'>Econópolis 2.0. - Crisis y Dinero Virtual</title><content type='html'>La crisis financiera que sacude los estamentos economicos mundiales podría traer consigo, en un &lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;hipotético entorno autocrítico&lt;/span&gt;, una oportunidad única para arrojar luz sobre los mecanismos subterráneos que, bajo el prisma cegador que han otorgado los grandiosos beneficios recogidos durante la etapa de bonanza, han extendido sus redes con la complacencia y pasividad de los estamentos de control. Pongamos como caso la popular estafa de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Bernard L. Madoff&lt;/span&gt;, ya conocida como el mayor fraude financiero de la historia, y que parece haber supuesto el golpe de gracia a la resentida estructura monetaria de Estados Unidos. Este fraude no es tan grave por el importe afectado (50.000 millones de $ que pueden ya darse por perdidos), como por la plasmación irrefutable de la ilegalidad y la desconfianza como dos de los motores de la crisis contemporánea. Destapar asuntos tan preocupantes como éste trae consigo muchas preguntas sobre las políticas de control practicadas estos años, sobre el real alcance de la crisis que nos ocupa, y sobre la incomprensible ignorancia de las instituciones ante las debilidades del sistema. Una pregunta surge obligada entre las fibras de este razonamiento. ¿No se veía realmente, o no se quería ver?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La pregunta más dramática que se hace cualquier inversor o ahorrador, actualmente, es si el dinero que le aseguran que tiene en su cuenta o fondo existe realmente. Hay una sensación extendida acerca de la virtualidad del dinero. Todos vemos cada día como se mueven ingentes cantidades a través de transferencias, aportaciones a fondos, traspasos y millones de movimientos de dinero virtual. El ciudadano de a pie empieza a preguntarse si bajo esas órdenes electrónicas hay dinero real. Dicho en otras palabras. ¿Ha crecido la economía mediante el pago de dinero real? Dudar ante la respuesta haría temblar cualquier estamento. Hay quien dice que el&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;caso&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Madoff&lt;/span&gt; ha afectado, ante todo, a grandes fortunas, pero nadie debe olvidar que su negocio virtual tenía como partícipes, entre otros, los fondos de pensiones de varias gestoras. ¿Qué garantías puede tener un ciudadano sobre la solvencia y seguridad de sus ahorros cuando la primera economía mundial no es capaz de detectar tamaño fraude?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La crudeza de los números ha destapado las alarmas, y el sistema financiero debería empezar a asumir que debe replantear el modelo entero para volver a resucitar. Detecto gran prisa por superar esta crisis, por arreglar unos números que parecen importar más que lo que se esconde detrás de ella. Es por ello que hablaba de &lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;hipotético entorno autocrítico&lt;/span&gt;. ¿Será capaz el Mundo industrializado de hacerse preguntas reales, y replantearse un modelo que, cuando ha reventado, amenaza con dejar un panorama mucho peor que el inicial, o se conformará con forzar la bonanza de unos números que, tras su naturaleza virtual, permiten situaciones como la vivida con el escándalo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Madoff&lt;/span&gt;?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una reflexión demagógica para terminar. 2 terceras partes del mundo pasan hambre. Hay países en los que la crisis es sólo una palabra lejana. Eso ya lo escondía el modelo económico cuando las cosas "iban bien". Ahora que van mal, el hambre ya tiene compañía, y ésta se llama crisis.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-6108233320089509862?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/6108233320089509862/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=6108233320089509862' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6108233320089509862'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6108233320089509862'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/12/econpolis-20-crisis-y-dinero-virtual.html' title='Econópolis 2.0. - Crisis y Dinero Virtual'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-1476943934737903810</id><published>2008-12-15T17:28:00.003+01:00</published><updated>2008-12-15T18:49:35.257+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>My Blueberry Nights</title><content type='html'>Si la virtud de ser delicado requiriera esfuerzo, es probable que la delicadeza desapareciera arrastrada por la primera gota de sudor.&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;Tal vez sea por ello que las noches con sabor a arándano que comparten &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Norah Jones&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jude Law&lt;/span&gt; en &lt;span style="font-style: italic;"&gt;My Blueberry Nights&lt;/span&gt;, lleven el fino traje de la discreción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;My Blueberry Nights&lt;/span&gt; llega con cien años de retraso a nuestro país, merced a una inexplicable y desastrosa política de distribución, para dar tregua a los buscadores de rarezas y causas perdidas en Internet, y otorgarles la posibilidad de ver en el cine la última obra del inclasificable &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wong Kar-Wai&lt;/span&gt;. Precedido por las aclamadas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Deseando Amar&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;2046&lt;/span&gt;, el resultado del aterrizaje del director chino en América puede llamar la atención por su aparente austeridad. Lejos de las obsesivas historias de amor que guiaban su carrera, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wong Kar-Wai&lt;/span&gt; se inclina por seguir el sendero de una joven desengañada, necesitada de una caricia en el pelo mientras vé lo que le rompió el corazón, pero también de recorrer Estados Unidos para descubrir quién es. Así, por el camino, la arrebatadora &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Norah Jones&lt;/span&gt; irá encontrándose a gente tan dispar como un extraño príncipe azul (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jude Law&lt;/span&gt;) que guarda las llaves dejadas por la gente en su bar; una ex-pareja en la que el alcohol media como juez del olvido; o una fría jugadora de poker (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Natalie Portman&lt;/span&gt;) derrotada por la debilidad de su impecable sonrisa. Todos distintos e inspirados en sus interpretaciones, pero con la soledad como lugar más común de sus castigadas vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de que la sencillez domina la esencia del relato, no debemos obviar que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Wong Kar-Wai&lt;/span&gt; sigue siendo un riguroso creyente en la estética, y cuida la presentación de sus obras como si de un cuadro se tratase. Así, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;My Blueberry Nights&lt;/span&gt; está envuelta en una hermosa puesta en escena, en la que la fotografía se llena de luz y tonos cálidos, convirtiendo el metraje en un dulce pastel de mil colores y una gozada para la vista. Bien es cierto que la tendencia del director a enfatizar y ser ligeramente ostentoso aparece en algunos planos, y no siempre de forma necesaria, pero sería injusto no reconocer la mesura que rodea la película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablé al principio de delicadeza, y a ella me vuelvo a referir para cerrar esta crítica. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;My Blueberry nights&lt;/span&gt; es a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;2046&lt;/span&gt; lo que una sonrisa a una estruendosa carcajada. Algo pequeño, invisible, que necesita ser visto para existir. Es también una inmensa reunión de gente sola, que encuentra la paz en el silencio, la mirada, el sabor de una tarta de arándanos, y un beso imposible con el que comenzar un nuevo día.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-1476943934737903810?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/1476943934737903810/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=1476943934737903810' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1476943934737903810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1476943934737903810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/12/my-blueberry-nights.html' title='My Blueberry Nights'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-1101414771409571451</id><published>2008-12-14T13:46:00.005+01:00</published><updated>2008-12-14T14:37:57.609+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>Morir de Pie</title><content type='html'>Anoche, Barcelona vivió una batalla desigual en la impecable pradera que sostiene el Camp Nou. A un lado, una tropa hermosa, vigorosa y demoledora llamada F.C. Barcelona. Al otro, once portadores de ropas gastadas, heridas sin curar y aspecto de derrota. A estos últimos les llamaban Real Madrid. Dicen que el choque duró noventa minutos, pero yo juraría que en el césped se enfrentaron todos los segundos vividos por dos instituciones tan distintas como apasionantes. Real Madrid y Barcelona han sido, son y serán los enemigos por antonomasia. Cuando se enfrentan, el mundo se detiene, y aun con el paso de los años uno no sabe muy bien por qué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como decía, ayer era uno de esos partidos en los que las crónicas estaban escritas por adelantado. El imbatible Barcelona salió con el partido ganado, y sólo tenía que preocuparse cómo y cuando imponerse. Inesperadamente, los madridistas se negaron a entregarse antes de luchar, rompieron sus camisetas y dejaron que sólo el escudo protegiera sus desnudos torsos. Con mirada desafiante, cogieron los cañones del Barcelona y le retaron a disparar. El Real Madrid se agarró al orgullo, y peleó cada centímetro del campo como si fuera el último rincón del mundo en libertad. Aguantó ochenta minutos eternos, obligando al Barcelona a dudar de sí mismo, asustando a los suyos y silenciando una ciudad entera. Al final, el Real Madrid perdió. El Barcelona era mejor, y a pesar de la desasosegante pelea blanca, no hubo lugar para la heroicidad. Pese a ello, sí hubo gloria en una de las más elegantes derrotas que yo haya visto en mi vida. Si lo de ayer es morir, que todos los poemas hablen de muerte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-1101414771409571451?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/1101414771409571451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=1101414771409571451' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1101414771409571451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1101414771409571451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/12/el-orgullo-de-un-campen.html' title='Morir de Pie'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-1572754541987245021</id><published>2008-12-08T15:13:00.003+01:00</published><updated>2008-12-08T15:46:35.753+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reminiscencias'/><title type='text'>Miradas Huidizas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm2.static.flickr.com/1004/925025991_17ca869354.jpg?v=0"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 205px; height: 201px;" src="http://farm2.static.flickr.com/1004/925025991_17ca869354.jpg?v=0" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Reparé en ella a pesar de que su voluntad era pasar desapercibida. Entró en el vagón, y se situó a mi lado, inmóvil, descansando su espalda contra la puerta. Por sus rasgos, pude deducir que era extranjera. Su vestimenta era sencilla, aunque pulcra. En su mano llevaba una pequeña caja, llena de mecheros y paquetes de pañuelos de papel. Al iniciarse el andar del metro, la joven dio un paso hacia delante, pasó por mi lado, y se detuvo a un par de metros a mi izquierda. Observé como cerraba los ojos, tomaba aire y se preparaba para hablar. Su voz escondía timidez, pero fue valiente para decir lo que nosotros no querríamos decir nunca. Que estaba desesperada, que tenía dos hijos, y que necesitaba ayuda. Que vendía mecheros y pañuelos de papel al precio de la voluntad. Algo me hizo pensar que decía la verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto, la joven retrocedió, miró alrededor, y se dirigió al otro extremo del vagón. Empezó a caminar entre la gente, ofreciendo su humilde mercancía. Sus palabras eran contestadas por miradas que caían al suelo. Ya sea por culpa o cobardía, nadie la miró a los ojos. Se detuvo antes de lo previsto, derrotada, quedándose junto a la puerta, para salir al andén. No llegó hasta donde me encontraba. Ahora me arrepiento de no haber dado yo unos pasos para darle una moneda. Recuerdo que cuando ella abandonó el vagón, la gente volvió a sus estúpidas conversaciones, con el alivio del que suelta el aire largos segundos retenido. Si tan convencidos estabáis de que mentía, ¿por qué huyó de sus ojos vuestra mirada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Arquero Urbano&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-1572754541987245021?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/1572754541987245021/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=1572754541987245021' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1572754541987245021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/1572754541987245021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/12/miradas-huidizas.html' title='Miradas Huidizas'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3885745155892300666</id><published>2008-12-07T00:38:00.009+01:00</published><updated>2008-12-10T21:44:47.142+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amigología'/><title type='text'>Facebook, el museo de lo cotidiano</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://g2007.com/wef/facebookCollage.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 272px; height: 272px;" src="http://g2007.com/wef/facebookCollage.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La primera vez que me hablaron de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt;, me dijeron, textualmente, que se trata de una comunidad creada en Internet donde se puede localizar a gente de la que no sabemos nada hace mucho tiempo. Sencilla e injusta definición para tan basto universo. Yo definiría &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt; como un virtual museo de lo cotidiano, entendiéndose este adjetivo como el enfoque que queremos enseñarle al mundo de nuestra rutina. Dicho de otra forma, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt; es un entorno en el que seleccionamos lo que queremos mostrar de nuestra vida y, naturalmente, a aquellos con quienes queremos compartirlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las herramientas más populares de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt; es el buscador. Mucho se ha hablado acerca de la peligrosidad moral que encierra esta herramienta, por cuanto pone un precio barato a la intimidad de cada uno, aunque mí me interesa mucho más la naturaleza de las propias búsquedas. Normalmente, se utilizan para localizar a aquellas personas a las que hemos perdido el rastro hace tiempo, interesándonos de forma benévola por su situación actual. Haré un alto en el camino. Pensemos un segundo en la selección natural, y aferrémonos a ella para lanzar al aire una reflexión. Si los dinosaurios fueron elegidos para desaparecer, ¿No pasa lo mismo con aquellos que fueron nuestros amigos pero, un día, dejaron de serlo? ¿Debemos emular a Michael Crichton y devolverlos a la vida, 65 millones de años después, o simplemente aceptar que las personas aparecen en nuestras vidas, sin estar todas obligadas a permanecer?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt;, encontramos a personas con listas de amigos apabullantes. Decenas, centenas, miles, millones de amigos. Es posible que haya comenzado una competición subterránea para ver quién es capaz de reunir a más gente en su agenda. Más que de una lista de amigos, hablamos de un interminable álbum de fotos de gente que ha aparecido en algún momento en nuestra vida. Aquí entra la curiosidad mórbida del ser humano. ¿Nadie se ha parado jamás a pensar qué habrá sido de aquel chaval con el que jugábamos a fútbol en el recreo, o de aquella chica que se convirtió en la primera que nos robó el corazón? &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt; es la herramienta perfecta para compararse con los demás, y medir el efecto de las decisiones tomadas hasta el día de hoy. Ver el perfil de otras personas puede llevarnos a replantearnos todos los pasos dados hasta hoy. Podemos encontrarnos con gente feliz, casada, sonriente, con niños, un perro, un jarrón chino en el salón y muchas flores en el jardín. ¿Es usted el que mira la foto o el que la exhibe?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hemos hablado del perfil, pero no nos hemos detenido. El perfil reúne todo aquello que queremos mostrar al personal. En él, nos presentamos, y hablamos de temas tan interesantes como nuestra situación sentimental, nuestros gustos y nuestras inquietudes. Es el resumen del libro de nuestra vida. El que lo lea y no nos conozca, tendrá una pista para saber si quiere comprarlo o no. Un tema que merece ser tratado es la foto que exponemos en portada. Para aquellos a los que la vida ha tratado bien, sugiero una en primer plano, sonriendo si es posible, para levantar envidias. A los que no puedan decir lo mismo, no hay problema. Foto alejada, en un paraje extraordinario. Que se note que hemos viajado en estos años, aunque sea una vez. Analizando casos reales, observo que la gente es muy cuidadosa con la imagen elegida. Poses indisimuladas, toques artísticos, sonrisas inmaculadas. La mejor versión de cada uno, pues para algo podemos elegir. Ya que nos buscan, que nos vean, y que nos vean bien. Que se torturen viendo lo guapos que nos hemos vuelto. Que sufran. Que padezcan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termino ya con &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt;, mediante tres reflexiones,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1 - Si usted tiene amigos a los que no quiere mezclar, no se registre. O regístrese dos veces, sin permitirse ningún error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2 - Lo más adorable de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt; es la impúdica exhibición freak que nos permite. Podemos hacernos fans y seguidores de todo lo imaginable. Si quieren gritar su amor por los &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Conguitos&lt;/span&gt;, la música de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Parchís&lt;/span&gt;, o el lanzador de pompas de jabón, no se corte. Su alma gemela habrá creado un grupo de seguimiento, y estará encantado de acogerle. Y si no existe el grupo, créelo. Alguien se lo agradecerá.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3 - El muro de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Facebook&lt;/span&gt; es el tablón de teletipos más perfecto jamás creado. Usted será informado de todo lo que hacen sus amigos. Y cuando digo todo, es todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se me olvidaba. Si quiere que le agregue, dígamelo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3885745155892300666?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3885745155892300666/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3885745155892300666' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3885745155892300666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3885745155892300666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/12/facebook-el-museo-de-lo-cotidiano.html' title='Facebook, el museo de lo cotidiano'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-925449091567918465</id><published>2008-12-05T20:12:00.004+01:00</published><updated>2008-12-05T20:32:32.902+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reminiscencias'/><title type='text'>Entrelazados</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://farm1.static.flickr.com/196/517201638_5697425d83.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 240px; height: 320px;" src="http://farm1.static.flickr.com/196/517201638_5697425d83.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Debo deciros que desconozco el significado de la envidia sana. Es por ello que no sé si lo que he sentido esta tarde es envidia sana, o pura envidia. No me preguntéis la diferencia, porque la desconozco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La escena fue breve, de mirada rápida o adiós. La contemplé a través del oscurecido cristal del autobús, mientras giraba en una rotonda para enfilar la calle de la biblioteca. Una pareja caminaba tranquila, muy cerca el uno del otro. Él señalaba el horizonte con su mano. Ella, asentía a su lado, con expresión sosegada. Tal vez hablaran por hablar, por rellenar el tiempo. Antes dije caminar, pero permitidme aclarar que paseaban. Lo que llamó mi atención fue cómo cayó la mano. Lo hizo con ligereza y sabiduría, segura de encontrar a su compañera al final del salto. &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; Bastaron unos segundos para ver cómo los dedos se entrelazaban con la naturalidad con la que los árboles lloran hojas en otoño. Un instante después, los perdí de vista. Miré hacia atrás, pero sólo encontré vacío. Tal vez sería arriesgado decir que eran felices con tan poca información, pero he de decir que sentí envidia. Sana o insana, era envidia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Arquero Urbano&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-925449091567918465?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/925449091567918465/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=925449091567918465' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/925449091567918465'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/925449091567918465'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/12/entrelazados.html' title='Entrelazados'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://farm1.static.flickr.com/196/517201638_5697425d83_t.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-9140827038608723257</id><published>2008-12-02T18:21:00.002+01:00</published><updated>2008-12-02T18:52:29.902+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>El Error de George W. Bush</title><content type='html'>El día en que George W. Bush decidió acometer la invasión de Irak, olvidó que en la sagrada jerarquía que rige los derechos humanos, el primero de ellos es el derecho a la vida. No se entiende, de lo contrario, que el todavía presidente de los Estados Unidos hable de tal conflicto armado como de un simple error de gestión. En marzo de este mismo año, las cifras de muertos rondaban, según las estimaciones más bajas, los 82.000 ciudadanos iraquíes. Otros informes llegaban a los 600.000. Habría que sumar los 4.000 soldados americanos caídos en combate. Muchas vidas para hablar de un simple error, y para tratar de quedar impune ante un Mundo que debería exigir un castigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volver cinco años atrás representaría un ejercicio imprescindible para cualquiera de nosotros. Ya advertimos en un artículo pasado que el Mundo estaba demasiado preparado para "acordarse de olvidar" hechos como los acontecidos en el país asiático. Es un ciclo que se repite con demasiada frecuencia. Primero, la sorpresa. Después, la indignación. Más tarde, el hastío. Por último, el olvido. Normalizamos las noticias, interiorizándolas en nuestro interior como acontecimientos puramente normales, propietarios del día a día como el levantarse y el dormir. Si uno pone el informativo, y escucha que en Irak ha habido un atentado, o en África un nuevo conflicto armado, el gesto es tan indiferente que da miedo. No sé si hablar de lejanía, de hedonismo, o de descorazonadora normalidad, pero los humanos olvidamos cada día aquello que nos hace clamar por la justicia en el Mundo. Si somos capaces de permitir que un informe erróneo de la inteligencia americana cueste tantas y tantas vidas sin hacer nada al respecto, estaremos olvidando por qué estamos aquí, si es que los que vivimos en este Mundo estamos para algo más que para vivir por y para nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que diferencia el conflicto de Irak del resto es que fue decidido unilateralmente por países ajenos al alcanzado. Un día, alguien tuvo la idea de penetrar en tierras extranjeras, por la fuerza, bajo la coartada de llegar en nombre de la paz con el fin de instaurar la democracia y librar al mundo de una amenaza sin igual. Bastó una foto y unas reuniones de gala para formalizar una guerra a la que yo preferiría llamar invasión. No sé qué derecho les legitimaba, pero lo hicieron. Cinco años después, Irak es un país arrasado, sin control, y me atrevería a decir que más peligroso que el que se encontraron los soldados americanos a su llegada. ¿De qué ha servido todo esto? ¿En nombre de qué ha muerto tanta gente? ¿Basta con reconocer un error cinco años después para enmendar esta desgracia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seré breve, para terminar. Pido, en mi propio nombre, la presencia de George W. Bush y sus aliados ante el Tribunal Penal Internacional, respondiendo como partícipes de crímenes de guerra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-9140827038608723257?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/9140827038608723257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=9140827038608723257' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/9140827038608723257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/9140827038608723257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/12/el-error-de-george-w-bush.html' title='El Error de George W. Bush'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-7551033287307348195</id><published>2008-11-26T20:14:00.006+01:00</published><updated>2008-12-02T23:18:00.218+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reminiscencias'/><title type='text'>El Cristal Invisible</title><content type='html'>Barcelona, 17:40 h. Salida del metro de Diagonal. La salida está dividida por cuatro puertas de cristal. Sólo una de ellas, la más escorada a la derecha, está abierta. Una mujer ciega se acerca, buscando la salida, hasta que su bastón tropieza con el cristal más alejado. Pasan varias personas, una tras otra. Casi todos la miran, dudando si intervenir, pero nadie llega a detenerse. La mujer tantea el cristal con su bastón, mientras camina lateralmente, buscando la abertura. Pasada una eternidad, un joven se para, la coge amablemente del brazo, y la acompaña a la calle. Hasta ese momento, pude contar otras diez o doce personas que no lo hicieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: right;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt; Arquero Urbano.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-7551033287307348195?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/7551033287307348195/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=7551033287307348195' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7551033287307348195'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7551033287307348195'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/11/el-cristal-invisible.html' title='El Cristal Invisible'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-3052344050952348005</id><published>2008-11-19T22:08:00.005+01:00</published><updated>2008-11-19T23:30:13.288+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mitomanía'/><title type='text'>Paul Diamond</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:100%;"&gt;Según &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-size:100%;" &gt;Wikipedia&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;,&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;ul style="font-weight: bold; color: rgb(51, 51, 153);"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;P&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://img249.imageshack.us/img249/7492/avatarizawahz2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 10px 10px 0pt; float: left; cursor: pointer; width: 100px; height: 100px;" src="http://img249.imageshack.us/img249/7492/avatarizawahz2.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;aul Diamond&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt; &lt;p style="font-style: italic;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;"En u&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;n principio, fue compañero de Benji en el San Francis. Posteriormente, jugó con Oliver e&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;n el New Team, y se convirtió en su principal asistente tras la partida de Tom."&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;Para los no iniciados en la serie &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Campeones&lt;/span&gt;, la definición que acabo de poner puede sonar a cualquier idioma ininteligible. Los fanáticos, sin embargo (*)  recordarán a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paul Diamond&lt;/span&gt; como uno de los grandes secundarios que nos dejó la serie japonesa.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span&gt;Si recordáis,&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Oliver&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Benji&lt;/span&gt;, protagonistas de la mítica serie, antes de ser compañeros, fueron rivales. El enfrentamiento de ambos, en el mítico &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Niupi-San Francis&lt;/span&gt;, dio lugar al primer gran partido que vivimos los seguidores de la serie. Aquel partido nos trajo el primer arrebato épico de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oliver&lt;/span&gt;, la aparición mesiánica de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tom Baker&lt;/span&gt;, o el guiño al catenaccio que supuso la estrategia de la Jaula (**). De lo que no todos se acuerdan es que, en las filas del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;San Francis&lt;/span&gt;, el mejor jugador de campo se llamaba &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paul Diamond&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paul&lt;/span&gt; era un jugador con clase, calidad y presencia. Tenía categoría suficiente como para dejarse notar en cualquier partido. Siempre se le veía lanzando los contraataques, ayudando en defensa, acompañando la llegada, y dando pases llenos de calidad. Todo ello hizo que, en las pruebas para conformar el equipo del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;New Team&lt;/span&gt; (***), la ayudante del entrenador dejara una sentencia para la historia: "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;qué bien se entienden Oliver y Paul&lt;/span&gt;". Yo, a mis escasos ocho años, vi la luz. Los genios se buscan entre ellos, y acaban encontrándose. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oliver &lt;/span&gt;y&lt;span style="font-style: italic;"&gt; Paul&lt;/span&gt;, como genios que eran, se encontraron, y formaron una sociedad inquebrantable, tristemente ensombrecida por el enfoque mitómano que adoptó la serie, y que borró el recuerdo de jugadores tan valiosos como el que aquí reivindicamos.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paul&lt;/span&gt;, durante la serie, fue obsequiado con migajas en términos de gloria, pero aquí estamos para rescatarlas del olvido. El inolvidable número 8 del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;New Team&lt;/span&gt; fue, en una demostración de picardía, el autor de uno de los cinco goles que, durante el Campeonato Nacional, su equipo endosó al orondo &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Teo Sellers&lt;/span&gt; (****). También fue el autor de un espectacular cabezazo en plancha ante el correoso &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Flynet&lt;/span&gt; de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Philip Callaghan&lt;/span&gt;, que acabó resultando clave para que su equipo alcanzara su tercera final consecutiva contra el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tohu&lt;/span&gt; de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Mark Lenders&lt;/span&gt;. Lamentablemente, a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paul&lt;/span&gt; se le negó la gloria en otras ocasiones. Recuerdo una, especialmente. La final contra el &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tohu&lt;/span&gt; estaba reservada a &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oliver Atom&lt;/span&gt;, y a los creadores les resultó inconcebible que un disparo certero y perfecto de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paul Diamond&lt;/span&gt; pudiera acabar en gol. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Ed Warner&lt;/span&gt;, el acrobático portero del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tohu&lt;/span&gt;, no pudo llegar al balón. Éste se fue fuera por escasos centímetros. Los mismos que imposibiltaron que &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Paul Diamond&lt;/span&gt; fuera recordado como lo que fue realmente : el escudero de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Oliver Atom&lt;/span&gt;, y la estrella silenciosa del &lt;span style="font-style: italic;"&gt;New Team&lt;/span&gt;. &lt;/p&gt;&lt;p&gt;________________&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;(*) Entiéndase como fanáticos aquellos que crecieron creyendo que podían ejecutarse chilenas acrobáticas elevándose cinco metros sobre los demás, o que las redes de las porterías podían ser destrozadas por el impacto de un tiro supersónico&lt;/p&gt;&lt;p&gt;(**) Estrategia rastrera, dirigida por el capitán del San Francis, Benji Price, destinada a conservar el pírrico 2-1 con el que dominaban el marcador, y que consistía en pasarse el balón unos a otros, creando una jaula en la que era casi imposible recuperar el balón.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;(***) Equipo resultante de la selección de los mejores jugadores del San Francis, el Niupi y otros equipos de la ciudad para competir en el Campeonato Nacional.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;(****) Portero de enorme envergadura, capaz de ocupar toda la portería con su tamaño, y casi imbatible para los delanteros rivales.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-3052344050952348005?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/3052344050952348005/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=3052344050952348005' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3052344050952348005'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/3052344050952348005'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/11/paul-diamond.html' title='Paul Diamond'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-7412810850265195274</id><published>2008-11-17T19:56:00.009+01:00</published><updated>2008-11-17T20:48:59.775+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Otoño</title><content type='html'>Otoño llegó hace ya días a nuestras casas. Otoño es una estación melancólica, pero también un breve texto, escrito cuando aún valía la pena sonreir. Dejo aquí el que es, para mí, el regalo más personal que jamás haya escrito. Ya pudistéis disfrutarlo en &lt;strong&gt;Arquero Urbano&lt;/strong&gt;, pero creo que es un buen día para redescubrirlo. No en vano, estamos en otoño.&lt;span style="color: rgb(51, 0, 0);font-size:130%;" &gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;OTOÑO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;Unas gotas de agua salpican la ventana. ¿Dónde está el sol que últimamente me despertaba? Algo ha cambiado. El vendedor de helados ha dejado su puesto a la castañera. El abuelo de la camisa desabrochada ha cogido su vieja chaqueta de pana. La pareja que se perseguía por el rompeolas pasea tranquilamente cogida de la mano. El niño que nadaba en la piscina ha bajado al garaje a recuperar su balón. Mi madre saca cajas de encima del armario. Es la ropa de invierno. Será que el armario pide revisión de contenidos, como la televisión. Las palomas toman el testigo de las gaviotas. Las lágrimas el de las risas. El azul cielo deja paso al marrón, al ocre y al gris. Los nostálgicos vuelven a la calle, algunos con cámara de fotos. Los rostros de la gente vuelven a tener algo que decir. Las mantas piden su turno. Quieren cubrir los cuerpos desnudos. Las canciones también lo hacen. Quieren cubrir las almas desnudas. ¿Será que la locura del verano ha dado paso al amor?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Los turistas se apuntan a la moda del cóndor y el tigre. Ya son especies en peligro de extinción. Los paraguas vuelven a ser negocio. ¿Se llevarán este año las capuchas? El despertador se hace fuerte, ahora que se está mejor entre sábanas. El álbum de fotos pide ser revisado. El hombre que pone las calles ha vuelto a madrugar. El parque se vacía para llenar el colegio. ¿Servirán los cuentos para adornar este mundo? Los zapatos se adueñan de la calle, pidiendo el fin de las sandalias. El granizado se evapora entre el humo del té recién hecho. ¡Hay que cambiar la carta, señor camarero! Se apagan las luces. La noche vuelve a tener sentido. Vuelve la calma, el silencio, la eterna espera de la lluvia esperando a ser derramada. Vuelve el viento transportando mensajes a lo largo del mar, sobretodo para quien quiera escucharlos. Acaba el día, y el sol añade rojo a su despedida. Será que quiere pintar el cielo para que brille más la luna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cambios y más cambios. Es la magia de las estaciones, aunque hay cosas que no permutan. La gente sigue agolpada ante el pozo de los deseos. Cualquier época del año sirve para soñar. Siguen puntuales en la iglesia. Sólo un siglo de retraso. Sigue llorando el bebé del quinto. Ahora tiene frío, antes calor. ¿Será que lo que le pasa es que está hambriento? Sigue el maquillaje sin sentido. Qué escasa es la gama de colores. Siguen ladrando los perros. ¿Cuándo cerrarán la perrera? Sigue el anciano poeta buscando su inspiración. Siguen los espejos caprichosos, desvirtuando la realidad. Y en algún sitio, escondidos, siguen Romeo y Julieta luchando juntos por su amor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oigo un castillo de fuegos. Hay fiesta en el pueblo, con sabor a despedida. El verano se aleja como un velero por el mar, y se agolpan los aldeanos saludando con la mano. Las mujeres van de luto, mas no es un adiós. Es un beso, un llanto, una sonrisa. Es un eterno recuerdo que nadie olvidará. Es un cambio. Un “dejo a mi hermano en mi ausencia, pero volveré”. Bienvenido sea el otoño. Buen viaje, querido verano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;strong&gt;Angel (26/10/2004)&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-7412810850265195274?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/7412810850265195274/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=7412810850265195274' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7412810850265195274'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7412810850265195274'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/11/otoo.html' title='Otoño'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-6537073622316936914</id><published>2008-11-16T19:03:00.005+01:00</published><updated>2008-11-17T18:17:54.222+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>La Autodestrucción del Real Madrid</title><content type='html'>Uno de los mayores retos a los que puede enfrentarse una institución deportiva es el de dar forma a un proyecto bajo el que crecer. El Real Madrid, adalid de la casta, los imposibles y la épica, permanece en constante litigio con su pasado y su historia, y sigue mostrándose incapaz de gestionar, desde la cordura, un futuro que refunde y modernice sus valores, y los enmarque dentro de los cauces de la sensatez. El Real Madrid es incapaz de fraguar en un proyecto que le haga ser distinto a lo que ha sido casi siempre, y le haga reconocible por la estabilidad y el excelente aroma de lo bien hecho. Dicho de otra manera, el Real Madrid es incapaz de navegar en aguas tranquilas, porque parece no sentirse cómodo en la calma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He aludido al pasado, debido a la permanente y obsesiva tendencia del Real Madrid a caminar hacia la autodestrucción. Recordando eras recientes, uno no puede olvidar el Real Madrid presidido por Lorenzo Sanz, un equipo que heredó la estructura arcaica y el ambiente desconfiado y cañí que rodeaba a Ramón Mendoza, pero que fue capaz de recuperar un puesto privilegiado en los altares del fútbol europeo. De todas formas, la necesidad de cambio, modernidad y seriedad hizo que los socios dieran un giro sorprendente, apostando por Florentino Pérez como presidente. Éste trajo criterio, estabilidad, solvencia económica y, de propina, a los mejores del mundo. El Madrid parecía estar en el buen camino, y completó tres años y medio siendo la envidia del mundo. Lamentablemente, optó por tirarlo (casi) todo por la borda. Se autodestruyó por culpa del acomodamiento de sus divos, y el proteccionismo y la locura pasajera del que los guiaba. El socio vio a su equipo sin ganar nada durante cuatro años, y recurrió a su actual presidente: Ramón Calderón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ramón Calderón cogió la presidencia del Real Madrid con la intención de romper con su pasado más reciente, y evitar cualquier comparativa con la era de Florentino Pérez. Tras unos inicios difíciles, el Real Madrid recurrió a su histórica manía por ganar cuando más imposible parece, y, tras una remontada sin precedentes, se llevó la más extraña, épica y emocionante Liga de la historia reciente del fútbol. Recuperada la fe, el Real Madrid se encaminó a iniciar un proyecto que, al menos, parecía coherente y distinto. Así, ganó su segunda liga con autoridad, dando pasos hacia adelante, pero respetando un margen de mejora que le permitiera consolidar lo ganado y seguir creciendo. En septiembre de este año se iniciaba el tercer año del proyecto Calderón. Han bastado dos meses para que todo lo ganado durante dos temporadas se haya quedado en nada, y para que el Real Madrid volviera a autodestruirse sin venir a cuento. ¿Qué ha llevado esta vez al Real Madrid a la situación actual? Veamos,&lt;br /&gt;&lt;ul style="font-weight: bold;"&gt;&lt;li&gt;Ruptura con las premisas.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;El Real Madrid de Calderón parecía creer en el rigor de un proyecto deportivo, en la cobertura de sus carencias mediante el estudio, y no el capricho. El Real Madrid, esta temporada, ha hipotecado su proyecto deportivo a la contratación de Cristiano Ronaldo, volviendo a la era que se pretendía borrar, aquella en la que Florentino Pérez era un loco obsesionado por vestir a los mejores del mundo de blanco, independientemente de las necesidades deportivas del equipo. Para colmo, esta hipoteca ha puesto algo doloroso sobre la mesa: Ramón Calderón no es Florentino Pérez, y Cristiano Ronaldo no está en el Real Madrid.&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Solapamiento y Bicefalia en la Dirección Deportiva&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;Uno de los grandes misterios que rodean al Real Madrid es la definición de su organigrama deportivo. Sabemos que Pedrag Mijatovic es el director deportivo, y que Miguel Ángel Portugal (que llegó inicialmente para suplantar al montenegrino) es el secretario técnico. Lo que no sabemos es cómo se solventa la papeleta de que ambos opinen y decidan sobre el futuro del Real Madrid. ¿Consecuencias? Ineficacia en una política deportiva en el que se solapan demasiadas figuras, retrasando decisiones, dispersando objetivos, y oscureciendo la línea a seguir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este choque ha derivado en disputas notorias entre las preferencias de unos y otros, en el trabajo inútil de algunos (una propuesta de Portugal no sale adelante sin el ok de Mijatovic, y esto hace difícil entender la labor del primero) y, en definitiva, en una política totalmente ineficiente para el Real Madrid.&lt;br /&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Error en la estrategia&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;span&gt;¿Quién tuvo la brillante idea de decidir que Robinho sobraba en el Real Madrid?&lt;/span&gt; Tal vez, el mismo que decidió que había que traer a Cristiano. &lt;span&gt;¿Cómo no se han solventado las dos grandes carencias que tenía este equipo, que eran la figura de un delantero centro que supliera a Van Nistelrooy, y la presencia de un jugador de banda derecha?&lt;/span&gt; Daba igual; con Cristiano, el Real Madrid crecería por sí mismo. &lt;span&gt;¿Por qué Granero está en Getafe, y Javi García en el Real Madrid?&lt;/span&gt; Ni se sabe &lt;span&gt;¿Por qué Salgado o Saviola siguen formando parte de esta plantilla?&lt;/span&gt; Nadie los quiere, y menos a ese precio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Real Madrid invirtió parte de la pasada temporada en desacreditar, mediante la prensa, a dos de los miembros más importantes de la plantilla: Mahamadou Diarra y Robinho. Si bien el primero sigue en el equipo por la insistencia de sus compañeros, con el segundo vimos uno de los grandes ejemplos de pésima gestión que se haya podido ver en el fútbol. Ni se le renovó cuando tocaba, ni se supo frenar su marcha cuando el equipo se quedaba sin Cristiano. Para el Madrid, Robinho era el jugador que había que eliminar para que llegara el portugués. Diarra era el que ayudaría a financiar su fichaje con su venta. ¿Fue un diagnóstico equivocado? Tal vez sí, o tal vez no. Diarra y Robinho eran dos jugadores cuya baja, mediante una buena campaña mediática, podría ser entendida por la afición, y cuyo valor de mercado podría ser lo suficientemente atractivo como para financiar el fichaje del portugués. Dicho de otra forma, Diarra y Robinho eran perfectamente válidos, pero eran un caramelo para acumular dinero para traer al portugués.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Real Madrid tenía una gran oportunidad para consolidar un grupo, reforzar a sus estrellas, y cubrir las necesidades detectadas. Lejos de ello, lo olvidó todo para darse un capricho que, finalmente, ni pudo darse. Sí, lo habéis adivinado. De nuevo, la autodestrucción.&lt;br /&gt;&lt;ul style="font-weight: bold;"&gt;&lt;li&gt;Bloqueo Mental&lt;br /&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;Es evidente que todo lo dicho anteriormente no serviría para justificar el mal momento que atraviesa el Real Madrid. Hay factores que van más allá de lo comentado y lo meramente deportivo. El Real Madrid tiene un serio problema psicológico, que le hace entrar en un proceso de bloqueo, miedo y parálisis cada cierto tiempo. Yo lo llamaría el renacer de los fantasmas. Hay ciertas sensaciones que recuerdan a las ya vividas otros años. Si no hay suficiente entereza deportiva como para afrontarlas, el equipo descubre sus debilidades, pierde el mayor de sus activos (la fé, la fortaleza mental) y acaba siendo vulgar y vulnerable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo comentado va más allá del entrenador y la situación actual, y tiene mucho que ver con el fondo. El Real Madrid tiene un serio problema de estabilidad, y ello habla de lo débiles que son sus cimientos. Se habla de cambiar a Schuster, de reforzarse, pero lo observado es sólo diagnosticable en un ámbito general. En ese, hay que poner sobre la mesa factores institucionales y psicológicos que, a fin de cuentas, están imponiéndose de manera demasiado rotunda como para que pasen desapercibidos. Hay muchas preguntas a hacerse, pero dejaré unas cuantas en el alero:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Confía el madridismo en su presidente? ¿Tiene la actual junta directiva la legitimidad y respaldo suficiente, tras unas elecciones delirantes y tétricas para la salud democrática, como para estar al mando del Real Madrid? ¿Puede haber unión en un vestuario en el que Raúl marca el ritmo de una manera tan descarada? Siguiendo con Raúl, ¿Cuántos años más podrá permitirse el Real Madrid cobijar en su plantilla a un jugador cuya realidad está siempre por encima de la del Club, sea para bien o para mal? ¿Cuándo decidirá el Real Madrid romper con su pasado y trazar nuevas líneas, de una manera decidida y no artificiera?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al Real Madrid le da mucho miedo dejar de ser el Real Madrid, pero más miedo debería darle no volver a serlo nunca.&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-6537073622316936914?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/6537073622316936914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=6537073622316936914' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6537073622316936914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6537073622316936914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/11/la-autodestruccin-del-real-madrid.html' title='La Autodestrucción del Real Madrid'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-2062633593000229394</id><published>2008-11-09T13:09:00.004+01:00</published><updated>2008-11-09T17:40:32.006+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Los Niños de Huang Shi</title><content type='html'>Existe un tipo de cine que podríamos definir como impersonal. Es ese cine en el que la autoría, y hasta el género, son cualidades demasiado difíciles de reconocer, sea quien sea la persona que haya detrás de la idea y ejecución de las mismas. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los Niños de Huang Shi&lt;/span&gt;, obra que recorre la epopeya del reportero británico &lt;span style="font-style: italic;"&gt;George Hogg&lt;/span&gt; en la China ocupada por los japoneses durante los años 30, podría ser perfectamente un icono de ese tipo de cine.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Hollywood&lt;/span&gt; ha amparado infinidad de biografías y capítulos escondidos de la historia. En muchos casos, dichas propuestas esconden única y exclusivamente la ambición de generar un buen producto de marketing, pulido, vistoso, y lo suficientemente neutro como para no decepcionar a nadie. La película que nos ocupa encaja perfectamente en este estereotipo. Es difícil criticar &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los Niños de Huang Shi&lt;/span&gt;. Trata un tema que, inevitablemente, resulta emotivo e interesante, y lo hace desde una óptica inusitadamente equilibrada. No se moja ni deja de hacerlo, básicamente porque el interés recae en el heroicismo de los protagonistas, y no en las causas y consecuencias de la barbarie. Tratar la épica supervivencia de un grupo de niños abandonados a su suerte es goloso, pero también envenenado. Es fácil caer en un dramatismo extremo y, si bien es cierto que el melodrama inunda la cinta, es suficientemente soportable como para llegar a las dos horas sin el alma excesivamente edulcorada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gran parte del mérito de lo comentado anteriormente debería recaer en el director. Es cierto que la labor de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Roger Spottiswoode&lt;/span&gt; es meramente funcional, pero tampoco hay que negarle el oficio y experiencia con la que resuelve su trabajo. Por lo demás, en el reparto tenemos al siempre eficaz &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Jonathan Rhys Meyers&lt;/span&gt;, y a los inevitables &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Chow Yun-Fat&lt;/span&gt; y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Michelle Yeoh&lt;/span&gt;, haciendo lo que mejor saben hacer: cubrir roles orientales de peso en una película rodada por occidentales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Los Niños de Huang Shi&lt;/span&gt; es, en definitiva, una aceptable posibilidad de acercarse a una de esas pequeñas grandes historias que dejan las guerras. Historias anónimas en el tiempo, pero inevitablemente poderosas para quienes las vivieron. Dado que está rodada con oficio, no deja de ser una buena opción para salvar un domingo de cine sin pretensiones ni decepciones extremas. Sólo una reflexión para terminar, ¿Puede ser este film, sin querer serlo, una muestra de la mano que Occidente quiere tenderle a China para entenderse y encarar un futuro tan próspero como interesado? Todo es posible.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-2062633593000229394?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/2062633593000229394/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=2062633593000229394' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/2062633593000229394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/2062633593000229394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/11/los-nios-de-huang-shi.html' title='Los Niños de Huang Shi'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-6129489648929488041</id><published>2008-11-05T21:38:00.004+01:00</published><updated>2008-11-05T23:23:04.069+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>Obama, el reto del cambio.</title><content type='html'>Hace unos tres años, ojeando el suplemento dominical del diario El País, me encontré con un reportaje que hablaba de políticos emergentes. En él, por encima del resto, resaltaba un tal Barack Obama. Supongo que me fijé en él por ser afroamericano, y ser considerado como un futuro candidato a ser presidente de los Estados Unidos. Esta mañana, pasando por el quiosco, Obama y Martin Luther King ocupaban las portadas de los diarios. El primero había hecho realidad el sueño del segundo, amén del suyo propio. Barack Obama es el primer presidente negro de los Estados Unidos de América.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La jornada ha tenido una trascendencia arrolladora en el panorama mundial. En un momento de incertidumbre económica y social, de miedo, de desencanto, de heridas abiertas y guerras sin terminar, era urgente que el principal actor de la escena internacional cambiara de uniforme. La victoria de Obama ha sido tan celebrada fuera de Estados Unidos como dentro. Cada uno tiene sus motivos. Europa, sin ir más lejos, se veía desamparada sin la referencia válida del país anglosajón. Si escuchan los comentarios sobre la crisis económica, se darán cuenta que muchos atañen al ya clásico "Empezó en Estados Unidos". Hoy, Europa necesita ser rescatada por alguien, y es evidente que Obama tiene buena pinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los motivos de la victoria de Obama parecen claros, pero no es mala idea echarles un vistazo. La situación económica y el conflicto de Irak han tenido un coste altísimo para los republicanos, pero no hay que quitar méritos al nuevo presidente. Obama ha arrancado votantes del conservadurismo, esencialmente aquellos a los que la crisis económica ha golpeado brutalmente, pero también ha logrado llevar a las urnas a quien no había votado nunca. La estrategia del "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Yes, we can&lt;/span&gt;" ha sido demoledora. Casi tanto como una puesta en escena sin precedentes. Obama es, tal vez, lo más cercano a un líder de masas que ha visto este planeta en mucho tiempo. Habla con temperamento, convicción, energía y astucia. Si confirma lo que parece ser, podemos estar ante un político irrepetible. ¿Ideales? Es un progresista, alejado del anquilosado ideal que ha predicado Bush, pero mucho más cercano al centro que lo desearía el que vé en él un revolucionario. De todas formas, es normal. Estados Unidos es un país a gestionar con tacto, en el que la máquina de los cambios está aún engrasándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La herencia recibida por Obama es envenenada. Hay mucho que agradecerle a la Administración Bush. El nuevo presidente debe compatibilizar la creación de un sistema más igualitario con el control de una crisis que está mostrándose implacable. A Obama le van a pedir que salgan los números, pero también que equilibre las desigualdades sociales. Necesita un dinero que tal vez no tenga, y cualquier medida va a ser observada con lupa. Bush también ha hecho los deberes con el resto del Mundo. Hoy, Estados Unidos es un país con el que es imposible dialogar, que marca territorio hasta el límite de despreciar al que le planta cara, y que hace de la diplomacia un disparate sin más valía que la foto de rigor. Estados Unidos, con Obama al frente, se encamina hacia el reto de corregir un error tan grave como prepotente. El país anglosajón debe demostrar que quiere ser parte del Mundo, y hacer del trillado multilateralismo algo sincero. El Mundo necesita de Estados Unidos, pero Estados Unidos también necesita al Mundo. Los nuevos retos a los que todos nos enfrentamos nos necesitan a todos. Y todos somos todos, aunque no siempre nos guste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sirvan estas líneas para darle la enhorabuena a Barack Obama. Esperemos que pinte Estados Unidos del deslumbrante color que nunca debió perder. Es el anglosajón un país que, probablemente, haya dado una gran lección democrática para demostrar que una crisis puede servir para mostrar fuerza, y no derrotismo, y que está, por encima de todo, para reaccionar en lugar de lamentarse. Estados Unidos quiere volver a liderar el Mundo. Estados Unidos le da la palabra a Obama. Congratulations, Mr. President.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-6129489648929488041?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/6129489648929488041/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=6129489648929488041' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6129489648929488041'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6129489648929488041'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/11/obama-el-reto-del-cambio.html' title='Obama, el reto del cambio.'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-6148112225074086283</id><published>2008-10-31T23:35:00.016+01:00</published><updated>2008-11-02T18:20:52.219+01:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Dos Cuentos de Halloween</title><content type='html'>Nadie como un niño sabría describir el miedo. Una mirada virgen camina constantemente por el sendero de lo desconocido. Todos hemos tenido miedo a apagar la luz y a encenderla; a despertar y a dormir; a aquella casa abandonada; a aquel viejo vagabundo. Hace unas semanas, los que aquí escribimos nos planteamos un reto el uno al otro. Escribiros a todos dos relatos para Halloween. Juramos que no hemos sabido nada de lo que el otro escribía. No hasta hace unos minutos. El miedo nos recorre al pensar que nuestras historias beben de las mismas fuentes. Eso nos hace pensar que alguien lo ha escrito en nuestro nombre. Sea como fuere, esto va dedicado a quienes han sido niños alguna vez. Apagad las luces.. Empieza la función.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: right"&gt;&lt;span style="FONT-STYLE: italic"&gt;Ángel Ruiz y Héctor Gómez.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p.MsoBodyText, li.MsoBodyText, div.MsoBodyText  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:612.0pt 792.0pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:36.0pt;  mso-footer-margin:36.0pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */ @font-face  {font-family:"Book Antiqua";  panose-1:2 4 6 2 5 3 5 3 3 4;  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:roman;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p.MsoBodyText, li.MsoBodyText, div.MsoBodyText  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:35.4pt;  mso-footer-margin:35.4pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;&lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:';"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:100%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;?xml:namespace prefix = o /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: center"&gt;__________________________________________________________________&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-family:trebuchet ms;" &gt;Destellos en la Noche&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt; (por Ángel Ruiz)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;Joel tenía su mirada clavada en el fondo de la habitación, allá donde el color dorado se apagaba lentamente tras el cálido adiós de su madre. La minúscula luz del pasillo era lo último que veía antes de enfrentarse a la noche. Cinco años recién cumplidos eran muy pocos para no tener miedo a apagar la luz, y saber que puede haber paz en las tinieblas y horror en las primeras horas del alba. Los primeros instantes de soledad siempre pasaban lentos, siendo la cama un inmenso desierto que su pequeño cuerpo no alcanzaba a cubrir. Para protegerse de las sombras, Joel escondía pudoroso su cara bajo las sábanas, y dejaba que en su aliento flotaran los rastros del delicioso postre con el que acababa la cena. Poco a poco, la mente se relajaba, dando paso a un viaje en el que su lecho se convertía en una gran alfombra mágica que lo transportaba por los aires a través de casa. La parada favorita de Joel era la cocina. Desde lo alto, se veía a sí mismo sentado en la mesa antes de merendar, con expresión de pillo en la cara y las piernas colgando de una silla caprichosamente alta. Allí, el pequeño esperaba impaciente el sonido de la leche cayendo en la taza, mientras la isla de chocolate aguardaba a ser atravesada por la cuchara de la justicia. Mamá le miraba sonriente mientras acariciaba sus cabellos. Todo lucía lleno de color y luz, desde los blancos azulejos al recuerdo invisible de su padre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la calma del regreso llegaba a la alcoba, Joel se convertía en el valiente aventurero que jugaba cada noche a buscar luz en las tinieblas. Poco a poco, sin confiarse, el pequeño reptaba hacia arriba bajo las sábanas, hasta que llegaba a rozar los lindes de la almohada con su rubia cabellera. Al descubrir la superficie, Joel cerraba fuertemente los ojos, hasta que los párpados y la nariz se arrugaban como el hocico de un roedor. Unos instantes de concentración bastaban para que la oscuridad se convirtiera en una pared impenetrable. Era entonces cuando aparecía la magia, creando decenas, cientos, miles de destellos de luz que se multiplicaban por todas partes para gozo del pequeño. Nadie más conocía el truco. Y él tenía claro que no iba a compartirlo con su amigo Marcos, a menos que éste le dijera cómo podía su peonza rodar tanto tiempo sin caer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella noche, los destellos aparecieron, como siempre, tras la más orgullosa de las sonrisas de Joel. Ya era un hombrecito preparado para abrir los ojos en la oscuridad. A su orden, las pestañas acudieron raudas, abriendo los ventanales que dejaban paso a su mirada. En ese momento, la penumbra dejó de serlo para convertirse en una foto grisácea y difuminada de la habitación. Una tenue luz se filtraba por la ventana que daba al patio de luces. Tal vez fuera el vecino del segundo, el escandaloso, como lo llamaba mamá. Los ojos de Joel barrieron la habitación. La sábana se extendía ante él, como un lago que cruzar antes de posarse en tierra firme. Al fondo estaba el armario, al que Joel nombraba cada mañana guardián del cuarto. El recorrido siguió por las paredes, hasta divisar la imagen recortada de la estantería, donde descansaba su foto con el disfraz del Capitán Garfio. Cada sombra parecía estar en su sitio, incluida la de la silla donde mamá se sentaba para leerle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Joel volvió a acordarse del destello, éste ya menguaba en el horizonte. Volvió a jugar con él, moviéndolo de la estantería al armario, haciéndolo girar en el aire, y llevándolo rápidamente hasta la silla. De repente, el centelleo se detuvo, clavando su mirada. El aliento del pequeño se quebró, llenando la habitación con un sonido ahogado y terrible. Lo que siguió convirtió la eternidad en un simple suspiro. La mirada permaneció hundida en la silla, sin poder apartarse. Una sombra se recortaba sobre ella, sin haber pedido permiso para estar ahí. Una sombra que acabó con el destello, con el tiempo y con el ensordecedor silencio. Joel se quedó inmóvil, incapaz de reaccionar. De querer gritar, el aire no habría llegado a los pulmones. De querer correr, las piernas no habrían respondido. Sólo una lágrima que se abría camino ante el miedo acudió al rescate. Los segundos fueron largos, pero segundos al fin y al cabo. Los suficientes para volver a deslizarse bajo las sábanas, mientras el corazón se disparaba en mil latidos. Los suficientes para acurrucarse sin querer preguntarse qué o quién estaba sentado en su silla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera, Olga se dirigía hacia su habitación, cubierta con una bata. Mientras caminaba, un inesperado escalofrío recorrió su cuerpo. El temblor le hizo pensar que tal vez habría cogido frío en la terraza, mientras fumaba el último cigarrillo del día. Se paró ante la puerta de Joel, dudando si entrar para ver si ya dormía. Agarró el pomo de la puerta sin decisión. ¿Cuándo habría crecido lo suficiente como para no robar su intimidad en plena noche? El frío volvió a hacer acto de presencia. Qué extraña intensidad, para estar en otoño. Olga abrió con delicadeza y escudriñó el imperturbable silencio. Duerme –pensó para ella-. De haber estado despierto, Joel habría gritado “¡Te pillé!”. Olga cerró la puerta. Podía ir a dormir tranquila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo las sábanas, Joel había escuchado cómo se cerraba la puerta. Mamá no estaba con él. Su voz le había traicionado, impidiéndole gritar. Tal vez había sido ese maldito frío, que no paraba de arreciar. Tras oír el sonido de la madera encajada en el marco, Joel hizo de su cuerpo un ovillo, acurrucándose contra la pared. Cerró los ojos hasta el dolor, y mordió sus labios para que el castañeo de sus dientes no fuese escuchado. De pronto, un sonido le llegó de fuera. Fue algo leve, sin definir. Quizás, el gesto de una rodilla al levantarse. O el de un pie iniciando un primer paso. El pánico invadió la habitación, paralizando al niño en medio. El sonido se iba haciendo pavorosamente cercano. Joel, asustado, se agarró con fuerza a la sábana, respirando inquieto el escaso aire que quedaba en su escondite. No podía pensar, ni pedir milagros. ¿Qué debía hacer, acorralado como estaba por una sombra? De repente, la sábana que le cubría empezó a moverse, separándose de su cuerpo. Joel se aferró a ella, pataleando y llegando a morder la tela. Todo fue inútil. Su cuerpo fue entregado a la noche, sin parar de temblar y con los ojos negándose a mirar. –Tranquilo, Joel- El susurro le atravesó como una flecha, acompañado de una mano helada que cayó sobre su hombro. –Tan sólo quería verte dormir- Joel abrió los ojos, pero nada pudo ver. -Ya me voy, pequeño- acertó a escuchar antes de que el frío desapareciera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center"&gt;______________________________________&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="TEXT-ALIGN: center;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-size:100%;" &gt;Intenta no Respirar (por Héctor Gómez)&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p.MsoBodyText, li.MsoBodyText, div.MsoBodyText  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:35.4pt;  mso-footer-margin:35.4pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt;&lt;/style&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;style&gt; &lt;!--  /* Font Definitions */ @font-face  {font-family:Georgia;  panose-1:2 4 5 2 5 4 5 2 3 3;  mso-font-charset:0;  mso-generic-font-family:roman;  mso-font-pitch:variable;  mso-font-signature:647 0 0 0 159 0;}  /* Style Definitions */ p.MsoNormal, li.MsoNormal, div.MsoNormal  {mso-style-parent:"";  margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  ont-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} p.MsoBodyText, li.MsoBodyText, div.MsoBodyText  {margin:0cm;  margin-bottom:.0001pt;  text-align:justify;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:12.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-fareast-font-family:"Times New Roman";} @page Section1  {size:595.3pt 841.9pt;  margin:70.85pt 3.0cm 70.85pt 3.0cm;  mso-header-margin:35.4pt;  mso-footer-margin:35.4pt;  mso-paper-source:0;} div.Section1  {page:Section1;} --&gt; &lt;/style&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Intenta no respirar...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Sus pequeñas piernas parecen de plomo, se mueven como lastradas por un enorme peso. Todo su cuerpo parece estar sumergido en una piscina de un líquido mucho más denso que el agua. Trata de girar la cabeza pero su cuello no responde, está anquilosado, fijo, mirando al frente, hacia la oscuridad más absoluta. No puede mirar atrás pero siente que algo le persigue, algo terrible, algo que su pequeña mente infantil ya puede reconocer como peligroso, como maligno, como diabólico. Le gustaría gritar, intenta chillar con todas sus fuerzas. Cierra los ojos y se concentra en crear la mayor cantidad de ruido posible, pero su grito se ahoga en su garganta, apenas resuena en sus oídos como un rumor lejano, como la pequeña súplica de un ser insignificante desde las entrañas de la Tierra.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText"  style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Intenta no respirar....&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Parece que esa es la única manera de sentirse a salvo. Siente que cualquier movimiento, cualquier atisbo de vida será detectado por aquello que le persigue. Contiene la respiración, intenta guardarse hasta el último aliento en los pulmones. Pero pronto siente un pequeño mareo, una irreal sensación de abandono. Parece pesar todavía más. Algo le dice que va a morir si continúa así, con esa extraña idea sobre la muerte que tienen los niños, entendida como el fin de todo, sin ninguna connotación. Expulsa el aire, y al instante nota como aquella presencia se hace más evidente, como si le esperara agazapada entre las sombras. No la ve, siempre está detrás de él, pero la siente. La siente cercana, expectante, ansiosa de abalanzarse sobre su pequeño cuerpo. Apenas tiene ocho años, pero ya imagina lo que podría pasar si aquello llega a alcanzarle.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Intenta no respirar....&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Reanuda la huida, con todo el peso del mundo sobre su cuerpo. Su mente ordena un movimiento rápido, pero sus miembros responden con pesadez. No corre, flota. No huye, se mueve en círculos, hacia ninguna parte. Sin ninguna salida. Aquello está cada vez más cerca, sigue sin verlo pero esta vez puede escuchar su voz. Una voz granulosa, inhumana, ni siquiera animal. No podría relacionar esa voz con nada de lo que había escuchado hasta ese momento. Sin embargo, puede entender lo que dice. Está hablándole, o aún mejor, está cantándole. Una canción cuya letra cree reconocer, pero que está anclada en un pequeño recodo de su mente, ese recodo que contiene los recuerdos que nos ocultamos, todo aquello que escondemos porque no podemos soportar. Conoce la letra, en algún momento la ha escuchado, quizá en otra huida anterior. Pero no quiere escuchar como termina. Intuye que el final contiene un destino terrible.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Intenta no respirar....&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Esa voz...un simple sonido que se le hace insoportable al oído. La misma voz de la muerte, del terror, una voz que sugiere un pozo sin fondo, una caída hacia la oscuridad que parece no tener fin. Siente escalofríos, sus miembros se le hielan. Nota la presencia justo por encima de su cabeza, o más bien por todas partes, como si le rodeara. Se detiene, o quizá no había podido moverse hasta entonces. Cierra los ojos con fuerza, intentando conjurar el pánico. Una lágrima se queda atrapada dentro de su ojo y se le clava como un puñal helado. Contiene la respiración una vez más, no le importa que sea la última. La voz se materializa cada vez más próxima, y sigue cantando una especie de letanía burlona, con la tranquilidad que otorga el saber que la presa está acorralada:&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;“No huyas pequeño, no puedes escapar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-STYLE: italic; FONT-FAMILY: trebuchet ms; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Estés donde estés, te puedo encontrar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-STYLE: italic; FONT-FAMILY: trebuchet ms; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Bajo las sábanas o en tu armario puedo morar&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-STYLE: italic; FONT-FAMILY: trebuchet ms; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;Soy tu fiel compañero, el miedo mortal&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="FONT-STYLE: italic; FONT-FAMILY: trebuchet ms; TEXT-ALIGN: justify"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Estés donde estés...”&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;La última palabra parece prolongarse hasta la eternidad, se incrusta en sus oídos y arraiga en ellos. Un estallido en su cabeza le hace perder levemente la noción del tiempo y del espacio. De repente, todo se difumina, empieza a dar vueltas. Y, por fin, se ilumina. Cuando consigue reunir fuerzas para abrir los ojos, la lágrima helada se desliza por su mejilla. De pronto la voz parece haber desaparecido, las tinieblas se apartan y dejan paso a un haz de luz que pronto reconoce como acogedor, como familiar. Mira alrededor y reconoce su pijama, su cama, sus juguetes, su ropa colgando en el respaldo de la silla. Y reconoce a su madre, con aspecto preocupado sosteniendo el pomo de la puerta. Por primera vez respira aliviado, está deseando saltar de la cama y abrazar con fuerza a su madre, sentir un calor protector tras tanto terror helado.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pero en lugar de eso, lo que ve le deja paralizado, sin respuesta posible. Ve a un niño de ocho años abalanzarse sobre su madre. Lleva su mismo pijama, el mismo corte de pelo, la misma marca de nacimiento en la nuca. No tiene ninguna duda de que es él mismo. Pero él no está allí, a salvo con su madre, está aquí. Pero nadie parece verlo, su madre no se da cuenta. Quiere gritar, pero se encuentra de nuevo con ese rumor lejano. Ve alejarse a su madre con aquél niño que es él pero no es él en sus brazos, la ve cerrar la puerta. Adiós a la luz, regreso a la oscuridad. Han desaparecido su cama, sus juguetes, la ropa colgada de la silla. Y ha vuelto la voz, más fuerte que antes, más burlona. Más segura de su triunfo. Por fin puede acabar su canción maldita...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;"Estés donde estés, te puedo encontrar...."&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: justify;font-family:trebuchet ms;" &gt;&lt;span style="font-family:Georgia;"&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;font-size:85%;"&gt;Intenta no respirar....&lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="TEXT-ALIGN: center"&gt;&lt;span style="font-family:';"&gt;&lt;span style="font-family:georgia;font-size:100%;"&gt;___________________________________&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-6148112225074086283?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/6148112225074086283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=6148112225074086283' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6148112225074086283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/6148112225074086283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/10/dos-cuentos-para-halloween.html' title='Dos Cuentos de Halloween'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-7394872853313120109</id><published>2008-10-19T17:40:00.003+02:00</published><updated>2008-10-19T18:12:39.615+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Quemar después de Leer</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.cine365.com/resources/image/Quemar_despues_de_leer_-_600.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.cine365.com/resources/image/Quemar_despues_de_leer_-_600.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Tras batallar con la enorme carga dramática que encerraba en su interior la poderosa "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;No es país para viejos&lt;/span&gt;", es ya una teoría extendida que los hermanos Coen han querido aprovechar el rodaje de "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quemar después de leer&lt;/span&gt;" para disfrutar y relajarse. Tal premisa ha actúado de caramelo envenenado, logrando que más de un espectador haya ido al cine con pocas ganas, esperando ver una obra decididamente menor y sin excesivas pretensiones. No voy a ser yo quien desmienta la dimensión lúdica que haya podido tener este rodaje para la pareja de directores. El tono desenfadado que recorre la película y la irreverente mirada que proyecta sobre la América &lt;span style="font-style: italic;"&gt;New Age&lt;/span&gt; invita a pensar en altas dosis de carcajadas. Mi teoría es que los hermanos Coen tenían ganas de hacer "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quemar después de leer&lt;/span&gt;" para, valga la redundancia, demostrar las ganas que le tenían a más de uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer plano de la película muestra una imagen de América tomada desde fuera de la Tierra. Poco a poco, la cámara va avanzando, reduciendo el marco, agrandando el detalle, y acabando tras unos pasos que recorren un edificio de la CIA. Los Coen empiezan, sin disimulo, con el movimiento que ejecutamos muchos de nosotros en el famoso &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Google Earth&lt;/span&gt;. Un guiño a la actualidad, al que se van uniendo durante el metraje parodias de los programas de&lt;span style="font-style: italic;"&gt; fitness&lt;/span&gt;, la cirugía estética, las citas a ciegas, las crisis matrimoniales y, sobretodo, la inteligencia militar. ¿Y todo para qué, os preguntaréis? ¿Para qué tirar de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;clichés&lt;/span&gt;? Parece una idea sacada del informativo de turno, pero no me negaréis que no hay mejor modo que retratar una sociedad un tanto idiota, regida por idiotas, que enseñarnos a todos las idiotas costumbres y preocupaciones que la caracterizan. Y uso el término idiota porque es la sutil y concisa forma de llamar(nos) que tienen los Coen en esta película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El qué y el cómo son imprescindibles para hablar de "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quemar después de leer&lt;/span&gt;". Construir una historia, por muy paródica que sea, desde clichés, puede tener como consecuencia la crítica basada en el recurso facilón. La teoría se desmonta cuando vemos que tales clichés sólo son parte de un mecanismo tan sólido como es el guión de esta película. Hemos visto grandes ideas fracasar por la forma de llevarlas a cabo. Aquí nos encontramos con una idea "menor" adaptada con un ingenio y un oficio exquisitos. Ello nos hace reflexionar con dos ideas que trascienden la película. Una es el momento que vive la comedia americana. Últimamente, vemos al cine americano viviendo una especie de Edad de Oro en lo que a este género se refiere. El nulo disimulo con el que los cineastas anglosajones cargan contra los ideales y los mitos en los que navega Estados Unidos está dando como resultado un número nada desdeñable de magníficas comedias. Ya hablamos el otro día de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tropic Thunder&lt;/span&gt;. El segundo aspecto sobre el que debemos reflexionar es el que hace mención a Ethan y Joel Coen. Pocos casos hay de cineastas tan prolíficos y regulares como estos dos hermanos. Bien es cierto que no siempre firman una obra maestra. A decir verdad, han firmado pocas, pero no es menos justo reconocer que hasta sus propuestas menos brillantes suelen estar muy por encima de la media.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En conclusión, podemos decir que "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Quemar antes de leer&lt;/span&gt;" está rodada con tono relajado y desenfadado, pero también que ello no debe ser obstáculo para disfrutar de su ingenio, su guión y sus excelentes &lt;span style="font-style: italic;"&gt;gags&lt;/span&gt;. Sólo un apunte más: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;J. K .Simmons&lt;/span&gt;. El jefe de Peter Parker (y padre de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Juno&lt;/span&gt;) vuelve a demostrar su estado de gracia. Que dure. Cada plano que le tiene a él como protagonista es una magnífica noticia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-7394872853313120109?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/7394872853313120109/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=7394872853313120109' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7394872853313120109'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/7394872853313120109'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/10/quemar-despus-de-leer.html' title='Quemar después de Leer'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-8822548606830457396</id><published>2008-10-16T22:00:00.004+02:00</published><updated>2008-10-17T20:37:01.305+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Tiro en la Cabeza</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.elpais.com/recorte/20080229elpepicin_1/XLCO/Ies/20080229elpepicin_1.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://www.elpais.com/recorte/20080229elpepicin_1/XLCO/Ies/20080229elpepicin_1.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;La magnífica "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;La Soledad&lt;/span&gt;", de Jaime Rosales, mostraba, a través de un recurso formal tan atrevido como la polivisión (división de la pantalla para mostrar una escena desde diversos ángulos), como era posible hablar sobre una cuestión de fondo desde la manipulación de la forma. En la anterior película del director español, sensaciones como la pérdida y el vacío parecían multiplicarse al dividirse la pantalla. Podría parecer paradójico, pero el recurso funcionaba. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tiro en la Cabeza&lt;/span&gt;, la nueva y comentada propuesta de Rosales, nos lleva a similares consecuencias. Es una de las películas más ruidosas que yo recuerde. Al menos, entendiendo el ruido como yo lo entiendo. Curiosamente, es una obra en la que no escucharéis ni un sólo diálogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afrontar el terrorismo desde la óptica del cine es complicado. Hasta hoy, ha sido prácticamente imposible alejarse de posiciones morales o partidistas, que un día humanizan o deshumanizan al ejecutor, y otro día encuentran héroes en el bando que más interese. Rosales, con su película, muestra, en 80 minutos, un magnífico ejemplo de la reducción al absurdo. Mucho se ha hablado del conflicto etarra, y de la imperiosa necesidad de separar el debate político del conflicto armado para solucionarlo. Rosales da un paso que no debería caer en saco roto. El asesinato es absurdo por naturaleza. Había una necesidad imperiosa de aislarlo de discursos, y desnudarlo para que lo veamos en su más contundente expresión. El asesinato es el fin de todo, del ruido y del silencio, que es precedido por todo y que antecede a la nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El director de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tiro en la Cabeza&lt;/span&gt; muestra, pese a la introducción de nuevos códigos formales, un caminar semicontinuísta en lo que a su anterior obra se refiere. Volvemos a observar una realidad con un tono seco y desangelado. La interpretación (si es que puede hablarse de este término) sigue los caminos del naturalismo con convicción. Es tal su acercamiento a la esencia de lo real, que nos costará creer que no es la grabación real del dramático atentado de &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Capbretón&lt;/span&gt;. Rosales saca la cámara, y la expone a la crudeza del mundo. Alguno interpretará el día a día del etarra como un intento de humanizarle. Yo creo que ese día a día no es más que la ropa manchada por el disparo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Tiro en la Cabeza&lt;/span&gt; es una película imprescindible, diferente, de recomendable visión para todos y cada uno de los habitantes de este país que se hacen preguntas sobre el terrorismo. Jaime Rosales vuelve a demostrar, con su inquieta mente, que el cine español esconde talento bajo su devaluada imagen pero, además, aporta una visión aterradora sobre uno de los temas más complejos y dramáticos que nos afectan. Un tiro en la cabeza es un tiro en la cabeza. Frío, crudo y real.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-8822548606830457396?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/8822548606830457396/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=8822548606830457396' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8822548606830457396'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8822548606830457396'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/10/tiro-en-la-cabeza.html' title='Tiro en la Cabeza'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-567972957811882160</id><published>2008-10-13T20:29:00.003+02:00</published><updated>2008-10-13T20:56:42.641+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Eternidad'/><title type='text'>Delfines</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Cuba, 1999. Apunte breve sobre la historia de Elián González.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Elián González partió desde Cuba con su madre, en busca de un futuro mejor. Viajaban junto a otras personas en una pequeña balsa, con Norteamérica en el horizonte. La balsa estuvo varios días a la deriva, hasta que todos perecieron. Todos, salvo el pequeño Elián, quien, agarrado a un salvavidas, quedó a merced de la mar. Días después, Elián fue rescatado por un barco de pescadores. Al relatar su historia, el pequeño afirmó haber sido acompañado por un grupo de delfines durante su sufrido viaje"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nueva Zelanda, 2004. Noticia emitida por la BBC. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"En las aguas que rodean Nueva Zelanda, tres socorristas y la hija adolescente de uno de ellos se encontraban haciendo prácticas de submarinismo. Durante la inmersión, atisbaron la llegada de un tiburón blanco, que se acercó peligrosamente a ellos. Los cuatro submarinistas calcularon la distancia que les separaba de la orilla, pero se percataron que no había tiempo para escapar. Todo parecía perdido. De pronto, un grupo de seis delfines apareció de la nada y, durante 40 largos minutos, se interpuso entre ellos y el tiburón. No les abandonaron en ningún momento, ni siquiera para volver hasta la orilla"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Islas Galápagos, 23 de abril de 1987. Crónica recogida del libro "Andorra, entre alisios y tifones", de Avelino Bassols Llopart.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El yate "Andorra" navega próximo a las Islas Galápagos. Avelino Bassols Llopart, capitán del navío, dejó este testimonio en su libro "Andorra, entre alisios y tifones":&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;“Al acercarnos al archipiélago, la primera isla que debíamos encontrar era la de Tower o Genovesa, nombre dado por ingleses y españoles respectivamente. Según nuestros cálculos, la pasaríamos de noche, a unas 10 millas por estribor, por lo que no debíamos temer nada. Pero aquella noche, que era tan negra que daba pavor e íbamos muy tensos por ello, vimos de pronto que nos seguían varios delfines. El hecho es normal por estas latitudes, pero su comportamiento no lo era. Los delfines se movían de un modo extraño, refregaban su lomo contra el casco por estribor y emitían unos chillidos agudos y raros. Joaquín, que estaba de guardia en la rueda, Félix, que intentaba dormir en el interior, y yo, que trabajaba en la mesa de cartas, nos dimos cuenta del fenómeno y salimos a cubierta. En ese momento vimos con espanto que estábamos a unos escasos 50 m de unas rocas negras que se nos aparecían amenazadoras."&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_____________&lt;br /&gt;Esta entrada adapta los testimonios emitidos en el programa "&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;La Rosa de los Vientos&lt;/span&gt;", de Onda Cero, el 21 de septiembre de 2008.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-567972957811882160?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/567972957811882160/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=567972957811882160' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/567972957811882160'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/567972957811882160'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/10/delfines.html' title='Delfines'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-8822210820293390193</id><published>2008-10-11T15:21:00.004+02:00</published><updated>2008-10-11T19:12:28.322+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Opinión'/><title type='text'>¿Apocalipsis o Nuevo Mundo?</title><content type='html'>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;El Mundo no se crea ni se destruye; sólo se transforma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando la población mundial se expone a una crisis económica como la que estamos viviendo en nuestros días, surgen las preguntas, la incertidumbre, la desconfianza e incluso el replanteamiento de la estructura que ha originado esta situación. En resumen, se estudia el pasado, el presente y el futuro, y se llega al incómodo pero necesario paso de cuestionar todo aquello en lo que hemos creído hasta hoy. No es la intención de este artículo exponer un nuevo y aburrido teorema sobre las causas y consecuencias de la actual crisis, sino de lanzar una pregunta global, que aproveche el entorno macroeconómico en el que vivimos, y que vaya más allá de todo lo expuesto hasta ahora: &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;¿Estamos dando los primeros pasos hacia un &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nuevo Mundo&lt;/span&gt;?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las bases del capitalismo han estado intímamente ligadas a la generación de riqueza. Si aceptamos como punto de partida que el capitalismo ha actuado, desde Occidente, como motor del crecimiento del aceptado como &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Primer Mundo&lt;/span&gt;, uno debería cuestionar si esas mismas bases tienen algo que ver con la actual situación. Sin entrar en detalles, no hay duda al respecto de una premisa casi incuestionable : El capitalismo tiene a la ambición como perro de presa, y es la ambición mal entendida una de las grandes causantes de lo que está pasando.&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Podemos hablar de hipotecas &lt;span style="font-style: italic;"&gt;subprime&lt;/span&gt;, de burbujas inmobiliarias y de muchas otras causas. Las acepto todas, pero yo prefiero hablar de la ambición como elemento generador de dichas causas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay una gran correlación entre microeconomía y macroeconomía. Para entender un problema global, es mucho más sencillo partir de un problema particular. Cuando las malas artes, la codicia y la ruptura de cualquier reglamento están detrás de cualquier operación llevada a cabo en cualquier estamento del circuito económico (y ya podemos hablar de una inmobiliaria que engaña, de un banco que estafa, o de una empresa que explota), es muy probable que también lo estén tras una crisis mucho más amplia. Tal vez el capitalismo era y sigue siendo el mejor entorno en el que crecer, pero está claro que la explotación de sus límites ha terminado por jugarnos una mala pasada. ¿Os suena de algo la frase "&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Esto tiene que reventar por algún lado&lt;/span&gt;"? La han pronunciado muchos ciudadanos de a pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un análisis a tener en cuenta fuera de la crisis actual, y es el que hace referencia a la composición del Mundo. Durante los supuestos años de bonanza, hemos querido olvidar que un altísimo porcentaje de la población mundial ha seguido y sigue pasando penurias. Bien sea por regímenes de gobierno infames, por herencias envenenadas, por escasez de recursos o por la gracia de Dios, muchos habitantes del planeta se quedaron sin probar el pastel. La paradoja nos lleva a imaginar una situación en la que la peor crisis imaginable a corto plazo en Europa es apabullantemente más deseable que la realidad habitual de muchos otros países. Ello concibió un orden mundial en el que la riqueza ha sido repartida entre pocas manos, con síntomas claros de explotación, y en el cual reflexionábamos desde la distancia acerca de si la pobreza en el Tercer Mundo era por causa natural o por la dichosa globalización; dando por hecho que el orden de los factores (pobres-ricos) era inamovible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay quien, acertadamente, cree en los ciclos. La historia está marcada por episodios en los que el poder ha ido cambiando de manos durante periodos más o menos largos. Es posible que Occidente haya crecido a costa de muchos y, tal vez, de su propia subsistencia. También lo es que la emergencia de nuevas potencias (China, India) la silenciosa resurrección de Rusia, la enorme presencia de capital privado en Oriente Medio, y los datos que nos llegan sobre el crecimiento de países como Brasil, son síntomas suficientes como para establecer el boceto de una teoría: El Mundo puede no estar enfrentándose al Apocalipsis, sino a un enorme giro de timón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mucho se ha hablado de Estados Unidos en estas últimas semanas. El gran gigante que escribió gran parte de la historia del siglo XX está recibiendo un severo castigo que le hace mirar fuera con el respeto que le ha faltado en otros tiempos. El país anglosajón es objeto de la desconfianza de unos, la expectación de otros, y el desafío de quienes hablan cada vez más en serio. Es algo que no debería caer en saco roto, y que asoma en el fondo de los problemas de un país que ya parece tener bastante con lo suyo. Tal vez sea el momento en que Occidente se vea obligado a escuchar nuevas voces. Hay mucho que aprender de una crisis que, tal vez, era necesaria. Creo que se están escribiendo las últimas páginas de una realidad, y las primeras de otra. Tal vez un &lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Nuevo Mundo&lt;/span&gt; esté llegando. El tiempo lo dirá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-8822210820293390193?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/8822210820293390193/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=8822210820293390193' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8822210820293390193'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/8822210820293390193'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/10/apocalipsis-o-nuevo-mundo.html' title='¿Apocalipsis o Nuevo Mundo?'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-169764465031930851</id><published>2008-10-07T23:37:00.004+02:00</published><updated>2009-04-25T00:18:59.724+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Amigología'/><title type='text'>El Post It</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Post It&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; es aquel personaje que aparece y desaparece de la vida de uno a una velocidad casi imperceptible para el ojo humano. Se distingue por llegar con energía, hiperactividad, abriendo puertas y proponiendo planes de forma agotadora e inexplicable. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Post It&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; suele sentirse cómodo en ambientes novedosos. Es extrovertido, y le sobra carisma y simpatía para ganarse al personal.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Su aparición en nuestras vidas puede tener mil y una causas, que paso a comentar a continuación,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;ul  style="font-family:arial;"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Necesidad de renovarse&lt;/span&gt;. El ser humano se aburre pronto, sobretodo en algunos casos. Renovar el círculo de amistades puede ser visto como una salida a la rutina. "&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Me encanta conocer gente nueva&lt;/span&gt;". Sin implicarse, como un polvo rápido y desprovisto de sentimiento. &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div  style="text-align: center;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Desprendimiento más probable : La aparición del aburrimiento. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul  style="font-family:arial;"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Ruptura reciente de una relación. &lt;/span&gt;Hay quien reacciona a las rupturas con una explosión interna. La mejor manera de superar una ruptura puede ser haciendo nuevas amistades. Si puedo superarlo en 5 días, ¿para qué esperar 5 meses? El &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Post It&lt;/span&gt; elige un grupo nuevo con 3 motivos: &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Evitar el roce con personas que le recuerden a su ex, pasárselo bien y tantear el terreno para una nueva relación&lt;/span&gt;. Un 3 en 1. &lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div  style="text-align: center;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;Desprendimiento más probable : La aparición de una pareja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul  style="font-family:arial;"&gt;&lt;li&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;Acumulación.&lt;/span&gt; Hay un fenómeno asombroso en la sociedad actual, que es el de acumular amigos. Las agendas y listas de contactos interminables son un tesoro cada vez más cotizado. El &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Post It&lt;/span&gt; puede ser &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Post It&lt;/span&gt; de 300 personas con tal de contar batallas con 300 amigos. Tener muchos amigos mola. Y punto.&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div  style="text-align: center;font-family:arial;"&gt;&lt;span style="font-style: italic; font-weight: bold;"&gt;Desprendimiento más probable : Que 300 le parezcan muy pocos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Paso a comentar un caso que me apasiona, que es el encuentro de dos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Post It&lt;/span&gt;. Tal acontecimiento representa&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; una de las situaciones más sinceras que puedan darse en el inabordable zoológico humano. Cuando dos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Post it&lt;/span&gt; se conocen, ninguno de ellos espera nada que no vaya a recibir. La relación acabará con la misma normalidad con la que empezó y, es probable que, tras mucho tiempo, se encuentren por la calle y reaccionen con la naturalidad de los más grandes. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡Cuánto tiempo, tío! ¡Precisamente ayer me acordé de tí! Se lo comenté a Gemma en el desayuno. ¿Que será de Cristóbal?"&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; -Lo mejor es la despedida-. &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;"Tío, dame tu móvil, que hace poco se me borró toda la agenda y perdí el tuyo. Te veo genial, de verdad. A ver si nos llamamos y quedamos un día. Venga, tío. Cuídate. Hablamos, ¿eh?"&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; Y cada uno por su lado. Y sin problemas.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:arial;" &gt;Conclusión &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Si aprendéis a reconocer a un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Post It&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;, os evitaréis el disgusto de esperar demasiado del citado personaje, y os limitaréis a disfrutar de su breve compañía. Yo, personalmente, tengo mucho cariño por los &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Post It&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;. Tienen una versatilidad envidiable, y acostumbran a ser gente intensa y fácil en el trato. Si os cruzáis con uno, aprovechad la situación, pasadlo en grande con él, y no os disgustéis si se desprende. No todo el mundo llega para quedarse, pero ello no significa que no merezca la pena. Unos días de diversión bien pueden merecer la pena.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;PD. Tal vez, tu y yo hemos sido un &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;font-family:arial;" &gt;Post It&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt; para alguien en alguna ocasión. ¿No te parece magnífico?&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1716350970071623097-169764465031930851?l=elrenacerdeicaro.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/feeds/169764465031930851/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1716350970071623097&amp;postID=169764465031930851' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/169764465031930851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1716350970071623097/posts/default/169764465031930851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://elrenacerdeicaro.blogspot.com/2008/10/el-post-it.html' title='El Post It'/><author><name>Ángel</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01590316707311534803</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://bp0.blogger.com/_t6CfPjVEp3w/R_PwrmXpEOI/AAAAAAAAAJw/6Di5drxL_48/S220/111.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1716350970071623097.post-9172088110211227749</id><published>2008-10-03T11:08:00.003+02:00</published><updated>2008-10-03T12:57:37.472+02:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cinefilia'/><title type='text'>Tropic Thunder. ¡Una Guerra muy Perra!</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://www.iwatchstu
